que Dios puso en mi camino,
sin rodeos, sin absurdos,
sólo una realidad que enciende
la chispa de mi universo.
Me conviertes en fuego
que arde en tus manos
y tus pupilas se expanden
para sumergirme
en la profundidad de tus ojos.
¿Cómo no amarte?...
si tus besos titilan
y me hacen galaxias,
si naufragan mis miedos
y me hacen valiente.
No sé si mis lágrimas
son de felicidad
o es el mar de ilusiones
en el que me baño
para impregnar
tu aroma en mis poros.
Eres mi pasión,
mi deseo, mi necesidad;
eres el fuego que me consume
y la calma que me salva;
eres el universo
entre en mis brazos.
¿Cómo no amarte?,
si eres lo que mi alma tanto anheló.
Hoy somos lo que soñamos,
mi dulce tentación.
Eres el deseo que me consume,
la pasión que me hace arder.
Mgabriel Portilla
Añoranzas de un amor bonito
Tulancingo Hidalgo, México






