me culpabas de tus errores,
mientras tú con tus palabras
afiladas como cuchillos
clavabas en mi alma,
descubrí que hay
quien me valora tal como soy,
quien se alegra de saber de mí,
existe quien me abraza
cuando llorando me dejas
y quien me dice te amo mami.
Sé que para ti nunca fui nada,
pero para quienes me quieren soy todo.
Amarme no es para cobardes,
amarme es
saber querer bonito
y cuidar las palabras.
Mgabriel Portilla
MÉXICO






