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domingo, 22 de mayo de 2016

14 citas bíblicas de confianza en Dios

La definición de la palabra confianza de acuerdo con el diccionario Webster es “la fe o la creencia de que uno va a actuar de una manera justa, apropiada, o efectiva.”
Deuteronomio 31,6 ¡Sed fuertes y valerosos!, no temais ni os asusteis ante ellos, porque Yahveh tu Dios marcha contigo: no te dejará ni te abandonará”.
Josué 1,9¿No te he dicho que seas valiente y firme?. No tengas miedo ni te acobardes, porque Yahveh tu Dios estará contigo donde quiera que vayas”.
2º Crónicas 32,7Sed fuertes y tened ánimo; no temais ni desmayeis ante el rey de Asiria ni ante toda la muchedumbre que viene con él, porque es más el que está con nosotros que el que está con él”.
Salmo 3,5-6A voz en grito clamo hacia Yahveh y Él me responde desde su monte santo. Yo me acuesto y me duermo, me despierto, pues Yahveh me sostiene”.
Salmo 23,1-4El Señor es mi pastor, nada me falta. Por prados de hierba fresca me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia en gracia de su nombre. Aunque pase por valle tenebroso ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan”.
Proverbios 3,26Porque Yahveh será tu tranquilidad y guardará tu pie de caer en el cepo”.
Isaías 4,31Mientras que a los que esperan en Yahveh Él les renovará el vigor, subirán con alas como las águilas, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse”.
Mateo 6,34Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio afán”.
Lucas 12,11-12Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que conviene decir”.
Hechos de los Apóstoles 4,13Viendo la valentía de Pedro y Juan, y sabiendo que eran hombres sin instrucción ni cultura, estaban maravillados. Reconocían que habían estado con Jesús”.
1ª CorintiosAsí pues, hermanos míos amados, manteneos firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que vuestro trabajo no es vano en el Señor”.
Filipenses 4,13Todo lo puedo en Aquél que me conforta”.
Hebreos 13,5-6Sea vuestra conducta sin avaricia; contentos con lo que teneis, pues Él ha dicho: ‘No te dejaré ni te abandonaré’; de modo que podamos decir confiados: ‘El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?’”.
1ª Juan 5,14-15En esto está la confianza que tenemos en Él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha. Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que le hayamos pedido”.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué tienen en común todas estas frases bíblicas aunque entre ellas, de unas a otras, hayan pasado más de mil años?.
  • ¿Qué oras frases bíblicas hubieras apuntado en relación con la confianza en Dios?.
  • ¿Cuáles son las condiciones que se deben dar en una auténtica confianza en Él?. ¿Qué frutos aportará a la persona esa confianza absoluta en el Señor?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para vivir mejor tu confianza en Dios?.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El muro y la araña

Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían atracarlo. El hombre entró en una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba.
Con tal desesperación elevó una plegaria al Creador:
- "Dios Todopoderoso, haz que tus ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme".
En ese momento escuchó a los hombres acercarse a la cueva en la que él se encontraba, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada. El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado:
- "Señor te pedí ángeles, no una araña."
Y continuó:
- "Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme". Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña.
Estaban ya los malhechores entrando en la cueva anterior y el hombre se quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva, ya la arañita había tapado toda la entrada.
Entonces se escuchó esta conversación:
- "Entremos en esta cueva".
- "No. No hace falta. ¡Mira, hay una telaraña!. Es imposible que haya podido entrar en esta cueva porque si lo hubiera hecho hubiera roto la telaraña. Sigamos buscando en las otras".
Pedimos cosas que desde nuestra perspectiva humana son lo que necesitamos, pero Dios nos da aquellas pequeñas cosas que se pueden volver grandes. A veces pedimos muros para estar seguros, pero Dios en cambio nos pide confianza en Él, para dejar que se manifieste su manera de dar solución a nuestras angustias y haga que algo como una telaraña nos dé la misma protección que una muralla. Si has pedido un muro y no ves más que una telaraña, recuerda que Dios sabe lo que realmente necesitamos. Confía en Él y Él actuará.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué hubiera sucedido si los perseguidores hubiera hallado el muro de piedras a la entrada de la cueva?.
  • ¿Qué diferencias hallas entre la lógica del hombre perseguido y la de Dios que escuchó su plegaria?. ¿En qué basaba cada cual la seguridad que el hombre perseguido necesitaba?.
  • ¿Obtenemos lo que Dios nos da tal cual se lo pedimos o más bien obtenemos eso pero d emanera bastante diferente a como nos lo imaginamos?. ¿Qué nos enseña esto?.
  • ¿Qué podemos hacer hoy para acrecentar nuestra confianza en Dios y en su sabiduría para dar respuesta a aquello que le pedimos?.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Huellas en la arena



