miércoles, 14 de enero de 2015

El otro... es "otro yo"

De todos los mensajes "personales" que hemos recibido con motivo de los atentados en París en los cuales nos pedían un compromiso solidario con las víctimas de la barbarie -ya que este blog habla de VALORES y de la necesidad de vivirlos- queremos compartir las siguientes reflexiones:
PRIMERO: Esto que sucedió en París lleva ya demasiados AÑOS sucediendo a diario en Nigeria, Rep. Centroafricana, Sudán del Norte y del Sur, Egipto, Siria, Iraq, Pakistán, Indonesia, Filipinas, Corea del Norte... casi siempre a manos de los mismos. Pero eso no era noticia porque a Occidente "no le tocaba en la cara". Como dice un comentario: "¿Acaso esas otras vidas, miles y miles no valen tanto como las de estos días en la capital francesa?, máxime si se tiene en cuenta que en todos esos casos no hay ningún tipo de insulto ni provocación hacia quienes cometen esas atrocidades en nombre de su dios?".
SEGUNDO: En el mundo cristiano, en sus primeros tres siglos, se arremetía brutalmente contra todo aquél que profesara la fe en Jesucristo para al cabo de unos siglos pasar al bando perseguidor atacando a quienes no eran cristianos; era una época en la que el poder político andaba unido al poder religioso y bajo apariencia de intereses religiosos se realizaban acciones que en el fondo no tenían nada que ver con la religión sino con intereses políticos y económicos instrumentalizando a la religión "como excusa" y con la complicidad de algunos eclesiásticos que de cristianos tenían bien poco. Entonces se hacían estas barbaridades por falta de cultura y sobre todo por falta de verdadera conciencia cristiana (a los gobernantes no les interesaba que el pueblo fuera culto, fomentaban la ignorancia; hoy... no es el mismo caso porque la cultura se ha convertido en un bien universal, sin embargo...).
TERCERO: Ahora nos rasgamos las vestiduras por el daño que estos terroristas han hecho en París, pero ignoramos todo el daño secular que han hecho los gobiernos europeos en todo el planeta: América, África, Asia,... nadie se ha librado de su expolio, explotación, torturas,... muerte. No concluyó cuando se descolonizó la última nación que hoy es independiente porque a aquel colonialismo ha seguido otro aún más cruel: el que se ejerce desde mastodónticas multinacionales que explotan los recursos de naciones enteras para el beneficio de unos pocos y siempre con la complicidad de gobiernos títeres que favorecen este nuevo colonialismo e intercambio asimétrico.
CUARTO: El centro de atención debe seguir estando no en quienes han hecho o hacen mal las cosas sino en quienes actúan de buena fe pero pagan todas las consecuencias de todas las barbaries, burlas, acosos, insultos, agresiones de todo tipo (aquí no somos Charlie ni anti-Charlie)... porque todo eso es VIOLENCIA y ella nunca es aceptable venga de donde venga. Hoy hay muchos musulmanes que no están de acuerdo con esta barbarie, como tampoco lo están muchos cristianos,... sin embargo todos están sufriendo las consecuencias, los platos rotos, de tanto daño que sólo sirve para que las actitudes intolerantes de ciertas ideologías -laicistas- alimenten el falso sofisma de que "todo se arreglaría con prohibir las religiones"... como si el problema fueran ellas.
QUINTO: Invitamos a mirar a toda persona de la misma manera con que deseamos ser contemplados por los demás. Invitamos a llamar HERMANO al musulmán, budista, judío, hinduísta, al creyente y al increyente, al que nos ama y al que aparentemente nos odia o hiere (Jesús nos invita a "amar a todos, no sólo a quienes nos aman sino también a los que se hacen nuestros enemigos" (Mt.5,44) y a "perdonar SIEMPRE" (Mt.18,22)). Invitamos a un DIÁLOGO cada vez más honesto y abierto en todos los foros de la vida social, cultural y educativa en el que todos nos podamos encontrar, conocer y comprendernos. Las religiones no son malas o buenas, porque las acciones no son suyas sino nuestras. Y si no fuéramos capaces de actuar con estas actitudes... busquemos en la oración, en nuestra interioridad, la fuerza que nos ayude a practicar lo que por nosotros mismos nos sentimos incapaces.
SEXTO: Así es como lograremos ver en la diversidad, incluso en los antagonismos y los irremediables conflictos, oportunidades para el crecimiento en lugar de ver sólo problemas o dificultades. La diversidad es una oportunidad para el mutuo enriquecimiento; nadie tiene porqué obligarnos ni coaccionarnos para cambiar de religión o dejar de vivir la relación con Dios que queramos tener en las formas que elijamos, como tampoco nadie puede ni tiene autoridad ninguna para que creamos o dejemos de creer presionándonos de una manera o de otra. Es en la relación con la diversidad que nos completamos y somos más nosotros mismos.
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué piensas de todo el revuelo, manifestaciones y demás que se ha producido en el mundo entero a partir del atentado terrorista que algunos islamistas radicales perpetraron contra el equipo editor de "Charlie Hebdo"?.
  • ¿Te parecen acertadas las propuestas que planteamos en los puntos QUINTO y SEXTO?, ¿por qué sí o por qué no?.
  • ¿Qué otras plantearías que pudieran servir para llegar a una sociedad más humana y humanizadora, más digna, constructiva, respetuosa y tolerante con la diversidad de personas, culturas, religiones,... aunque sigamos siendo críticos con todo aquello que atenta contra nuestra dignidad humana que es común a todos?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy de manera que se lleven a la práctica esas intenciones positivas en las que estás pensando?.

