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viernes, 1 de julio de 2016

Salir de la Zona de Confort

Antes de explicar cómo salir de la zona de confort, tenemos que definir “Zona de confort”:

Son los lugares y las personas que componen mi día a día y que me hacen sentir cómodo y tranquilo. A pesar de las dificultades que a veces aparecen en esta zona, nos proporciona una seguridad debido a que es un ambiente conocido.

Muchas personas se preguntan por qué debemos salir de esta zona de confort si nos proporciona seguridad y tranquilidad, sin embargo, vivir seguro y cómodo no significa vivir feliz o que estés encaminado a alcanzar lo que te propones. Esto se debe a que personalmente nos estamos marcando una serie de barreras o límites que no nos permiten avanzar o crecer, ya que estos límites que establecemos como suficientes realmente no lo son, nos oprimen y son inferiores a lo que necesitamos para sentirnos más satisfechos o realizados en nuestra vida.

Ampliar nuestra zona de confort nos permite conocernos mejor a nosotros mismos, ya que al eliminar estas barreras (que nos hemos impuesto) se abre un abanico de posibilidades y cada una de ellas nos acerca a descubrir nuevas habilidades o potenciar aquellas que estaban silenciadas, conocer nuevas personas, afrontar nuevos retos, vivir experiencias inimaginables en la zona de confort, etc.  

Se debe tener en cuenta que algunas de nuestras áreas van a cambiar, quizá algunos de estos cambios pueden resultarnos difíciles en un principio, pero a larga nos acercarán a nuestros objetivos, el cambio significa evolución. Todo ello nos permite ampliar nuestra zona de confort y con ello enriquecer, tanto nuestra zona como nuestra vida.

Existen muchas maneras de ampliar nuestra zona de confort y con ello eliminar nuestra rutina y tienes que encontrar la que mejor se adapte a ti, estos son algunos ejemplos, pero recuerda que tú pones los límites:
·         Iníciate en el ejercicio físico o en hábitos de vida más saludables (aparte de hacerte sentir bien y mejorar tu salud, puedes conocer gente, costumbres y lugares nuevos, además de aumentar tu autoestima).
·         Salir o pasear por zonas nuevas (aumentar tu vida social y de ocio).
·         Apúntate a clases o comienza un nuevo hobbie, cómo la pintura, cocina, fotografía, etc. (puedes descubrir o potenciar nuevas habilidades con las que puedes llegar a apasionarte y conocer gente nueva).
·         Adquiere nuevos conocimientos a través de cursos (puedes conocer gente nueva, aumentar tu autoestima y tu autoconcepto sintiéndote así más realizado).
·         Proponte y comienza nuevos proyectos (estos proyectos pueden nacer a raíz de los hobbies o cursos que hayamos emprendido, esto te hará sentir más seguro de ti mismo).
·         Viaja a lugares desconocidos para ti (conocer nuevas culturas o diferentes formas de vivir nos proporciona otras perspectivas y una nueva manera de pensar).

A continuación exponemos un cuento y un video que ayudan a comprender mejor el término zona de confort:

María tiene tres jaulas diferentes con un pájaro en cada una de ellas. Estos pájaros son muy diferentes entre sí, por lo que Billy, Roberto y Lucas tienen muchas conversaciones acerca de su manera de ver el mundo.

-Billy se siente muy seguro con María, piensa que volar (a pesar de estar presente en su naturaleza) no es para tanto.

-Lucas no comparte esta idea, ya que tiene la curiosidad de cómo será volar en libertad, aunque no se siente completamente convencido ya que nunca lo ha intentado, además, tener comida asegurada es un peso importante.

-Roberto siempre está planeando la manera de escaparse de esta prisión, poder volar libremente y conocer el mundo, piensa que no hay que conformarse con una ración de comida, ya que eso no es vida.

Un día María recibe una llamada de urgencia mientras limpiaba las jaulas, por lo que abandona el hogar olvidando cerrar las jaulas y las ventanas. Aparece el dilema, Roberto lo tiene claro y va directo a la repisa de la ventana preguntando a sus compañeros que piensan hacer. Billy no lo duda ni un momento y permanece en la jaula, ni si quiera prueba a volar por la casa debido al miedo que le produce que la jaula pueda cerrarse y no acceder a la comida. Lucas está indeciso y decide volar por la casa, siente mucha realización aunque sigue teniendo miedo a pasar hambre y decide permanecer volando por la casa sin acercarse a las ventanas, Roberto decide irse solo, al principio siente miedo e inseguridad, está perdido y no sabe dónde ir ni a quien preguntar. Continúa su vuelo hasta que encuentra un parque en el que una bandada de pájaros canta sobre un árbol y decide unirse al grupo para comentarles sus preocupaciones acerca de la comida, a lo que le responden que seguramente no coma tanto como en la jaula, pero que tendrá la libertad que tanto ha deseado, por lo que a pesar de no tener la misma seguridad siente que puede tomar las riendas de su vida.

María regresa a casa y descubre que Roberto se ha escapado, Billy permanece en su jaula y Lucas a pesar de volar por la casa no se ha escapado, por lo que a Billy decide cerrarle la puerta de la jaula, pero a Lucas se la deja abierta ya que no se va a escapar.
¿Cómo es la zona de confort actual de cada pájaro?:

-Billy por miedo a no regresar a la zona de confort, vivirá siempre en ella y con sus correspondientes barreras.

