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viernes, 29 de julio de 2016

Mediabarba el invencible

Hace mucho tiempo hubo un pirata llamado Mediabarba El Invencible que capitaneaba el barco más veloz de cuantos surcaban los mares por aquella época.
El Capitán Mediabarba no había recibido el apodo de “El Invencible” por no haber sido vencido en batalla, sino por haber ganado todas las carreras de barcos piratas que se disputaban en el planeta.
Tal era el éxito del Capitán Mediabarba que se había hecho rico y había hecho rica a su tripulación gracias a los premios que conseguía en las carreras. Gracias a eso, Mediabarba no tenía que saquear otros barcos.
Un día, el consejo pirata internacional se reunió para organizar la próxima carrera de barcos piratas.
- Mediabarba no debería participar -dijo el pirata Toquemao.
- Si te fastidia ser siempre el segundo busca la manera de ir más rápido, Toquemao, que quitarse al campeón de en medio no es una estrategia muy elegante -dijo el pirata Carapartida.
- No lo digo por eso -dijo Toquemao. Lo digo porque Mediabarba ni es pirata ni es nada. ¿Cuánto hace que no saquea un barco o se lanza a aventuras imposibles en busca de algún tesoro perdido del que solo se conoce una leyenda?.
- Tienes razón, Toquemao -dijo el pirata Tripagrande-.
- Mira, otro al que le vendría muy bien que el campeón de campeones no participara en la carrera -le reprochó Carapartida.
- Tal vez deberíamos darle la oportunidad de volver a su vida pirata antes de expulsarlo -dijo el anciano pirata Barbalampiña.
Todos los piratas decidieron que eso sería lo más justo. Pero Toquemao no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de quitarse a Mediabarba de en medio, así que trazó un plan.
Toquemao reunió a la tripulación y les dijo:
- Nos haremos pasar por un barco mercante y nos cruzaremos en su camino -dijo Toqueamo a sus compinches-. Cuando se dé cuenta de que somos nosotros ya será demasiado tarde.
La tripulación aplaudió emocionada.
- Entonces, nos haremos con su barco y lo usaremos para la carrera -dijo Toquemao.
Y así lo hicieron. Toquemao se hizo pasar por un barco mercante y, cuando Mediabarba y los suyos abordaron el barco se encontraron con los piratas.
- Ahora tu barco es mío -dijo Toquemao-. Ríndete si no quieres que lo queme.
Mediabarba amaba profundamente a su barco, tanto que prefirió dárselo a Toquemao con tal de que no le hiciera daño.
Toquemao y su tripulación se fueron al barco de Mediabarba.
- ¿Qué hacemos, capitán? -preguntaron los piratas-. Sin el barco no podremos competir.
- Usaremos este barco. Toquemao y los suyos se han llevado el nuestro. Ahora este es para nosotros. Lo usaremos -dijo Mediabarba.
- Este barco es más lento -dijo un pirata.
- Ni este ni ningún otro barco es nada sin quienes lo manejan -sentenció Mediabarba-. Nosotros conseguiremos que este barco navegue más rápido que nunca.
Los piratas gritaron de júbilo y se pusieron manos a la obra. Hicieron unas cuantas reformas al barco y estudiaron la forma más adecuada para navegar.
Llegó el día de la carrera. Toquemao se puso nervioso. No había previsto que Mediabarba usara su barco para participar en la carrera.
- No se preocupe, capitán Toquemao. Esta vez ganaremos. Tenemos el barco más rápìdo -dijo uno de los piratas.
La carrera comenzó. Por delante quedaban 10 días de navegación por aguas turbulentas y peligrosas.
Nada más salir, Toquemao se puso en cabeza. Pero Mediabarba no se puso nervioso. Conocía bien su barco y sabía cuáles eran sus debilidades.
Durante nueve días, Toquemao siguió en cabeza, seguido de cerca por otros barcos.
- Capitán Mediabarba, sólo queda una jornada de carrera y somos los últimos.
Pero Mediabarba tenía todo bajo control y en menos de medio día consiguió adelantar a todos los barcos y ponerse el primero.
- La próxima vez te ganaré -dijo Toquemao a Mediabarba.
- No habrá próxima vez -dijo el pirata Barbalampiña-. Hemos decidido expulsarte por tramposo.
Y así fue como Mediabarba demostró que realmente era un pirata invencible, no por tener un gran barco, sino por ser el más inteligente, persistente y paciente de todos los piratas.
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • Según nos explica este cuento, ¿cuáles son las claves para el éxito en cualquier empresa: las cosas o las personas?.
  • ¿Qué actitudes o valores puso en marcha Mediabarba para hacerse con el triunfo en esta carrera?. ¿Por qué te parece a ti que son importantes esas cualidades?.
  • ¿Qué situaciones estás viviendo y necesitan de tu perseverancia en tu empeño y de tu paciencia, calma, para poder superarlas?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy para crecer en paciencia, fortalecerla y que ésta no sólo te haga bien a ti sino también a tu entorno?.

