Me encanta el momento en que la vida me abraza tan fuerte que me susurra al oído que todo estará bien, porque aún tuve la oportunidad de decir mucho y hacer lo mismo.
Decidí
seguir mi camino y me siento satisfecha y orgullosa de mi proceder, porque todo
se va acomodando y simplemente el amor y la amistad verdadera es aquella que no
se doblega ante nada ni se pone a prueba, porque lo real te abraza, no se
esconde, y al final pierde el que miente.
Gracias
infinitas por estar en mi vida; sé que no soy perfecta, que también he cometido
errores, pero jamás con la intención de pasar por encima de nadie.
Quizás
nadie se preocupe por mí ni defienda mi lugar ni mi postura, pero mi vida es privada
y así seguirá; aquí sólo dejo mi sentir en letras, la añoranza de un amor
bonito y el seguir creyendo que todo es cuestión de almas y seguiré creyendo en
las personas, porque cada uno da lo que lleva en el corazón.
En este
momento, estoy agradecida por esos abrazos y la preocupación y cercanía.
Todo está
bien, siempre estará bien. Aprendí bien a sonreír y seguir.
Mgabriel Portilla.
MÉXICO






