En el maizal,
donde el sol me guía,
tus ojos son el camino
que he de andar.
Voy descalza por la milpa,
para conectar con tu corazón,
en la cosmovisión maya,
el maíz nos enseñó a amar.
El maíz rojo,
pasión que arde en nuestras venas,
que nos llevan al oriente,
donde nace el amor y el deseo.
El maíz negro,
misterio que nos envuelve,
cual trenza de las diosas,
tejiendo caminos hasta el oeste,
donde se oculta el sol
y se revela el alma.
El maíz blanco,
pureza de nuestro amor,
descanso eterno del alma
de quien partió, por el norte,
donde se encuentran los corazones.
El maíz amarillo,
abundancia de nuestra pasión,
cual huesos formando
uno a uno humanos, hasta el sur,
donde las cosechas de amor florecen.
Mientras tanto danzo hoy
vestida de maíz y rayos de sol,
pidiendo al universo
que me ames tú,
como te amo yo.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
"En el Popol Vuh se dice que después de tres intentos por crear al hombre, la fórmula exitosa estuvo en el maíz de colores formando el cuerpo, yo creo que también en el amor, el hombre se creó con maíz y con el orazón lleno de pasión."

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