Esta noche tuve un sueño. Soñé que caminaba por la playa, acompañado del Señor.
Miré hacia atrás y vi pisadas en la arena: unas eran mías y otras del Señor.Así continuamos andando, hasta que todos mis días se acabaron.
Entonces paré y miré hacia atrás. Reparé... que en ciertos lugares apenas había una pisada... y esos lugares coincidían justamente con los días más difíciles de mi vida.
Pregunté entonces al Señor:
- "Señor, tú dijiste que estarías conmigo todos los días de mi vida y yo acepté vivir contigo, mas... ¿por qué me dejaste solo en los peores días de mi vida?".
Y el Señor respondió:
- "Hijo mío, yo te amo.
Dije que estaría contigo en toda tu andadura y que no te dejaría ni siquiera un minuto.
Y ahora te digo:... Los días en que sólo hay una pisada en la arena, fueron los días en que yo te llevaba en mis brazos".

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué reflexiones te haces a partir de este relato?.
  • ¿Cuáles pueden ser las razones por las cuales creemos que estamos solos y que Dios nos ha abandonado?.
  • ¿Qué hacer, qué actitudes adoptar y cómo a partir de ahora para que nuestra confianza en Él no sea sólo de palabra y en algunos momentos sino una actitud, una forma de vida que nos llene completamente?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para vivir tu fe y confianza plena en Él?.

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Quién pilota tu avión?

"El avión se encontraba en pleno vuelo. Entre los pasajeros algunos dormitaban, otros charlaban apaciblemente con el compañero de al lado y otros más leían o seguían la película que se proyectaba en los monitores con sus auriculares. Al fondo un niño pequeño, en medio del pasillo, jugaba tranquilamente con sus cochecitos por el suelo.
De pronto se produjo una ligera turbulencia, pero nadie se alteró, cada uno siguió con su actividad sin darle ninguna importancia. Pero al poco se produjo una nueva sacudida, esta vez algo más fuerte y prolongada. Los pasajeros esta vez si detuvieron sus quehaceres y prestaron atención inquietos, los que dormitaban se despertaron, los que leían o veían la película dejaron de hacerlo. Tan sólo el niño pequeño seguía jugando con sus cochecitos sin mostrar ningún signo de preocupación.
La luz de emergencia se encendió y con ella el aviso de abrocharse los cinturones. El piloto comunicó por la megafonía que iban a atravesar una tormenta eléctrica y que las sacudidas irían en aumento, pero confiaba en sortearla pronto y seguir el vuelo con normalidad en unos minutos. El temor empezó a apoderarse del pasaje tanto mas cuando las sacudidas eran más fuertes, incluso hubo algún momento de pánico cuando en una maniobra brusca el avión tuvo que hacer un descenso rápido de altura. Los más piadosos rezaban e incluso alguno sacó un rosario, los más miraban aterrados a todos lados sin saber que decir con la esperanza de que acabara pronto. Tan sólo el niño pequeño seguía jugando tranquilamente con sus cochecitos al final del pasillo y solo trataba de que estos no se le escaparan en alguno de los movimientos del aparato.
Finalmente el avión logró atravesar la zona de peligro y estabilizar el vuelo. El piloto comunicó que todo había pasado y que proseguían con normalidad y la gente irrumpió en aplausos aliviada. Todos menos el niño, que ajeno lo que había pasado seguía jugando tranquilamente. Uno de los pasajeros se percató del hecho e intrigado le preguntó:
-Oye niño, ¿no tuviste miedo?.
-No -respondió.
-¿Ni siquiera cuando el avión bajó tan rápido que parecía que se iba a caer?.
-No.
-¿Y cómo es eso?.
-Mi papá es el piloto -respondió sonriendo".