-Lucas por la curiosidad de descubrir qué es volar ha ampliado su zona de confort, ya que sólo regresa a la jaula a la hora de comer, aunque sigue manteniendo su curiosidad y su duda de si debería un día salir por la ventana, ya que empieza a dudar si esta nueva zona de confort sigue siendo insuficiente, a pesar de que ha aumentado el espacio que dejan las barreras (ha pasado de los barrotes a las paredes) puede seguir aumentando su zona de confort.

-Roberto ha eliminado sus barreras y puede decidir cómo vivir su vida descubriendo cómo es el mundo en realidad y sus verdaderos límites.


Cuestiones para reflexionar:
  • ¿Cómo es tu zona de confort?
  • ¿Cómo es tu jaula de pájaros?
  • ¿Qué barreras te has puesto a ti mismo?
  • ¿Cómo son tus barrotes?
  • ¿Qué es lo que te impide salir de la jaula?
  • ¿Qué pasaría si salieras?
  • ¿Crees que puedes abrir la jaula y volar?
  • ¿Crees que puedes sacar beneficios de volar?
  • ¿Dónde irías?
  • ¿Qué te gustaría aprender?
  • ¿Con qué otros pájaros te juntarías?
  • ¿Crees que tienes alguna “María” que te impide salir de tu jaula?
  • ¿Qué vas a hacer?: ¿Jaula, habitación o mundo?

martes, 24 de mayo de 2016

4 pasos para la autoconfianza



CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué pasos nos dice el audio que son necesarios para llegar a la autoconfianza?. Pon un ejemplo para cada uno de ellos.
  • ¿Cuál de ellos te parece que te cuesta más?, ¿por qué crees que te sucede eso?.
  • ¿Qué crees que necesitas ejercitar más en ti para poder dar esos cuatro pasos de manera eficiente?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy para facilitar la consecución de esos 4 pasos?.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Alcanzaré lo que yo quiera alcanzar

Nunca me pirré por los estudios, más bien huía de ellos como de la peste. Si en clase prestaba especial atención a algo era a aquellos baremos que algunos maestros nos solían decir:
- "Si quieren sacar 10 o un 9 lo que han de entregarme es... y lo que tendrán que sacar en los exámenes... y lo que deberán hacer constar en sus cuadernos... Si quieren sacar 8 o un 7.... Si quieren sacar 6... Si quieren sacar un 5 rascado.... Y los demás ya saben que van a suspender".
Era larga la retahíla pero mi mente retenía MUY BIEN lo que decía en relación con el "5" (a eso hoy día le llaman "rúbricas": baremos que se utilizan para justificar una supuesta nota objetiva y se creen muy modernos cuando hace medio siglo ya estaba en funcionamiento pero con un nombre real, no quitándoselo a lo que siempre ha sido una "firma").
Así anduve durante toda la Enseñanza Primaria (hasta 8º, entonces esta enseñanza duraba hasta los 14 años). Mi objetivo era -además de ayudar a mis padres en los trabajos de la huerta y el cuidado de los animales domésticos- disfrutar de la vida, de mis amigos, de salir a la calle, explorar el río, las capotas de los árboles y las profundidades de la tierra -cualquier pequeña cueva u oscuridad que se asomara al exterior era objeto inmediato de investigación. Todo lo demás me parecía una absurda pérdida de tiempo.
Obviamente, cuando quise ponerme a estudiar en serio... había infinidad de cosas que no sabía o en las que no estaba entrenado (en otras era al revés, pero en lo académico...). Así que los suspensos me caían a pares cuando no a cuartetos y a duras penas logré llegar hasta 6º de bachillerato logrando al menos no suspender ya ninguna y obteniendo algún notable, ningún sobresaliente, unos cuantos bienes y el resto suficientes.
Acabando 6º de bachiller vino al colegio un psicólogo que nos pasó a todos unos "tests psicotécnicos" con la finalidad de ayudarnos a orientar nuestro futuro estudiantil y profesional.
Los míos resultaron ser bastante catastróficos porque cuando por fin me tocó pasar a entrevista me dijo:
- "No entiendo cómo has llegado hasta 6º de bachiller con tu coeficiente intelectual, puede que haya sido suerte o porque hayas practicado mucho lo de copiar exámenes de tus compañeros" (suerte... puede ser, pero eso de copiar... jamás lo hice). Repuse:
- "¿Por qué lo dice?. ¿tan mal me salieron las pruebas?".
- "¿Las hiciste a conciencia o respondiste al tun-tun?".
- "Las hice a conciencia".
- "Entonces la cosa es aún más preocupante. Y como he de ser sincero contigo, como con todos, te voy a ser muy claro y directo: Como mucho acabarás 6º de bachiller con un aprobado Suficiente como nota media pero COU sería un fracaso con toda seguridad y eso que dices que 'quieres ser Maestro de escuela'... eso quítatelo de la cabeza, te lo digo muy en serio. Busca otras salidas, algo que te lleve a prepararte para un trabajo manual y luego ejercerlo como peón. Lo demás es engañarte a ti mismo, perder el tiempo y dinero".
Me quedé de piedra, sin saber ni qué decir o contestar. El psicólogo captó perfectamente mi estado de shock y añadió:
- "Sé que es duro para ti escuchar esto pero es lo que debo decirte. No tienes capacidad para los estudios, no te empeñes más".
Ante estas palabras algo se me revolvió en mi interior y dije en mis pensamientos: "¿Qué sabrá usted de lo que yo soy capaz?, ¿lo van a definir sus tests psicotécnicos, unos exámenes o las notas que he sacado hasta ahora?. Yo alcanzaré lo que yo quiera alcanzar y seré lo que yo quiera ser. Nada ni nadie puede ni adivinar siquiera cual es mi capacidad".
Aprobé 6º y con algo más que un Suficiente. Mis notas hasta terminar Magisterio fueron creciendo hasta alcanzar el Notable como nota promedio; inicié la Universidad y seguí en esa línea, hice el "Curso Puente" y lo aprobé con buena nota pero no la continué porque me faltaron medios para pagar mis estudios y yo mismo me convencí de que "no podría trabajar y estudiar al mismo tiempo" (en realidad... fue que al ver cumplido ya mi objetivo de "ser Maestro de escuela" ya no tenía la misma motivación para seguir estudiando, si no... hubiera hecho lo que hiciera falta también).
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué relación se observa en esta crónica de la vida real entre "la motivación o intereses" con "los resultados" académicos o de otra índole?.
  • ¿Qué hubiera sucedido si este Santi Catalán se hubiera amilanado ante las doctas afirmaciones obtenidas a partir de pruebas "objetivas" por otros determinadas?. ¿Qué fue lo que a Santi le sirvió para ser capaz de superar incluso esa contundente evaluación externa?.
  • ¿Qué nos enseña esta historia?, ¿qué otras historias podrías contar pensando en tu propia experiencia?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para acrecentar la confianza en ti mismo/a y menos en lo que te digan los demás, por más papeles y pruebas o materiales que te puedan enseñar y que se dicen "objetivos"?.

