y sucumbí al amor,
sentí nuevos anhelos e ilusiones
que me acompañaron.
Por usted dejé mis alas
para caminar de su mano,
pero ¿de qué sirvió?;
hoy solo sé que nada fue suficiente.
Por usted escribí mil poemas de amor,
un libro que se quemó en las llamas
de la mentira y la traición.
Por usted dejé que salieran a respirar
las heridas que aún sangraban,
pero las heridas casi sanas
volvieron a sangrar.
Sin embargo, seguí caminando
por el sendero de un amor
que emana de mi corazón.
Después de todo, decidí morir
cuando todo fue caos.
Por usted volví y volvería a amar,
pero esta vez nada será igual.
Si las acciones hablan,
el respeto por mi sentir
jamás me soltará de mi amor.
Mgabriel Portilla
Añoranzas de un amor bonito
Tulancingo Hidalgo, México