lunes, 22 de febrero de 2016

El ladrón de talentos

Hubo una vez un troll malvado que tenía el sueño de ser el mayor artista del mundo, y planeó robar su talento a pintores, escultores, músicos y poetas. Pero como no encontró la forma, terminó por atrapar y encadenar en su cueva a un anciano mago, obligándolo a transformarle en el mejor de los artistas.
Convertido en el más magnífico dibujante, músico y escultor, el troll sólo necesitó crear una obra para ganar tal fama que comenzó a recorrer el mundo recibiendo fiestas y homenajes. Tan entretenido estaba celebrando su fama, que olvidó su sueño de ser artista y no volvió a crear nada.
Sin embargo, años después, durante uno de sus viajes, el troll se enamoró de tal forma que no dudó en crear nuevas obras para dedicárselas a su amada. Pero cuando las mostró ante todos, eran tan mediocres y vulgares que hizo el mayor de los ridículos, y la troll se sintió tan avergonzada que nunca más quiso saber de él.
El troll, enfurecido, volvió a la cueva para exigir al mago que le devolviera su talento artístico. Pero, a pesar de sus intentos, el mago no consiguió nada. Su varita estaba tan polvorienta y seca por falta de uso que apenas quedaba nada de su brillo mágico.
- Me temo que he perdido mi don para la magia, malvado troll. Y parece que tú has perdido también tu don para las artes.
- ¡Mentira! - rugió el troll mientras se ponía a dibujar-. Mira este dibujo: es magnífico.
Pero no lo era, y así se lo dijo el mago. Y volvió a decírselo cada una de las miles de veces que el furioso troll le mostró un nuevo dibujo, su más reciente escultura o su última melodía.
Hasta que un día el anciano mago, sintiéndose ya muy débil, suplicó al troll que lo liberase.
- Si me liberas te devolveré tu arte- dijo.
El troll sabía que ya no quedaba nada de mágico en aquel hombre, y que no le devolvería nada, pero sintió lástima y lo dejó libre. Entonces el anciano, sin decir nada, fue recorriendo la cueva con calma, recogiendo uno a uno los cientos de dibujos que cubrían el suelo. Luego, despacio y en silencio, los fue colocando uno tras otro en la pared, justo en el orden en que el troll los había pintado.
Mientras lo hacía, el troll comenzó a maravillarse. Siguiendo los dibujos de lado a lado pudo descubrir cómo unos dibujos torpes y vulgares se iban convirtiendo poco a poco en cuadros decentes para terminar mostrando, en sus últimos trabajos, magníficas obras de un arte insuperable.
Contemplando el gran artista en que se había convertido, el troll rompió a llorar de felicidad con tanta emoción y alegría, que todo él se convirtió en lágrimas de un agua brillante y cristalina. Y deseando que todos pudieran disfrutar aquel arte logrado con tanto esfuerzo, y sabiendo que si dejaba de usar su talento lo perdería, viajó por las cuevas y ríos del mundo modelando las rocas y creando los paisajes más bellos que aún hoy se pueden encontrar en todos los rincones de nuestra amada tierra.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿A qué se debió el éxito inicial del troll, aparte de la magia que el mago hizo en él?. ¿Cuándo dejó de "cultivar" su pasión por la pintura y por qué?.
  • ¿Qué hizo el mago para que este troll descubriera cual era la verdadera clave de su éxito?. ¿Qué pretendía darle a entender con poner en orden todos sus dibujos y pinturas?.
  • ¿Qué nos enseña, pues, este cuento?; ¿qué importancia tiene la paciencia y constancia en nuestro trabajo?, ¿qué frutos producirán?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para fortalecer tu paciencia en aquello que emprendas?, ¿cómo lo vas a hacer?.