lunes, 13 de julio de 2015

4 pasos para la autoconfianza

La confianza es uno de los factores más importantes en lo que se refiere a triunfar en aquello que quieras emprender.
No hay razón para que pierdas la confianza en ti misma. Todos los seres humanos por el simple hecho de serlo, tenemos la capacidad. Incluso personas que aparentemente se hallan muy limitadas en lo físico, entrenándose y con esfuerzo salen adelante. ¿Qué te hace pensar que tú no puedes?.
Si tu experiencia del pasado es la que te condiciona a pensar así, será porque algo no hiciste bien, no lo corregiste y tampoco persististe, pero no porque no seas capaz. Edison tuvo que hacer más de mil intentos hasta dar con el filamento adecuado para la bombilla incandescente, mil fallos para un acierto. ¿Crees que Edison era un incapaz?.
Hay una frase de Miguel de Unamuno que dice: "Para dar una vez en el clavo hay que dar cien en la herradura".

Aquí van cuatro consejillos para que tengas confianza en ti misma y la mantengas:
  1. PLENO CONVENCIMIENTO: Convéncete a ti misma, de que eres tan capaz como todos por el simple hecho de ser humana. Si es necesario haz afirmaciones al respecto todos los días. Cada vez que hagas algo bien, repítete lo muy capaz que eres. Recuerda todas las veces que lo has hecho bien en el pasado (seguro que hay más de una) y deja de recrearte en las que has fallado. Todos cometemos errores y además son necesarios para llegar al éxito. Acuérdate de Edison. Es verdad que hay personas que tienen más facilidad para ciertas cosas que otras, pero todo es entrenable.
  2. PERSISTENCIA: Recuerda la frase de Miguel de Unamuno: "Para dar una vez en el clavo hay que dar cien en la herradura". No te puedes echar atrás a la primera dificultad, porque entonces no es que no valgas, es que desististe. Es muy raro que todo salga perfecto y a la primera, además gracias a muchos errores también se hacen nuevos hallazgos. Gracias a los fallos podrás descubrir nuevas formas de hacer las cosas.
  3. FORMACIÓN: No dejes de formarte nunca. La formación es la que te hará más hábil y te permitirá acceder a muchas más cosas. Y no hablo de esa formación reglada que te da un título, sino la que te capacita para conseguir resultados. Por supuesto tampoco está de más la reglada, pero preocúpate por formarte, no por adquirir diplomas.
  4. BÚSQUEDA ACTIVA DE SOLUCIONES: Parte de esa búsqueda activa de soluciones ya está en el anterior consejo, formación que te capacite para conseguir resultados. Si no sabes cómo hacerlo, busca quien te enseñe, pero hazlo activamente. Ahorra e invierte en tu formación, no te arrepentirás, es un valor seguro. Todos sabemos de muchas personas paradas en un: "no sé cómo empezar", "todo está difícil", pero no se ponen manos a la obra a crear y a buscar, llamando a las puertas que sean necesarias sin descanso.
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué tal andas de "confianza en ti mismo/a"?.
  • ¿En qué situaciones te has visto con más autoconfianza y en cuáles con menos?. ¿A qué crees que se debe esa diferencia, cuáles son las causas?.
  • ¿Qué otros consejos añadirías a los aquí expuestos que pueden ayudar a crecer en confianza en uno mismo?.
  • ¿A qué te comprometes hoy para crecer en esa autoconfianza necesaria para lograr las metas que te propongas?.

