Eres la tinta en mi piel,
eres el pincel que acaricia mi cuerpo,
eres el vicio perfecto
y yo sólo soy el lienzo
que se entrega a tus trazos.
Pintas la noche estrellada
como Vincent van Gogh
entre estrellas, en un vuelo azul
que me envuelve y me transporta.
Haces que todo tenga sentido,
que la razón se mezcle
con el delirio de un corazón
que late por ti,
entre susurros escondidos
y un poco de poesía
que nace del alma.
Somos el sueño
de un amor bonito,
letras como flechas sin nombre,
para no herir ningún sentimiento sin razón,
para envolvernos en una caricia de palabras.
Mientras el lienzo sigue pintando
una noche estrellada en mi piel,
que se eriza de deseo por ti, amor mío.
Pinta en mí con el pincel de tus labios
y deja tus besos en el horizonte
de la constelación de lunares
que sólo tú puedes contar.
Mgabriel Portilla
Eres mi noche estrellada
Tulancingo Hidalgo, México
Proyecto MARES
viernes, 4 de septiembre de 2026
jueves, 3 de septiembre de 2026
Dejó de creer
Después de todo, dejó de creer
y sólo vio acciones.
Entendió que a veces
no basta con escribir
"te amo" todos los días
cuando alguien no siente lo que dice,
demuestra lo que realmente es.
Después de todo,
ella sigue creyendo
en ese amor
que un día dio y guardó.
Las letras ya dejaron
de tener nombre,
y así como vinieron,
nunca fueron para ella.
Hace mucho que ya
no le escribe a nadie,
sólo a ese sentimiento
que existe en sus añoranzas.
Dejó caer la mentira
hoy vive en la ilusión de un amor.
Ella ya no cree
en amores de fantasía,
no en ésos que la distancia acerca,
tampoco en príncipes,
mucho menos en tontas canciones.
Ella hoy cree en hechos,
y esos hablan cada día
de ese amor que no existía...
La desilusión cautiva el alma,
y el amor... el amor...
¿dónde está el amor?,
en un vuelo al corazón.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
y sólo vio acciones.
Entendió que a veces
no basta con escribir
"te amo" todos los días
cuando alguien no siente lo que dice,
demuestra lo que realmente es.
Después de todo,
ella sigue creyendo
en ese amor
que un día dio y guardó.
Las letras ya dejaron
de tener nombre,
y así como vinieron,
nunca fueron para ella.
Hace mucho que ya
no le escribe a nadie,
sólo a ese sentimiento
que existe en sus añoranzas.
Dejó caer la mentira
hoy vive en la ilusión de un amor.
Ella ya no cree
en amores de fantasía,
no en ésos que la distancia acerca,
tampoco en príncipes,
mucho menos en tontas canciones.
Ella hoy cree en hechos,
y esos hablan cada día
de ese amor que no existía...
La desilusión cautiva el alma,
y el amor... el amor...
¿dónde está el amor?,
en un vuelo al corazón.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Nostalgias de media noche
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Te confieso
Te escribí desde la soledad y era feliz
te conté todo sobre mí y en ello aprendí
que nadie debe saber dónde duele
ni lo que te hace morir.
Te confieso que no es fácil
decir lo que siento y, aún así,
te dejé siempre un te amo
cuando tú te refugiabas
en otros brazos.
Es difícil escribir
desde el dolor con amor
y, aún así, yo te escribí
mis mejores letras de corazón
y sólo fueron letras
que se marchitaron
por la desilusión.
Me volví prisionera de un amor,
un sentimiento que duele hoy,
pero aún espero
que algún día sea diferente,
aunque el te amo de hoy
es lo que llena mi razón.
Te confieso que voy a paso lento
porque quiero creer que será diferente,
ojalá esta vez no me equivoque,
ojalá esta vez la intuición
sea un silencio en la felicidad.
Te confieso que ¡te amo!.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Añoranzas de un amor bonito
te conté todo sobre mí y en ello aprendí
que nadie debe saber dónde duele
ni lo que te hace morir.