domingo, 2 de agosto de 2015

Inculcar la paciencia

La paciencia, como otros valores que debemos transmitir a los niños (solidaridad, tolerancia, generosidad,...) se aprende mediante el ejemplo. Con algunos sencillos consejos les enseñaremos a mejorar sus habilidades sociales: 
1.- La paciencia comienza con el ejemplo que damos a los niños. Los niños son muy perceptivos con el lenguaje corporal, por lo que debemos enseñarles a mantener la compostura en situaciones que resultan frustrantes, también para los adultos, como por ejemplo hacer cola en el supermercado.
2.- Los padres también deben ser pacientes con los niños. A ciertas edades intentarán ponernos a prueba, y ante sus berrinches o rabietas es mejor mantener la calma y hablar razonadamente que perder los nervios.
3.- Comenzar con ejercicios sencillos, no acudiendo al instante a resolver un problema (siempre que no sea grave o urgente). Pide al niño que espere, primero unos segundos, y después un minuto o dos, según vayamos avanzando en el ejercicio.
4.- Manejar los tiempos para no crear demasiadas expectativas. Anunciar las actividades o acontecimientos con uno o dos días de antelación al principio, que tienen menor percepción del tiempo, cuanto mayor sea el niño con más margen podremos planificarlo.
5.- El colegio es uno de los lugares donde más tendemos a hacer comparaciones del nivel de nuestros hijos (a ello contribuye enormemente esa obsesión por evaluar y medirlo todo). Cada niño lleva su propio ritmo y no debemos apresurarle, dejando que la paciencia sea un valor que le ayude a realizar mejor su trabajo y esforzarse por perfeccionarlo (lo importante no son las notas, lo importante es el proceso).
6.- Dialogar y razonar con el niño las decisiones, y explicarle cuándo y por qué debemos esperar en determinadas situaciones, por ejemplo en el médico. Si la espera es muy larga, llevar juegos, libros o dibujos para colorear que le sirvan para entretenerse.
7.- Cumplir nuestras promesas. Si prometemos atender al niño en cinco minutos, o realizar con él alguna actividad, debemos cumplir con nuestra palabra. Si no es posible, explicarle las causas para que no se sientan olvidados, saber que les haremos caso ayuda a sobrellevar la espera con más facilidad.
8.- Realizar actividades o juegos que fomenten la paciencia, como los puzzles, acertijos, cocinar etc.
9.- Enseñarle que no debe interrumpir las conversaciones de los demás, es una norma de educación. Del mismo modo debemos cumplirla, dejando que el niño hable y escuchándole con atención.
10.- Utiliza ejemplos concretos para marcar plazos. Si el niño quiere jugar y simplemente le mandamos esperar no tendrá referencias, mientras que será más conveniente decirle "después de lavarte los dientes", "cuando terminemos de recoger" etc.
Autora: Teresa Guerra. Editora de Conmishijos.com

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué es "tener paciencia"?, ¿para qué es importante tenerla?.
  • ¿Cómo crees que se adquiere y se fortalece o desarrolla?.
  • ¿Te perecen adecuadas estas 10 ideas para inculcar el valor de la paciencia en los hijos?, ¿añadirías algunas más?, ¿cuáles?.
  • Si tus hijos carecen de esta virtud o crees que necesitan desarrollarla ¿qué puedes hacer hoy para entrenarles en ello?.