sábado, 10 de enero de 2015

Tú mismo

Tu mayor enemigo (aliado) eres tú mismo. O sea, tu mente. Todo parte de ahí. Lo decía Ralph Waldo Emerson y otros muchos: "La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito". O dicho en otras palabras: Tu vida es tu autoestima.
Los pensamientos negativos son una especie de suicidio espiritual. La mente si no se domina es un campo de concentración que te agarrota, reprime y anula. Brian Tracy(@briantracy) en Metas: estrategias para determinar y conquistar objetivos dice: "Los mayores enemigos del éxito y la felicidad son las emociones negativas de todo tipo. Esas emociones negativas nos sujetan, nos agotan y nos despojan de la alegría de vivir. Desde el principio de los tiempos, las emociones negativas han hecho más daño a las personas y las sociedades que todas las plagas de la historia".
Tu forma de pensar da lugar a una cierta forma de sentir que se traduce en una forma de actuar. Tu representación interna determina tus comportamientos. Por tanto, de lo que se trata es de generar estados de la mente óptimos que se traduzcan en comportamientos adecuados para generar resultados.
Aquí van sólo 10 recomendaciones para que ganes confianza en ti mismo a través de los siguientes hábitos. Lo decía Charles Noble: First we make our habits, then our habits make us.
1. Cuida con mimo el ambiente en que te mueves: Recuerda lo que hemos dicho mucha veces aquí: "Si vives entre codornices, es muy difícil aprender a volar como las águilas". Los límites nunca están en las personas, están en los entornos (ver El alimento de la mente es el entorno). Hay gente que te carga de energía y gente que te chupa energía (incluso sin abrir la boca). Gente estimulante y gente tóxica. Cuidado con los derrotistas, pesimistas, negativos, conformistas... que te intentan cortar las alas. El éxito deja huellas y se trata de modelarlo. Rodéate de aquellos que piensas que te pueden enseñar. No dejes de leer el post: Aléjate del 97% y ¿Qué nos pueden enseñar los mejores? Y no olvides jamás a Mark Twain: "Mantente a distancia de aquellos que intentan disminuir tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso; los realmente grandes te hacen creer que tú también puedes ser grande".
2. Aprende de los mejores: lo más importante que tiene una persona es su credibilidad, y la credibilidad sólo depende de una cosa: de tus resultados. Cada persona somos el resultado de nuestros resultados. Muchos empresarios, directivos, deportistas... han dejado sus enseñanzas, consejos y tips en libros y vídeos. Léetelos todos. Y después reléelos. Y más tarde otra vez. Aprende de ellos. Aquí hemos hablado de algunos como La magia de pensar a lo grande y Acres de diamantes (y puedes ver una amplia recopilación en el siguiente link). Como decía Bertrand Russell: "La mejor prueba de que algo puede hacerse es que antes alguien ya lo hizo". Ver que otros pudieron te anima a ti a continuar y perseguir lo que añoras.  Alimenta y riega tu mente con mensajes inspiradores. Y recuerda que si quieres encontrar excusas para no salir de tu zona de confort vas a encontrar cientos de ellas.
3. Visualiza tus éxitos pasados: como decía Fernando Savater, "la felicidad es una forma de la memoria" y la infelicidad también. Haber conseguido éxitos pasados te estimula y anima para conseguir éxitos futuros, te pone en el estado de ánimo adecuado para generar las energías necesarias. Ver que ya conseguiste algo te catapulta a conseguir más. Mete en el cajón lo negativo y recréate en las experiencias positivas, en aquellas que salieron bien y te aplaudieron. El cerebro no distingue entre ficción y realidad, cuando sientes de verdad lo que visualizas estás provocando que la mente encuentre vías para alcanzar aquello que deseas. Te recomiendo: Desear no es ‘decir’ lo que se quiere, sino ‘sentir’ lo que se quiere.
4. Cuida tu cuerpo: Que es tu casa, allí donde moras y habitas todos los días. No la abandones. Y ello implica cuidar tres cosas: sueño, nutrición y ejercicio físico. Aquí dejamos un post donde nos deteníamos sobre ello: La mente influye en el bienestar y el bienestar en la mente. Hay ciertas comidas que conducen a estados de ánimo más tristes y depresivos; lo mismo pasa con el sendentarismo: hacer ejercicio físico y estar en movimiento tiene ventajas en la salud y en el ánimo al liberar ciertas sustancias químicas estimulantes del bienestar. Y con el sueño, más de lo mismo: dormir mal y no descansar produce malestar en tu cuerpo, humor desagradable y cansancio que restan energías y ánimo para ser productivo.
5. Haz el ridículo en cosas sin importancia: en aquellas cuyos resultados no te afectan a tu trabajo ni prestigio: aprender a bailar, inglés, magia.... Si te lanzas en esas cosas sin importancia, poco a poco tu miedo al ridículo irá cayendo y eso significa que te atreverás a dar el paso en cosas con importancia. No existe miedo al fracaso, existe miedo al ridículo. Todo el mundo sabe de sobra que si inicias una aventura del tipo que sea (empresa, matrimonio, etc) puede ir mal; los miedos vienen de la ridiculización que hacen los demás, de herir el orgullo con las cosas no salen, y el ser humano tiene mucho orgullo. Cuando lo vences, ganas la batalla.
6. Habla en público siempre que puedas: es una de las cosas que más aumenta la confianza en uno mismo. Lánzate. Muchas veces no se trata de hacerlo bien o mal, sino simplemente de hacerlo. Irás venciendo resistencias. Empieza a decir "sí" cuando te lo proponga. Hay miles de oportunidades todos los días para hablar en público. No dejes de ver la película de cine Dí que Sí (Yes man). Allí se apunta: "Dices que NO a la vida y por tanto, no vives. Cada vez que se te presente una oportunidad dirás SÍ". Y te recomiendo que leas el post de Gonzalo Álvarez Marañón (@artepresentar) con el título: 10 cosas divertidas que puedes hacer este verano para mejorar tus habilidades de hablar en público.
7. Habla con desconocidos: ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de vender? El miedo al rechazo. ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de pedir ayuda? Que nos digan NO. Y ese miedo al rechazo, es producto de nuestra inseguridad, de que interpretamos que el NO significa que "no me quieren"; y ya sabemos que "el anhelo más profundo del ser humano es sentirse querido". Por eso muchas cosas no las hacemos por miedo al NO. Lánzate a hablar con desconocidos. Lo importante no es la conversación, sino lanzarse. Si ves a alguien con un perro, detente y acaríciale y pregúntale qué raza es; aprovecha los viajes de turismo o negocio, para entablar conversaciones con los lugareños o los empleados de hoteles, etc; igualmente para a gente por la calle de tu ciudad y pregunta por una dirección o lugar e intenta que no sólo sea pregunta-respuesta sino un poco más de conversación. Pero hazlo como rutina, todos los días con 1 ó 2 personas al menos. Verás como empiezas a sentirte mejor contigo mismo, a ganar confianza, a mejorar tu autoestima al ver que el 90% sigue tus conversaciones y no te rechazan. Y recuerda: si alguien te rechaza, tranquilo: hay gente enfadada consigo mismo que lo paga con los demás; no es nada personal.