lunes, 12 de enero de 2015

El vaso, la botella y la mesa

Había una vez, cuando las cosas hablaban como las personas, una botella y un vaso que competían entre sí para ver quién de los dos demostraban mayor "disponibilidad".
La botella argumentaba:
- "Yo tengo mayor disponibilidad que tú, amigo vaso, porque cuando doy puedo dar mucho más que tú y además lo puedo hacer durante más largo tiempo; tú puedes dar poco: tienes poca capacidad".
El vaso, mirándose a sí mismo y ante la evidencia de que la botella llevaba algo de razón, sin embargo contestó:
- "Es verdad que puedo albergar poco y por lo tanto puedo dar menos que tú pero cuando doy lo que tengo lo doy a manos llenas y por lo general dejo satisfecho a quien toma de mí; tu boca es pequeña y eres rácana hasta para admitir lo que otros quieran darte a ti: lo han de hacer con embudo, ¡ja, ja, ja!".
- "¿De veras?, te recuerdo que a veces han de repetir y tengo que ser yo quien rellene tu espacio. Además, no pocas veces la gente derrama lo que tú les das, no tienes sentido de la medida cuando das. Eso sí es serio".
El vaso, viendo que la botella se tomaba esto muy a pecho contestó:
- "Te muestras envidiosa porque prefieren beber de mí antes que de ti y porque aunque tengan que repetir, como dices, siguen prefiriéndome a mí. Mi medida es pequeña... pero siempre estoy a mano, no como tú que te la pasas siempre en escaparate, siempre a buen recaudo; yo estoy en cualquier sitio aún a riesgo de sufrir caídas, resbalones y roturas".
...
La mesa que sostenía en aquel momento a una y el otro empezó a sonreirse de aquella batalla dialéctica y viendo que ambos llevaban razón a fin de cuentas interrumpió diciendo:
- "No voy ahora a hablar de mi disponibilidad que se limita únicamente a estar aquí y donde me quieran poner para sostener lo que haga falta.
Sólo quiero decirles a ustedes dos un par de cosas a ver si entienden: Da igual que den mucho o poco, o si tienen para dar mucho o poco, lo importante es lo que ambos ya están haciendo: estar disponibles. Si ustedes no fueran rellenados ¿de qué dispondrían?, ¿cómo saciarían a quien necesite beber?; eso de entrada.
En segundo lugar, ¿es su disponibilidad para vanagloriarse de ella misma o para hacer un bien a quien a ustedes se acerque?".
El vaso y la botella se miraron mutuamente y contestaron medio avergonzados:
- "Debiera ser sencillamente para hacer bien, está claro".
- "Pues entonces dejen de competir, piensen en quien recibe o necesite del bien que ustedes aportan que la medida o cantidad de ese bien que otros recibirán de ustedes la determina aquél para quien ustedes se muestran disponibles".
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué problemas detectas en la dialéctica entre el vaso y la botella?. ¿Por qué crees que no eran capaces de ver lo bueno que hacía el otro?.
  • ¿En qué se fija el personaje de la mesa y que resulta ser, en este caso, motivo de cambio de actitud por parte del vaso y la botella?. ¿Qué enseñanzas hallas en este cuento?.
  • ¿Qué cualidades crees que están en relación con una verdadera o adecuada disponibilidad?. ¿Qué es prioritario y secundario en ella?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy para demostrar tu disponibilidad auténtica para con quien hoy necesite de tu ayuda?.

