Y nos quedamos hasta muy de madrugada
platicando de amores,
de sueños y de ese sentir
que nos hace humanos.
Te confesé que una vez por todas,
me moría de amor por ti;
y en ese momento, el tiempo se detuvo
y sólo existíamos tú y yo,
perdidos en la profundidad
de nuestros ojos.
Recuerdo cada palabra,
cada gesto, cada sonrisa.
Fue como si el universo entero
se hubiera detenido
para que pudiéramos
vivir ese momento.
Y aunque han pasado los años,
todavía puedo sentir
el latido de mi corazón
cuando te dije "te amo" por primera vez.
Me duele admitirlo, pero quizás
nunca podré olvidarte.
Eres la melodía
que suena en mi mente,
la estrella que brilla
en mi noche más oscura.
Eres el sueño que me hace soñar,
el aire que me hace respirar;
y aunque la vida nos haya separado,
mi amor por ti sigue intacto.
Sigue siendo el mismo fuego
que arde en mi corazón,
la misma llama
que me hace sentir viva.
Así que aquí estoy,
recordando aquellos momentos que compartimos,
y soñando con un futuro
que quizás nunca llegue.
Le dije a la luna, que yo si te amo,
nunca será costumbre,
siempre serás un sentimiento,
algo que mueve el alma y llora el corazón.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Añoranzas de un amor bonito.

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