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Por qué el niño no mostró en momento alguno miedo por la situación?. ¿Dónde o en quién depositó él toda su confianza?. ¿Por qué los demás, aparte de las normativas al respecto, no tuvieron esa confianza?.
  • Si nos planteamos nuestra vida como ese viaje en avión, ¿quién es el piloto de nuestra vida?, ¿a quién le hemos dado el control o los mandos de la misma: al dinero, el prestigio, el poder,... a qué o a quién?.
  • ¿Qué hacemos en los momentos de dificultad, de turbulencias, cuando parece que todo va del revés?.
  • ¿Qué podemos hacer para crecer en confianza en Dios?. ¿A qué me puedo comprometer hoy para hacerla más fuerte y poder decir como el niño:"Mi papá es el piloto"?.

jueves, 26 de diciembre de 2013

En bici, con Dios

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez… que llevaba cuentas de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.
Pasaron los años, y me hablaron de que sin dejar de ser Dios, era también mi Padre, un Padre infinitamente misericordioso que me había amado ya desde antes de la creación del mundo y seguía amándome, que en Él vivía, me movía y existía y que siempre estaba a mi lado.
Y empecé a amarle. Y de repente, empecé a sentir mi vida como si fuera un viaje en bicicleta, pero ¡era una bici de dos!, y noté que Dios viajaba conmigo y me ayudaba a “pedalear”.
No sé cómo, ni sé cuándo sucedió que Él me sugirió que cambiáramos los lugares, lo que sí sé, es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.
No confié mucho en Él al principio, me costó mucho darle el control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, porqué yo sabía muy bien donde iba, ya tenía el camino y la meta fijados, aunque todo fuera un tanto aburrido y predecible, incluso las caídas.
Sin embargo, cuando Él tomó el mando ; me olvidé de mi “aburrida” vida y mi vida se convirtió en una aventura. ¡Mi vida con Dios empezó a ser y sigue siendo muy asombrosa y emocionante!. Me di cuenta que Él conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici, Él conocía secretos… Sabía cómo doblar para dar vueltas cerradas, brincar para evitar obstáculos llenos de piedras, buscar senderos abiertos en los que su compañía se hacía “luz” cuando en mi vida se hacía de noche y habían desaparecido la luna y las estrellas, incluso sabía “volar” para no caer en precipicios.
Él conocía caminos diferentes con paisajes hermosísimos, a través de montañas y de valles, cruzamos ríos y atravesábamos pueblos y con velocidades increíbles. Lo único que yo podía hacer era sostenerme; aunque pareciera una locura.
Y cuando le decía:
- “Estoy asustado”, Él se inclinaba un poco para atrás y por unos segundos tomaba mi mano y mi temor desaparecía. Y cuando le decía:
- “Estoy cansado”; o me preocupaba y ansiosamente le preguntaba:
- “¿A dónde me llevas?…” Él giraba un poco la cabeza, y escuchaba su voz llena de ternura que me decía:
- “PEDALEA Y CONFÍA EN MI…”.
Así que comencé a confiar en Él.
Él me llevó a conocer lugares desolados, donde reinaba el hambre, la pobreza, la enfermedad, la injusticia, y también me llevó a conocer gente con un corazón lleno de dones, lleno de amor, de generosidad, de justicia, de alegría y de paz. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje: de Dios y mío. Y Él me dijo:
- “Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra , así te irás pareciendo a mí, que todo cuanto tengo os lo he dado y el viaje se nos hará más ‘ ligero’ “. Y así lo hice con la gente que íbamos conociendo. Y allá íbamos una y otra vez, Él y yo…
… Ahora ya no le digo nada; estoy aprendiendo a “pedalear” con otro ritmo, por los más “extraños lugares”, estoy aprendiendo a callar y a disfrutar de la vista de este paisaje nuevo y de la suave brisa en mi cara. Y sobre todo estoy aprendiendo a gozar de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.
Sé que Él lleva la bici y confío del todo en Él.
Sólo le digo de vez en cuando que estoy “cansado”, porque me gusta verle girar ligeramente la cabeza hacia mí y escuchar cómo me dice, con una ternura inefable:
“ÁNIMO, ¡PEDALEA! Y CONFÍA EN MI, YO TE LLEVO”…
(Aportación de Luz Pilar)
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Con qué parte de esta declaración te sientes más identificada?. ¿Qué nos enseña todo su conjunto?.
  • ¿También tú te sientes a veces cansada, asustada, sin fuerzas?, ¿te sientes sola en esas circunstancias?; ¿cómo vivir esos momentos con más esperanza y alegría?.
  • ¿Qué medios conoces para entablar relación con Él y puedas experimentar que Él está contigo y te acompaña allá por donde pases o estés, aunque quizás no seas consciente de ello en ese instante?, ¿qué piensas de esos medios y cómo los empleas?.
  • ¿Qué compromiso te propones realizar hoy, que sea concreto, para aumentar tu relación y confianza en Él?.