8. Da tu opinión en los temas: Sí, no te quedes callado. No seas de lo que dices: "A mí me da igual". No, no te da igual. Tú también tienes opinión, pero por miedo a no gustar, no te atreves a expresarte. Cuando haya debate en tu vida personal, con tu pareja o amigos sobre dónde ir o qué hacer, di lo que te gusta. Lo mismo en tu vida profesional ante cualquier proyecto. Tu opinión es tan válida y respetable como la de los demás. No te infravalores. También verás como poco a poco vas ganando confianza.
9. Cuida tu apariencia física: O dicho de otra manera: sentirte bien por fuera te hará sentirte bien por dentro. Los cuidados estéticos o tu forma de vestir ayudan mucho ¿No hay un determinado vestido, palabra de honor, jeans, sandalias o botas que cuando te las pones "te ves más guapa"?. ¿No te ha ocurrido lo mismo cuando te has hecho un cambio de look en tu pelo?. Ello te lleva a sentirte mejor, más segura de ti misma, y eso se refleja en tu comportamiento y trato: más abierto, más simpático, más cercano, en definitiva, más cautivador. Esa actitud, se transmite y los demás la perciben y responden de la misma manera. Tu mundo exterior no es más que un reflejo de tu mundo interior. El grado de distancia (o conexión) con los demás es el grado de distancia (o conexión) que existe con uno mismo.  Las cosas no ocurren por azar. Hay que provocar las emociones positivas. Sentirte bien te lleva a obrar bien. Si te gustas más, más gustarás a los demás. En lo que te concentras, se expande, se agranda. Lo decía Louise Hay: "Sólo hay una cosa que sana todo problema: amarse a uno mismo".
10. Acude a eventos: la baja autoestima suele derivar en un bajo nivel de relaciones sociales; la alta autoestima da lugar a muchas y variadas relaciones. Y si la vida es algo, el menos en la empresa, la vida es relaciones. Como apunta John C. Maxwell, en El poder de las relaciones: "Trabajar duro no es suficiente; tampoco ser excelentes en lo que hacemos; para ser exitoso tienes que aprender a establecer relaciones". Por eso, sumérgete en los eventos. No te preocupes del resultado final. Simplemente el hecho de acudir a eventos profesionales (de tu sector) y personales (fiestas, celebraciones, inauguraciones), y estar en medio del "sarao" te permite aprender e interiorizar inputs por ósmosis, sin darte cuenta. Poco a poco te irás te irás sintiendo más cómodo y conociendo más gente.

Y dos de regalo:

11. Haz cosas por los demás: Aristóteles dijo hace más de 23 siglos que "la generosidad es un egoísmo inteligente". Cuando ayudas a los demás, la gente se siente agradecida y te lo valorará, y eso te hará sentir bien contigo mismo, ver que eres útil, y que tú también puedes aportar cosas interesantes. No se trata de grandes cosas, sino de pequeños gestos cotidianos del día a día que todos sabemos.
12. Sonríe: cada vez que sonríes, aunque no te apetezca, estás mandando una orden al cerebro de que todo está bien, y eso te hará sentir mejor Acuérdate de William James: "El pájaro canta porque es feliz pero también es feliz porque canta". Además, cada vez que sonríes a una persona, lo que le estás diciendo inconscientemente es "me gustas", por eso resulta tan eficaz y genera tanta "conexión emocional" con la otra parte que te tratará de la misma manera y habrá feeling y buen rollo. Recuerda: la sonrisa es la forma más barata de mejorar tu apariencia. El diseñador Paco Rabanne afirmaba: "la sonrisa es el mejor atuendo de una modelo".