Te confieso que no es fácil
decir lo que siento y, aún así,
te dejé siempre un te amo
cuando tú te refugiabas
en otros brazos.
Es difícil escribir
desde el dolor con amor
y, aún así, yo te escribí
mis mejores letras de corazón
y sólo fueron letras
que se marchitaron
por la desilusión.
Me volví prisionera de un amor,
un sentimiento que duele hoy,
pero aún espero
que algún día sea diferente,
aunque el te amo de hoy
es lo que llena mi razón.
Te confieso que voy a paso lento
porque quiero creer que será diferente,
ojalá esta vez no me equivoque,
ojalá esta vez la intuición
sea un silencio en la felicidad.
Te confieso que ¡te amo!.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Añoranzas de un amor bonito
martes, 1 de septiembre de 2026
Patria mía
En mis venas llevo
el rojo de la sangre
que nos hizo fuerte,
que en cada lucha
la libertad conseguimos,
por ese sentir que nos abraza hoy.
El blanco del alma
que nos hace sentir
que somos especiales,
náufragos entre las noches
que se llenan de estrellas,
que nos dejan la sabiduría
de nuestros antepasados
donde la Luna se eclipsó.
El verde de las montañas
que a su resplandor
el sol nos cobija entre las huellas
que nos dejaron aquellos héroes,
hombres que dieron su vida.
El águila que se posó
en medio de ese lago
en el que con trabajo y sudor
nuestros antepasados
la gran ciudad construyeron.
Patria mía,
tricolor mi corazón,
mi alma nace
de un nuevo mundo de mestizos
y aquellos reinos
nos dejaron legado de patria.
MaGa TiCio
MÉXICO
el rojo de la sangre
que nos hizo fuerte,
que en cada lucha
la libertad conseguimos,
por ese sentir que nos abraza hoy.
El blanco del alma
que nos hace sentir
que somos especiales,
náufragos entre las noches
que se llenan de estrellas,
que nos dejan la sabiduría
de nuestros antepasados
donde la Luna se eclipsó.
El verde de las montañas
que a su resplandor
el sol nos cobija entre las huellas
que nos dejaron aquellos héroes,
hombres que dieron su vida.
El águila que se posó
en medio de ese lago
en el que con trabajo y sudor
nuestros antepasados
la gran ciudad construyeron.
Patria mía,
tricolor mi corazón,
mi alma nace
de un nuevo mundo de mestizos
y aquellos reinos
nos dejaron legado de patria.
MaGa TiCio
MÉXICO
lunes, 31 de agosto de 2026
En tus sueños
Penetré en tus sueños
y observé el daño
que te habían causado.
Allí, en una cajita adornada
con un cielo de cristal,
una cerradura custodiaba una rosa
que protegía ese dolor.
Me senté a orillas de tus pupilas,
esperando comprender
qué hermoso abrazas
para no dañar más a nadie
y, así, me haces florecer.
Yo deseaba entender y reflexionar
que has pasado por tanto
que te guardas las lágrimas
para pintar mi corazón.
Entre todo, en tus sueños,
encontré un collar de ilusión.
Pude comprender
que sólo las personas bondadosas
resguardan su dolor
para no dañar a nadie más,
sabiendo que la razón duele.
Te abrazo con fuerza
después de haber estado en tus sueños,
te abrazaré cuando te vuelva a ver,
sanando la herida y creciendo el amor.
Mgabriel Portilla
Añoranzas de un amor bonito
Tulancingo Hidalgo, México
y observé el daño
que te habían causado.
Allí, en una cajita adornada
con un cielo de cristal,
una cerradura custodiaba una rosa
que protegía ese dolor.
Me senté a orillas de tus pupilas,
esperando comprender
qué hermoso abrazas
para no dañar más a nadie
y, así, me haces florecer.
Yo deseaba entender y reflexionar
que has pasado por tanto
que te guardas las lágrimas
para pintar mi corazón.
Entre todo, en tus sueños,
encontré un collar de ilusión.
Pude comprender
que sólo las personas bondadosas
resguardan su dolor
para no dañar a nadie más,
sabiendo que la razón duele.