miércoles, 3 de julio de 2013

Nada te turbe

Nada te turbe;
nada te espante;
todo se pasa;
Dios no se muda,
la paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
Sólo Dios basta.
Santa Teresa de Ávila (1515-1582)
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué hay en ti ahora mismo que te esté agobiando, que te hace perder la paz?.
  • ¿Qué hay que puedas hacer, desde tus propias energías, para recobrar el sosiego?. ¿En qué ves que no puedes hacer nada para cambiar eso?.
  • ¿Confías en que Dios pueda llegar donde tú no llegas?, ¿crees que Él pueda ser fuerte en ti?.
  • ¿Cómo hacer hoy, en el resto de tu vida que empieza ahora mismo, para crecer en confianza en Dios?.

martes, 24 de julio de 2012

Por la vereda


Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque: un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno del sabio.

Poderoso: 'Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa, inclusive puedes hacer milagros'.

Sabio: 'Soy una persona vieja y cansada... ¿cómo crees que yo podría hacer milagros?'.

Poderoso: 'Pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos..... esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso'.

Sabio: '¿Te referías a eso?, Tú lo has dicho, Esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo; esos milagros los hace Dios, Yo sólo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego ,todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo'.

Poderoso: 'Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces..... muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios'.

Sabio: 'Esta mañana ¿volvió a salir el sol?'.

Poderoso: 'Sí, ¡claro que sí!'.

Sabio: 'Pues ahí tienes un milagro..... el milagro de la luz'.

Poderoso: 'No, yo quiero ver un VERDADERO milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra.... mira hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas'.

Sabio: '¿Quieres un verdadero milagro?, ¿no es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?'.

Poderoso: '¡¡Sí!!, fue varón y es mi primogénito'.

Sabio: 'Ahí tienes el segundo milagro.... el milagro de la vida'.

Poderoso: 'Sabio, tú no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro...'

Sabio: '¿Acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo donde hace unos meses sólo había tierra?'.

Poderoso: 'Sí, igual que todos los años'.

Sabio: 'Pues ahí tienes el tercer milagro....'
Poderoso: 'Creo que no me he explicado, lo que yo quiero....' (el sabio lo interrumpe)
Sabio: 'Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti.... si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer'.

Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda; Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado.

Joven: 'Maestro: te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿por qué lo haces ahora que no puede verlo?'.