Y estos diez puntos (más dos), ponlos en práctica sin meterte excesiva presión: pasito a pasito. No te flageles. No te exijas demasiado. No se trata de pasar de un extremo a otro de la noche a la mañana, sino de ir venciendo y derrotando resistencias pequeñas pero todos los días. Recuerda lo que hemos dicho aquí muchas veces: Poco + Poco = Mucho; un poco sin importancia, más otro poco sin importancia, más otro poco sin importancia... acaba siendo mucho. El mayor enemigo en los procesos de Desarrollo Personal: la impaciencia, el querer ir demasiado rápido. Te llevan a exigirte demasiado, con lo que al final no cumples con lo establecido (que es mucho), te frustras y abandonas.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué estrategias de las que sugiere el autor de este artículo crees que son más eficaces, esenciales, para generar una mayor confianza en ti mismo?. ¿Por qué?.
  • ¿Qué ha aportado este artículo a tu vida?, ¿qué consecuencias prácticas, viables, hallas para transladarlas a tu experiencia personal?.
  • ¿Cómo podrías organizarte para iniciar un proceso en el que cada vez te vayas acercando más a esa persona asentada en la plena confianza en sí misma?.
  • ¿Qué vas a hacer en concreto hoy para evidenciar esa confianza en ti mismo?.

lunes, 2 de junio de 2014

Total ya... ¿para qué?

- "Eres un burro, no te enteras de nada".
- "Siempre serás un zoquete, no eres capaz de aprender nada".
- "Nunca haces nada bueno, todo lo haces al revés de como tendría que ser".
- ...
Y así día tras día Aldayo escuchaba esto y otras frases similares de sus padres, sus hermanos y de sus maestros; unas veces con más seriedad y rotundidad y otras de manera más suave y compasiva.
Aldayo, efectivamente, no resaltaba en nada que pudiera equivaler a buenas notas ni con el sistema antiguo ni con el nuevo; "ahora, decía su tutora, con las rúbricas en mano era imposible poderle aprobar nada porque objetivamente sus resultados y las observaciones realizadas sólo indicaban eso".
Aldayo acabó creyendo y asumiendo que no sólo era todo eso sino que ése iba a ser su futuro, el resto de su vida, así que... cada vez que alguien le planteaba cualquier tarea a realizar que a él le apeteciera bien poco... él solía contestar:
- "Total ya... ¿para qué?".
Se acentuaron sus errores, se multiplicó la gravedad de su autoabandono,... hasta que un día en medio de una grave travesura (andaba subido a una barandilla de un puente desafiando la suerte de caer al vacío o al carril de la carretera por donde circulaban coches y guaguas) fue sorprendido por uno de sus profesores que al verlo se acercó a él y con gran rapidez lo agarró y lo sentó en el suelo sobre la acera.
Aldayo protestó airadamente y empezó a escupir toda la basura que muchos habían echado sobre él pero este profesor le dijo:
- "Me importa nada todo lo que te hayan dicho, me importa nada lo que digan tus notas, me importan nada todas las opiniones,... ¿y tú les quieres dar tu vida?". Se hizo el silencio y tras unos segundos el profesor sencillamente se alejó siguiendo su camino.
Aldayo se quedó pensando, mirando al profesor cómo se iba desdibujando entre el trasiego de la gente.
Al día siguiente tenía clase con él y dentro del aula... Aldayo parecía otro; en realidad... no sabía ya cómo reaccionar.
El profesor mandó una tarea. Aldayo levantó la mano (hacía mucho tiempo que no lo hacía: prefería hablar directamente y en voz alta interrumpiendo a quien fuera) y el profesor acudió a su lado para atenderle. Expresó sus dudas, muchas, y el profesor le enseñó la manera de resolverlas.
Acabó el tiempo; casi todos habían terminado el ejercicio propuesto menos Aldayo y alguno más, pero el profesor anotó en su bloc de notas del día: "Hoy Aldayo manejó el diccionario, buscó infinidad de palabras, contestó la mitad del ejercicio propuesto y aunque no dio con la respuesta perfecta... sé que lo intentó: utilizó todo el tiempo disponible en poner en juego todas sus destrezas y saberes".
Así fue sucediendo durante semanas y así empezó a hacer con el resto del profesorado, también en las responsabilidades de su casa con su familia.
Al acabar el curso el profesor preguntó a todo el grupo:
- "¿Qué ha sido para ustedes el aprendizaje más importante de este curso?".
Cada cual fue diciendo lo suyo. Aldayo levantó la mano para opinar también y dijo:
- "Lo que más valoro de todo lo que aprendí con usted en este curso es lo que sentí y aprendí cuando usted me bajó de la barandilla del puente". Todos se quedaron un poco desconcertados porque aquella respuesta no cuadraba con ninguna de las anteriores, no hablaba de lo académico para nada. Así que el profesor le dijo:
- "¿Qué tiene que ver eso que has dicho con el trabajo de clase?".
- "Usted me demostró que mi vida tiene valor, que le importo a alguien;... y si le importo a alguien... ¿cómo no voy a importarme a mí mismo? y decidí confiar en mí mismo, creer, pensar que puedo barrer todo lo que haya hecho con mi vida hasta ese momento".
...
Aldayo no aprobó todo. Las notas "objetivas" no hablaban de sobresalientes ni notables,... incluso apuntaron un par de insuficientes pero Aldayo estaba construyendo la base de su propia vida: la confianza en sus posibilidades y en su voluntad de hacerlas crecer y desarrollarlas... aunque eso no aparezca en las rúbricas ni en las competencias básicas y toda esa martingala de la burocracia académica.
(Basado en un hecho real; se han cambiado nombre y hecho crucial en algunos detalles, el resto es casi textual).
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Era realmente Aldayo todo eso que decían de él, tanto las notas o calificaciones académicas como las opiniones de quienes tenía a su lado?. ¿Qué nos sucede cuando sólo somos valorados por lo aparente o lo constatable "objetivamente"?.
  • ¿A partir de qué instante o vivencia Aldayo empieza a darle la vuelta a la situación: lo hizo el sistema educativo... o lo hizo la "relación" profesor-alumno?; ¿qué nos enseña esto?.
  • ¿En qué o quién ha de basarse la confianza en uno mismo?, ¿qué frutos caben esperar cuando creemos o confiamos en nosotros mismos digan lo que digan los papeles o bien algunas personas?.
  • Si tu situación se parece un poco a la de Aldayo ¿qué vas a hacer hoy para darle la vuelta a tu trayectoria y construirte a ti mismo paso a paso?.

