Existen amaneceres que llevan un nombre, un recuerdo, una añoranza y una despedida.
Sé que
volveremos a vivir este instante, un encuentro apresurado, un abrazo que se
hará distancia y un vuelo largo como ave buscando primaveras.
Pero es
bonito el recuerdo que queda de apenas unas horas, mirarnos a los ojos, un
abrazo fuerte, sentir el cariño, el amor y la valentía de seguir el camino.
No sé si
ésta será la última vez, una más de las que nos falta, pero este amanecer se
queda como fotografía de lo vivido, de lo añorado, de lo que le robamos al
tiempo.
Buen viaje, mientras yo voy camino a mi mundo, mientras se enciende la luz del sol, vamos por el mismo camino hasta decir adiós.
Mgabriel Portilla
Añoranzas de un amor bonito