Te abrazo con fuerza
después de haber estado en tus sueños,
te abrazaré cuando te vuelva a ver,
sanando la herida y creciendo el amor.
Mgabriel Portilla
Añoranzas de un amor bonito
Tulancingo Hidalgo, México
domingo, 30 de agosto de 2026
Agibílibus
Nacieron entre el arrebol de un amanecer
con esa puesta de sol que iluminaba,
como esa mirada que cautivaba,
no era cielo ni mar.
Agibílibus, tan genio, tan picardía, tan él,
besaba cual caricia al tulipán blanco,
tan fijas sus metas que me enamoró.
Mire usted, no sé si era yo o era él,
pero me atrapó ese ímpetu
que los suspiros me robó,
y hoy navego en la distancia de un amor
que se guarda en la razón.
Parecía esculpido por los ancestros,
milenios de sabiduría
imaginando cielos y océanos,
sentado contemplando el tiempo,
de reojo me miraba.
Agibílibus, ingenioso marcaba su vida,
entre caminos a mi universo,
quizás él, quizás yo.
Majestuosa su aura
y las montañas que lleva a cuestas,
mitigando el amor que hoy es para dos.
Tan tú, tan yo y en esta memoria
guardé lo mejor de nuestro amor.
MGabriel Portilla
MaGa TiCio
Tulancingo Hidalgo, MÉXICO 2023
con esa puesta de sol que iluminaba,
como esa mirada que cautivaba,
no era cielo ni mar.
Agibílibus, tan genio, tan picardía, tan él,
besaba cual caricia al tulipán blanco,
tan fijas sus metas que me enamoró.
Mire usted, no sé si era yo o era él,
pero me atrapó ese ímpetu
que los suspiros me robó,
y hoy navego en la distancia de un amor
que se guarda en la razón.
Parecía esculpido por los ancestros,
milenios de sabiduría
imaginando cielos y océanos,
sentado contemplando el tiempo,
de reojo me miraba.
Agibílibus, ingenioso marcaba su vida,
entre caminos a mi universo,
quizás él, quizás yo.
Majestuosa su aura
y las montañas que lleva a cuestas,
mitigando el amor que hoy es para dos.
Tan tú, tan yo y en esta memoria
guardé lo mejor de nuestro amor.
MGabriel Portilla
MaGa TiCio
Tulancingo Hidalgo, MÉXICO 2023
sábado, 29 de agosto de 2026
¿Cómo saber...?
¿Me atrapan el tiempo y el amor?;
se quedó palpitando
mientras perdía el tiempo
en un te amo que sólo sentía yo.
¿Cómo puedo saber
si eres ese poeta
que me escribe de amor?.
¿Cómo saber si mi nombre borraste,
si sólo soy la manecillas
que señalan pero no se detiene?.
¿O será que sólo lanzas
palabras como anzuelos?.
Y el tiempo pasa
susurrante e irreverente,
riéndose del dolor,
sin que pueda pedirse mucho
ya queda poco.
El tiempo camina sin detenerse
y la sangre palpita en los segundos,
mientras me arrastra
a lo que pudo ser y no fue.
Al final, te marchas sin importar,
como las horas que son dagas
y el tiempo que va restando,
resumiéndose a seis,
desde cualquier lugar,
volviéndose apenas nada.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Eres mi más bonita poesía
se quedó palpitando
mientras perdía el tiempo
en un te amo que sólo sentía yo.
¿Cómo puedo saber
si eres ese poeta
que me escribe de amor?.
¿Cómo saber si mi nombre borraste,
si sólo soy la manecillas
que señalan pero no se detiene?.
¿O será que sólo lanzas
palabras como anzuelos?.
Y el tiempo pasa
susurrante e irreverente,
riéndose del dolor,
sin que pueda pedirse mucho
ya queda poco.
El tiempo camina sin detenerse
y la sangre palpita en los segundos,
mientras me arrastra
a lo que pudo ser y no fue.
Al final, te marchas sin importar,
como las horas que son dagas
y el tiempo que va restando,
resumiéndose a seis,
desde cualquier lugar,
volviéndose apenas nada.
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Eres mi más bonita poesía
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