Sabio: 'Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré 3 milagros y no pudo verlos....
Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.
El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido'.
Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios y eso está bien porque no hay nadie que pueda ayudarnos más que Él, pero pídele la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para afrontar los retos y la fe suficiente para seguirlo amando sin importar lo que pase.... Pídele esos milagros, no le pidas simplemente que resuelva tus problemas sólo porque te da miedo afrontarlos por ti mismo.....     
Autor Desconocido
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Coincides en el juicio que el sabio hace del poderoso?. ¿Con qué personaje de este relato te identificas más y por qué?.
  • ¿Qué consecuencias tiene en nuestra vida el estar pidiendo siempre a los demás que resuelvan nuestros problemas?, ¿qué ocurrirá si siempre nos hacen caso y nunca ponemos de nuestra parte?.
  • ¿Qué sueles pedirle a Dios: que resuelva tus problemas o bien: que te ayude a desarrollar tus cualidades y aptitudes para poder afrontar esos problemas y resolverlos?, ¿qué consecuencias producirá en ti la segunda opción?.
  • ¿Qué podrías hacer hoy y aquí para valorar más y mejor los dones que recibes cada día, empezando por ti misma, y afrontar los problemas desarrollando tus propias cualidades y aptitudes?. (Nunca te olvides de "pedir aquello  que necesites" pero no pidas que nadie haga por ti lo que sólo tú puedes hacer por ti misma).

domingo, 3 de junio de 2012

El turista creyente

Una mañana de julio se hallaba un turista paseando en góndola por las calles inundadas de Venecia. En un momento dado el turista quiso adentrarse un poco hacia el mar abierto del Adriático; el gondolero accedió (aquel viajero era un buen cliente).
Además, el turista quiso ponerse de pie para fotografiar Venecia desde aquella perspectiva; por más que el gondolero le pidió que no se pusiera de pie... éste no hizo caso y al primer movimiento de la góndola con las olas el turista cayó al agua. Apenas se aguantaba a flote: chapoteaba pero sin destreza alguna.
Inmediatamente el gondolero aproximó la góndola al turista y le tendió la mano para ayudarle a subir... pero  por más que insistió... el turista sólo respondía:
- "Déjeme, yo soy muy creyente y estoy seguro de que Dios me salvará, déjeme tranquilo".
El gondolero optó al final por volver a las calles inundadas de Venecia e inmediatamente dio aviso a Protección Civil para que una lancha fuera a rescatar al turista.
Llegó una lancha junto al turista que no paraba de tragar agua y le echaron un salvavidas rogándole que se sujetara a él, pero el turista repuso:
- "Yo confío en Dios, Él me salvará, ¡váyanse, por favor!".
Insistieron e insistieron pero... ni caso, no hubo manera.
A los pocos segundos apareció también por allí un helicóptero que descolgó una larga escalerilla, le dejaron caer un salvavidas y le gritaron con un megáfono:
- "¡Coja el salvavidas, luego sujétese a la escalerilla y nosotros le subiremos al helicóptero!".
El turista se volvió a negar a coger el salvavidas y también la escalerilla alegando que "él creía en Dios, confiaba en Él y le iba a salvar". Y por más que le lanzaron más salvavidas... nada, hasta que de tantos tragos de agua el turista... se ahogó.
Como si de un largo sueño se tratara el turista se vio de repente delante de Dios en la otra vida y nada más verlo le increpó diciendo:
- "¡¡Dios!!, ¡¡estoy muy decepcionado y enfadado contigo!!. Toda mi vida he creído en ti, he confiado en ti TOTALMENTE ¡¡¿Cómo has podido dejarme morir ahogado a las puertas de Venecia?!!".
- "¿Que yo dejé que te ahogaras?. Mira, hijo mío: moví el corazón de aquel gondolero que nunca antes había dado la mano a nadie que cayese de su góndola... y tú la rechazaste; te envié una lancha... y pasaste de ella y finalmente un helicóptero y lo despreciaste también: nada hiciste para ser salvado. Así que... ¿de qué te quejas?, ¡bien te estuvo, por bobo!".