miércoles, 28 de enero de 2015

18 frases pacientes

1.- A la larga el galgo a la liebre mata. Proverbio castellano 
2.- La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia la debilidad del fuerte. Immanuel Kant  (1724-1804) Filosofo alemán
3.- Hay un momento límite en el que la paciencia deja de ser una virtud. Edmund Burke  (1729-1797) Político y escritor irlandés 
4.- La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroísmo. Giacomo Leopardi  (1798-1837) Poeta y erudito italiano 
5.- Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo. Proverbio árabe
6.- Tened paciencia y tendréis ciencia. Baltasar Gracián  (1601-1658) Escritor español
7.- Solamente aquellos que tengan la paciencia de hacer a la perfección lo trivial, podrán adquirir el hábito de ejecutar lo difícil con facilidad. Friedrich von Schiller  (1759-1805) Poeta y dramaturgo alemán 
8.- La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces. Proverbio persa
9.- Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea. Benjamin Franklin  (1706-1790) Estadista y científico estadounidense
10.- Poquito a poco hila la vieja el copo. Proverbio castellano
11.- Los males que no tienen fuerza para acabar la vida no la han de tener para acabar la paciencia. Miguelde Cervantes  (1547-1616) Escritor español 
12.- El dinero lo ganan todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de los que lo pierden. Benito Pérez Galdós  (1843-1920) Escritor español 
13.- La paciencia y el tempo hacen más que la fuerza y la violencia. Jean de la Fontaine  (1621-1695) Escritor y poeta francés
14.- ¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo. Amado Nervo  (1870-1919) Poeta, novelista y ensayista mexicano
15.- Paciencia: forma menor de desesperación disfrazada de virtud. Ambrose Bierce  (1842-1914) Escritor estadounidense
16.- La paciencia tiene más poder que la fuerza. Plutarco  (50-125) Escritor griego 
17.- Deseo paciencia a los impacientes por verme desaparecer. Ya falta menos que antes. Jacinto Benavente  (1866-1954) Dramaturgo español 
18.- El genio puede concebir, pero la labor paciente debe consumar. Horace Mann  (1796-1859) Educador estadounidense

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué es tener paciencia?, ¿para qué nos sirve?.
  • ¿Qué obstáculos, dificultades, circunstancias,... nos impiden vivirla conforme nos gustaría?.
  • ¿Qué nos ayudaría a hacer crecer en nosotros una paciencia más consistente, verdadera,... que nos aporte beneficios a nosotros pero también a las personas con quienes nos relacionemos?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy de manera que logres hacer crecer un poco más tu paciencia para contigo mismo y también para con los demás?.