jueves, 7 de marzo de 2013

Desde mi libertad


mi cuerpo tiembla y puedo ver
que a lo lejos silba el viejo tren
como sombra del ayer.
No será fácil ser
de nuevo un solo corazón,
siempre había sido una mitad
sin saber mi identidad.
No llevaré ninguna imagen de aquí
me iré desnuda igual que nací,
debo empezar a ser yo misma
y saber que soy capaz,
que ando con mi pie.
Desde mi libertad
soy fuerte porque soy volcán,
nunca me enseñaron a volar
pero el vuelo debo alzar. 
No llevaré ninguna imagen de aquí
me iré desnuda igual que nací,
debo empezar a ser yo misma
y saber que soy capaz,
que ando con mi pie.
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
(Si pinchas sobre Sentada en el andén podrás escuchar la canción y ver el vídeo en el que está grabada).
  • ¿Qué sentimientos ha generado en ti el contenido de esta canción de Ana Belén?. ¿Qué mensajes descubres en ella?.
  • ¿Qué es para ti "hacerse cargo cada cual de sí mismo"?. ¿Qué necesitamos para poder decir que "nos estamos responsabilizando de nosotros mismos"?.
  • ¿Tienes o te sientes con confianza en ti misma para emprender la vida que tú quieres vivir?. ¿Qué estás haciendo, qué pasos estás dando, para poder alzar el vuelo y ser tú misma y poder andar con tu propio pie?.
  • ¿Cuál podría ser hoy tu compromiso para crecer en responsabilidad y confianza en ti misma?.

sábado, 17 de noviembre de 2012

El roble y la hiedra


Un hombre edificó una casa... la embelleció con un jardín.
Plantó un roble. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo para convertirlo en un tronco capaz de resistir vientos y tormentas. El roble crecía lentamente.
En la pared plantó una hiedra y comenzó a crecer velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas y se iba alzando adherida a la pared.
- “¿Cómo estás, amigo roble?” -preguntó la hiedra-.
- “Bien, mi amiga”. -contestó el roble-.
- Eso dices porque nunca llegaste a mi altura. Desde aquí se ve todo distinto. Me da pena verte siempre en el fondo del patio”.
- “No te burles, amiga. Recuerda que lo importante no es crecer deprisa sino con firmeza”.
El tiempo siguió su marcha. El roble crecía con su ritmo firme y lento.
Una fuerte tormenta sacudió la casa y su jardín. El roble se aferró a sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se agarró con sus ventosas a la pared para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.
Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín y vio que la hiedra se había desprendido de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. El dueño de la casa arrancó la hiedra.
Mientras tanto el roble reflexionaba:
Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros”.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué habrá querido decir el roble con la expresión "es mejor crecer con raíces propias... que ganar altura colgados de la seguridad de otros"?, pon ejemplos de lo que es una cosa y la otra.
  • Expresar confianza en los demás y tener confianza en ellos no es en sí negativo, más bien es un valor, pero ¿cuándo esa "confianza en los demás" puede ser perjudicial para nosotros?. ¿Qué te parece necesario para que la "confianza en otra persona" no afecte a la "seguridad en uno mismo"?.
  • ¿Alguna vez te ha sucedido que "alguien te ha defraudado y a consecuencia de ello has dejado de luchar o esforzarte en algo que hacías gracias a esas personas en las que confiabas"?. ¿Qué enseñanzas has obtenido de esa experiencia?, ¿y de este relato del roble y la hiedra?.
  • ¿Qué puedes hacer hoy, en este lugar, para crecer en confianza en ti misma sin que ello te lleve a menospreciar la confianza en el grupo?.

miércoles, 25 de abril de 2012

Sí puedes lograrlo

Si piensas que estás vencido,
lo estás.
Si piensas que no te atreves,
no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido
y muchos cobardes han fracasado
antes de haberlo intentado.

