pero me abraza
como si el instante fuera sin fin.
Él, en un te quiero,
saca todas las letras y versos
que no sabe cómo dejar fluir;
entre los susurros,
saco del bolsillo un te extraño.
Pero yo escribo cada día
el sentimiento que navega en mi alma,
en mis sueños y en mi corazón;
él sabe que escribo con el alma,
con tinta de sangre, por este amor.
Porque en cada prosa
podría describir la ilusión
que él me cuenta desde su razón,
¡cuán grande es este sentimiento por mí hoy!.
Mi poeta, que escribe
risas, caricias y besos,
cuando estamos juntos en nuestro mundo,
que parece que tocamos la felicidad con sólo mirarnos,
al contemplar el cielo en su mirar.
Mgabriel Portilla,
Eres mi más bonita poesía.
Tulancingo Hidalgo, México