sábado, 12 de julio de 2014

El valiente jefe cobarde

Cuando el joven Nerino fue nombrado jefe de la tribu, todos esperaban que, tal y como era costumbre en la isla, dedicase sus esfuerzos a luchar contra la gran bestia del ojo de fuego, el malvado ser que los aterrorizaba desde hacía cientos de años. Nerino había prometido derrotar a la bestia, y aunque era un buen luchador, no parecía mejor que los que habían fracasado antes que él. Calculaban que no duraría mucho más de un año como jefe de la tribu. Era más o menos el tiempo que se tardaba en preparar y entrenar un grupo de guerreros para viajar hasta la cima del volcán, donde vivía el terrible enemigo. Una vez allí, sin importar lo valientes y fuertes que fueran, todos los del grupo eran aniquilados en unas pocas horas.
Pero no ocurrió nada. Nerino no preparó un ejército, ni entrenó más de lo habitual, ni inventó nuevas tácticas de lucha. Se limitó a cambiar el asentamiento de la tribu cuando en verano la bestia lanzaba sus más feroces ataques, inundando todo con el abrasador fuego de su ojo.
Todos le miraban con insistencia y preocupación. Le pedían que luchara, que hiciera algo, que fuera tan valiente y cumpliera con su destino como jefe, pero Nerino se limitaba a decir:
- “Venceré a la bestia, pero aún no es el momento”.
Así pasaron tantos años que Nerino se convirtió en un anciano. Y aunque le respetaban como jefe, pues su estrategia de ir cambiando de lugar en la isla había permitido salvar muchas vidas, todos le tenían por un cobarde.
Pero cuando ya nadie lo esperaba, Nerino preparó un grupo de guerreros. Lo hizo de pronto, sin avisar, una fría noche de invierno. La nieve, rara en aquella isla, cubría el suelo, y el grupo tuvo que marchar descalzo, con los pies helados, camino del volcán, a toda prisa. Junto a la cima del volcán encontraron la cueva de la bestia. Nerino entró decidido, mientras sus compañeros realizaban los rituales típicos de despedida y se disponían a morir...
Cuando entraron, el anciano estaba en pie junto a la bestia. Ésta estaba tendida en el suelo, hecha un ovillo, temblando y gimiendo, al borde de la muerte. Nerino y sus guerreros no tuvieron problemas para apoderarse del ojo de fuego y encadenar fuertemente a la bestia.
De vuelta al campamento de la tribu, todos deseaban escuchar la aventura de Nerino y su combate con la bestia. Ni siquiera el bebé más pequeño faltaba cuando el jefe inició su relato:
- "Jamás he pensado luchar con algo tan terrible, y hoy tampoco lo he hecho.” -dijo, creando un sentimiento de extrañeza y expectación. Y prosiguió:
- "¿Ninguno os habíais fijado en que la bestia nunca atacaba en los peores días del invierno, y que después de alguna época especialmente fría, su fuego no era tan intenso, ni sus ataques tan temibles?. Durante muchos años he estado esperando una nevada como la de hoy, pues lo que necesitábamos no eran guerreros, sino frío. Cuando llegamos al volcán, la bestia estaba tan débil que no pudo ni luchar. Por fin hemos acabado con siglos de luchas y muertes, y tenemos a la bestia y su ojo de fuego a nuestro servicio".
Todos aclamaron la sabiduría de su jefe, y más le felicitaban quienes más le habían criticado y despreciado por su supuesta cobardía. Y hasta el más impaciente de la tribu aprendió que, a veces, la paciencia puede llegar a ser mucho más útil que la acción, aunque tengas que ser tan valiente que permitas que te traten como un cobarde.
Pedro Pablo Sacristán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • Según lo que el relato nos cuenta, ¿qué estuvo haciendo el joven Nerino todo el tiempo previo a atreverse a enfrentarse con la bestia?.
  • ¿Qué solemos hacer cuando nos hallamos ante un problema o una gran dificultad?, ¿qué pasos seguimos para resolverlo?. ¿Qué nos enseña el relato del "valiente jefe cobarde" al respecto?.
  • ¿Cómo hacer para enfocar las situaciones difíciles con más inteligencia, verdadera valentía y coraje?, ¿cómo practicar la verdadera paciencia?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para ser más paciente?, ¿qué vas a hacer en concreto para ejercitarla?.

lunes, 21 de octubre de 2013

Paciencia



CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:


  • ¿Responde este fotomontaje a lo que esperabas encontrar en él?. ¿Qué destacarías de él  especialmente?.
  • ¿Para qué nos puede servir la paciencia, según este documento nos enseña?. ¿Y la impulsividad o el dejarnos llevar... a qué nos lleva?.
  • ¿Conoces estrategias, maneras que te han servido para adquirir esta cualidad, virtud o valor?, ¿cómo lograr adquirirla y fortalecerla?.
  • ¿A qué te comprometes hoy para crecer en ella caso de que veas que necesitas hacerla más viva en ti?.