Piensa en grande y tus logros serán una realidad.
Piensa en pequeño y te quedarás atrás.
Si piensas que estás adelante, ya lo estás;
        tienes que estar seguro de ti mismo.
Antes de intentar ganar un premio,
        pon tu mente en actitud positiva.
La batalla de la vida no siempre la gana
el más fuerte o el más ligero,
porque, tarde o temprano, el hombre que gana
ES AQUÉL QUE CREE PODER HACERLO.
G. Barnard (J. Monterrey, 14/10/96)
 CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Es importante predisponernos positivamente ante unas metas u objetivos que queramos conseguir?. ¿Qué le ocurre a quien antes de hacer nada está seguro de "no conseguir aquello que le gustaría alcanzar"?.
  • ¿Qué efectos se producen, por otra parte, en quien a pesar de contar también con limitaciones que puedan parecer imposibles de superar sin embargo confía en que "sí puede lograr aquello que se propone"?.
  • ¿Cuál de las dos opciones, pues, nos conviene tomar?; ¿qué situaciones o planteamientos hay en ti que necesiten de una actitud más positiva por tu parte?.
  • Apunta todas aquellas metas que ahora mismo te gustaría alcanzar, ordénalas de menor a mayor dificultad y empieza por la más fácil de superar ¿qué vas a hacer hoy para empezar a darle alcance?, ¿cómo lo vas a hacer?.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El misterio del elefante


Cuando era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales, y dentro de ellos, mi preferido era el elefante. Durante la función, la enorme bestia impresionaba a todos por su peso, tamaño y, sobre todo, por su descomunal fuerza. Pero, después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, uno podía encontrar al elefante detrás de la carpa principal, atado, mediante una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. La estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿Por qué el elefante no huye, arrancando la pequeña estaca, con el mismo esfuerzo que yo necesitaría para romper un palito de fósforos?, ¿Qué fuerza misteriosa lo mantiene atado, impidiéndole huir?.

Tenía unos siete u ocho años, y todavía confiaba en la sabiduría de las personas grandes. Pregunté entonces a mis padres, maestros y tíos, buscando respuestas a ese misterio. No obtuve una respuesta coherente (la edad no es un impedimento para percibir la coherencia, o la falta de ella, en lo que la gente nos dice). Alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si es cierto que está amaestrado, entonces... ¿por qué lo encadenan?. No recuerdo haber recibido ninguna respuesta que me satisficiese.

Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con gente que me daba respuestas incoherentes, por salir del paso, y, un par de veces, con otras personas que también se habían hecho la misma pregunta. Hasta que hace unos días, encontré una persona, lo suficientemente sabia, que me dio una respuesta que al fin me satisfizo: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca toda su vida desde que era muy pequeño". Cerré los ojos y me imaginé al pequeño elefantito, con sólo unos días de nacido, sujeto a la estaca. Estoy seguro que en aquel momento el animalito empujó, jaló, sacudió y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo librarse. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Podría jurar que el primer día se durmió agotado por el esfuerzo infructuoso, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía... Hasta que un día, un terrible día, el animal aceptó su impotencia, y se resignó a su destino. El elefante dejó de luchar para liberarse. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado en su mente el recuerdo de sus, entonces, inútiles esfuerzos, y ahora ha dejado de luchar, no es libre, porque ha dejado de intentar serlo. Nunca más intentó poner a prueba su fuerza.
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a varias (cientos) de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que "no podemos" con un montón de cosas, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos. Grabamos en nuestra mente: “No puedo... No puedo y nunca podré”. Crecimos portando ese mensaje, que nos impusimos a nosotros mismos, y nunca más lo volvimos a intentar. La única manera de saber cuáles son nuestras limitaciones ahora, es intentar de nuevo, poniendo en el intento todo nuestro corazón.

¡Espero que esta simple historia te cargue de energía como para creer que en la vida no hay imposibles!.
Jorge Bucay
 

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
Este cuento de Jorge Bucay es algo más que eso: es una imagen de lo que nos suele pasar cuando habiendo creído en ideales mejores,  habiendo soñado en una vida más digna,... nos hemos empeñado en ello durante mucho tiempo y con todas nuestras fuerzas, pero ya hartos, desencantados, desanimados porque los resultados no han sido lo que deseábamos... un día abandonamos.
  • ¿Por qué crees que ciertos proyectos o planes que te propusiste fracasaron?, ¿cuáles fueron sus causas?.
  • ¿Cuáles fueron las claves de que sí triunfaras en otros?.
  • ¿Cambia en unos casos o en los otros el valor de tus capacidades?, ¿acaso tus cualidades no eran las mismas?.
  • ¿Qué hace, pues, diferentes los resultados: las dificultades o tu actitud ante ellas?.
  • ¿Qué es para ti la "constancia", la "perseverancia" y el "esfuerzo"?, ¿consideras estos valores como cosa propia de otros... o crees que realmente tú también los puedes desarrollar y fortalecer?, ¿cómo lo vas a conseguir?.