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué es realmente "confiar en Dios"?; ¿consiste sólo en dejar que todo lo haga Él?, ¿qué parte es la que a nosotros nos corresponde?.
  • Cuando oras y le pides ¿se lo dejas todo a Él o pones de tu parte para que eso que le pides pueda realizarse con naturalidad?.
  • ¿Qué significa eso  de "pedir cosas a Dios" sin que nosotros movamos ni un dedo para hacerlo posible?, ¿es Dios una máquina mágica de conceder deseos como si fuese un genio de lamparita?.
  • ¿Qué te propones hacer contigo misma para crecer en verdadera confianza en Dios y en ser más coherente con tus deseos y necesidades?.

jueves, 23 de febrero de 2012

Cotufas

Hace algunas semanas se instaló en la ciudad un circo en un terreno que es rentado para este tipo de eventos. El día que este circo abandonó la ciudad, uno más llegaba para instalarse y empezar su temporada de funciones. Asistí a una función en cada uno de éstos, y observé algo común como en cualquier espectáculo de este tipo, vendían una serie de golosinas y frituras para comer mientras se presenciaba la función. Sin ningún asombro vi que vendían cotufas (palomitas de maíz), y cuando el vendedor entregaba la bolsa de éstas a los compradores, lo hacía de una manera común, nada sobrenatural.
Lo curioso de esto es, que cuando el último circo desmontó todo y abandonó la ciudad, el terreno volvió a quedar como al principio totalmente vacío, pero algo que llamó mi atención, fue el ver a cientos de palomas sobre la superficie del terreno, (que según yo estaba totalmente vacío) éstas estaban sumamente entretenidas, ¿sabes qué hacían estas palomas? estaban alimentándose… y ¿sabes de qué?… pues de los manises, cotufas, gusanitos y otras chucherías que ACCIDENTALMENTE cayeron durante las funciones del circo.
Alguna vez escuché a alguien decir que "Dios tiene cuidado hasta de los dedos pequeños de nuestros pies"…..y ¡¡¡es verdad!!!, aunque la Bíblia no lo menciona así de especificamente, dice que "Dios lleva la cuenta hasta de los cabellos de nuestra cabeza", también dice que "si Él tiene cuidado hasta de lo que comerán los pájaros (todos en el mundo entero, ¡¡¡incluyendo las palomas de Ensenada!!!) ¿cómo no tendrá cuidado de nuestras vidas, cómo no se encargará de que alguien vierta accidentalmente unos cuantos maíces para alimentarnos, cómo no planeará el poner personas "accidentalmente" en nuestras vidas?, tal vez utilice algún "circo" para alimentar algun área de nuestra vida.
Dios es así, a veces se sirve de quien menos pensamos para hablarnos o bendecirnos, inclusive en ocaciones alguna situación que a nuestros ojos puede parecer trágica nos sirve para reflexionar, nos ayuda a descubrir que también en esas circunstancias podemos crecer, también ahí estaba El dejando caer algunos maíces sobre el piso para que más adelante alguien como tú y como yo se beneficiara de éstos. (Aportado por Eunice Rodríguez -México-).
Mateo 6,26 "Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?".
1ª Pedro 5,7 "Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros".
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
Muchos místicos y la sabiduría popular coinciden en esta máxima: "Ora et labora" ("Haz oración y trabaja") o lo que es lo mismo: "A Dios rogando y con el mazo dando". La esencia de este artículo es "la importancia de saber confiar en Dios y aprender a vivir la esperanza en toda circunstancia"... porque Dios no nos abandona jamás.
  • Dice Jesús en los evangelios que "si estamos unidos a Él como el sarmiento a la vid, podremos dar mucho fruto" ¿cómo vives tu relación con Él?, ¿oras, hablas con Él, con naturalidad cada día?, ¿confías en Él realmente?.
  • ¿Qué significa para ti "confiar en Dios"?; ¿qué valor le das a tu respuesta en esa confianza?, ¿es algo pasivo o activo?; ¿cómo vives tu abandono en Dios y al mismo tiempo la responsabilidad sobre ti misma?.
  • ¿Vives la misma fe y confianza en Dios tanto en "los momentos buenos" como en "las circunstancias dolorosas y difíciles"?.
  • ¿Cuál es la clave para que esa confianza se mantenga siempre y sea cada vez más fuerte?, ¿cómo haces para que sea así? o... ¿qué descubres en tu vida que Él ha ido haciendo para que esa relación tuya con Él sea como es ahora?.