sábado, 10 de enero de 2015

Tú mismo

Tu mayor enemigo (aliado) eres tú mismo. O sea, tu mente. Todo parte de ahí. Lo decía Ralph Waldo Emerson y otros muchos: "La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito". O dicho en otras palabras: Tu vida es tu autoestima.
Los pensamientos negativos son una especie de suicidio espiritual. La mente si no se domina es un campo de concentración que te agarrota, reprime y anula. Brian Tracy(@briantracy) en Metas: estrategias para determinar y conquistar objetivos dice: "Los mayores enemigos del éxito y la felicidad son las emociones negativas de todo tipo. Esas emociones negativas nos sujetan, nos agotan y nos despojan de la alegría de vivir. Desde el principio de los tiempos, las emociones negativas han hecho más daño a las personas y las sociedades que todas las plagas de la historia".
Tu forma de pensar da lugar a una cierta forma de sentir que se traduce en una forma de actuar. Tu representación interna determina tus comportamientos. Por tanto, de lo que se trata es de generar estados de la mente óptimos que se traduzcan en comportamientos adecuados para generar resultados.
Aquí van sólo 10 recomendaciones para que ganes confianza en ti mismo a través de los siguientes hábitos. Lo decía Charles Noble: First we make our habits, then our habits make us.
1. Cuida con mimo el ambiente en que te mueves: Recuerda lo que hemos dicho mucha veces aquí: "Si vives entre codornices, es muy difícil aprender a volar como las águilas". Los límites nunca están en las personas, están en los entornos (ver El alimento de la mente es el entorno). Hay gente que te carga de energía y gente que te chupa energía (incluso sin abrir la boca). Gente estimulante y gente tóxica. Cuidado con los derrotistas, pesimistas, negativos, conformistas... que te intentan cortar las alas. El éxito deja huellas y se trata de modelarlo. Rodéate de aquellos que piensas que te pueden enseñar. No dejes de leer el post: Aléjate del 97% y ¿Qué nos pueden enseñar los mejores? Y no olvides jamás a Mark Twain: "Mantente a distancia de aquellos que intentan disminuir tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso; los realmente grandes te hacen creer que tú también puedes ser grande".
2. Aprende de los mejores: lo más importante que tiene una persona es su credibilidad, y la credibilidad sólo depende de una cosa: de tus resultados. Cada persona somos el resultado de nuestros resultados. Muchos empresarios, directivos, deportistas... han dejado sus enseñanzas, consejos y tips en libros y vídeos. Léetelos todos. Y después reléelos. Y más tarde otra vez. Aprende de ellos. Aquí hemos hablado de algunos como La magia de pensar a lo grande y Acres de diamantes (y puedes ver una amplia recopilación en el siguiente link). Como decía Bertrand Russell: "La mejor prueba de que algo puede hacerse es que antes alguien ya lo hizo". Ver que otros pudieron te anima a ti a continuar y perseguir lo que añoras.  Alimenta y riega tu mente con mensajes inspiradores. Y recuerda que si quieres encontrar excusas para no salir de tu zona de confort vas a encontrar cientos de ellas.