miércoles, 31 de julio de 2013

Cada cosa tiene su ritmo

A todos nos gustaría que las cosas siguieran el ritmo que queremos: progresar rápido en cualquier actividad, reunir fácilmente el dinero para comprar algo que nos gusta, aprender al instante a usar el trompo y el yoyó y resolver de golpe los problemas de nuestra familia. Sin embargo, cada proceso que ocurre en el mundo tiene su propio ritmo y debemos aprender a reconocerlo. Si no esperas el tiempo indicado para sacar las galletas del horno, van a quedar crudas; si no aguardas a que seque el pegamento del modelo que estás armando, se deshará en tus manos; si no te cuidas de la gripe el tiempo necesario, se convertirá en una enfermedad más delicada. ¡Las plantas no crecen porque a ti te urja!.
La paciencia, en un sentido, consiste en comprender ese ritmo y aguardar, simplemente, a que los procesos se completen. En otros casos, lo que requiere de ti es que la combines con la constancia, sobre todo cuando se trata de una habilidad que quieres adquirir o de un objetivo que deseas alcanzar. Por ejemplo, aprender a nadar requiere que durante un buen número de meses entrenes frecuentemente hasta que sepas hacerlo bien. Otro valor relacionado con ella es el esfuerzo. Para conseguir objetivos importantes no basta con un instante, sino el paciente esfuerzo de muchos años.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Te consideras una persona "paciente", es decir con "paciencia"?. Pon ejemplos de ello; también de esas ocasiones en que algo se ha piciado por falta de paciencia.
  • ¿Consiste la paciencia en quedarse de brazos cruzados para que sea efectiva?, ¿qué hay que hacer además de "saber esperar", según nos dice el texto anterior?.
  • ¿Cómo ejercitar la paciencia: con nosotros mismos, con nuestros hijos, con todo aquello que necesitemos hacer?.
  • ¿Qué compromiso concreto puedes adoptar hoy para aprender a tener más paciencia y que ésta no sea estéril sino fructífera?.

viernes, 26 de octubre de 2012

La paciencia


Tengo la calma del paciente sabio
que en la estratégica visión de su certeza
ve que es inútil volarse la cabeza
cuando no están, aún, maduros esos labios.

Voy a esperar, si bien al tiempo aprecio
no llevo la ansiedad del inseguro
no veo nada de valor en el apuro
y, en cambio, la paciencia esconde un beso.

Que todos salgan a buscar instantes,
en el umbral de la quietud espero;
ellos demandan lo poco que da el antes
en lo total que da el después, te quiero.

Iván Semilla
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué palabras o expresiones observas en el poema anterior que tienen que ver con la paciencia?. ¿Es fácil saber mantener la calma, ser pacientes?, ¿qué nos lo dificulta?.
  • ¿Para qué es necesaria la paciencia, la quietud y saber dominar la impulsividad, la ansiedad,... las prisas?.
  • ¿Tienes paciencia contigo misma?, ¿qué entiendes por la expresión "sin prisa pero sin pausa"?. ¿Tienes paciencia con las demás personas del grupo?, ¿qué te impide o dificulta ejercitar la paciencia con los demás?.
  • ¿Qué podrías hacer hoy para aumentar tu capacidad de ser paciente contigo misma?, ¿y con las demás personas?; proponte un compromiso concreto para contigo misma y para con los demás que puedas revisar al final del día.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Buena cosecha


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!.
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes:
"Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.
En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece más de 30 metros.
¿Tardó sólo seis semanas en crecer?.
No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas para desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años".

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno, y que éste requiere tiempo…
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquéllos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquéllos que luchan en forma perseverante y coherente y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no 'ver' el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Tiempo…
¡Cómo nos cuestan las esperas!. ¡Qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…!.
Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi… nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué…
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
Quizás sólo estés echando raíces…

Lucas 8,15 'Mas la que cayò en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia'.
Lucas 21,19 'En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas'.
Romanos 5,3 'Y no sólo esto, mas aùn nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia'.
Hebreos 6:12 'Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquéllos que por la fe y la paciencia heredan las promesas

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué es lo que te hace más persona: "el resultado" que tanto deseas o "todo lo que haces" para lograr ese resultado?. ¿Por qué?.
  • Piensa en dos metas para tu vida: una a conseguir a corto plazo y otra más a largo plazo; ¿cuál de las dos consideras más importante y por qué?, ¿qué necesitarás poner en juego para lograr una y otra metas?, ¿qué tienen en común ambas y qué diferencias entre una y otra?.
  • De todo cuanto has conseguido en tu vida ¿de qué te sientes más satisfecha o más orgullosa?, ¿por qué?, ¿cómo has logrado ese resultado?.
  • ¿Eres paciente contigo misma?, ¿lo eres con los demás empezando por quienes tienes a tu lado?. ¿Cómo demuestras esa paciencia?.
  • ¿Qué hay en ti ahora mismo que necesite de tu paciencia, de tu constancia en el esfuerzo, de tu perseverancia en el empeño para lograr lo que te estás proponiendo?.