3. Visualiza tus éxitos pasados: como decía Fernando Savater, "la felicidad es una forma de la memoria" y la infelicidad también. Haber conseguido éxitos pasados te estimula y anima para conseguir éxitos futuros, te pone en el estado de ánimo adecuado para generar las energías necesarias. Ver que ya conseguiste algo te catapulta a conseguir más. Mete en el cajón lo negativo y recréate en las experiencias positivas, en aquellas que salieron bien y te aplaudieron. El cerebro no distingue entre ficción y realidad, cuando sientes de verdad lo que visualizas estás provocando que la mente encuentre vías para alcanzar aquello que deseas. Te recomiendo: Desear no es ‘decir’ lo que se quiere, sino ‘sentir’ lo que se quiere.
4. Cuida tu cuerpo: Que es tu casa, allí donde moras y habitas todos los días. No la abandones. Y ello implica cuidar tres cosas: sueño, nutrición y ejercicio físico. Aquí dejamos un post donde nos deteníamos sobre ello: La mente influye en el bienestar y el bienestar en la mente. Hay ciertas comidas que conducen a estados de ánimo más tristes y depresivos; lo mismo pasa con el sendentarismo: hacer ejercicio físico y estar en movimiento tiene ventajas en la salud y en el ánimo al liberar ciertas sustancias químicas estimulantes del bienestar. Y con el sueño, más de lo mismo: dormir mal y no descansar produce malestar en tu cuerpo, humor desagradable y cansancio que restan energías y ánimo para ser productivo.
5. Haz el ridículo en cosas sin importancia: en aquellas cuyos resultados no te afectan a tu trabajo ni prestigio: aprender a bailar, inglés, magia.... Si te lanzas en esas cosas sin importancia, poco a poco tu miedo al ridículo irá cayendo y eso significa que te atreverás a dar el paso en cosas con importancia. No existe miedo al fracaso, existe miedo al ridículo. Todo el mundo sabe de sobra que si inicias una aventura del tipo que sea (empresa, matrimonio, etc) puede ir mal; los miedos vienen de la ridiculización que hacen los demás, de herir el orgullo con las cosas no salen, y el ser humano tiene mucho orgullo. Cuando lo vences, ganas la batalla.
6. Habla en público siempre que puedas: es una de las cosas que más aumenta la confianza en uno mismo. Lánzate. Muchas veces no se trata de hacerlo bien o mal, sino simplemente de hacerlo. Irás venciendo resistencias. Empieza a decir "sí" cuando te lo proponga. Hay miles de oportunidades todos los días para hablar en público. No dejes de ver la película de cine Dí que Sí (Yes man). Allí se apunta: "Dices que NO a la vida y por tanto, no vives. Cada vez que se te presente una oportunidad dirás SÍ". Y te recomiendo que leas el post de Gonzalo Álvarez Marañón (@artepresentar) con el título: 10 cosas divertidas que puedes hacer este verano para mejorar tus habilidades de hablar en público.
7. Habla con desconocidos: ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de vender? El miedo al rechazo. ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de pedir ayuda? Que nos digan NO. Y ese miedo al rechazo, es producto de nuestra inseguridad, de que interpretamos que el NO significa que "no me quieren"; y ya sabemos que "el anhelo más profundo del ser humano es sentirse querido". Por eso muchas cosas no las hacemos por miedo al NO. Lánzate a hablar con desconocidos. Lo importante no es la conversación, sino lanzarse. Si ves a alguien con un perro, detente y acaríciale y pregúntale qué raza es; aprovecha los viajes de turismo o negocio, para entablar conversaciones con los lugareños o los empleados de hoteles, etc; igualmente para a gente por la calle de tu ciudad y pregunta por una dirección o lugar e intenta que no sólo sea pregunta-respuesta sino un poco más de conversación. Pero hazlo como rutina, todos los días con 1 ó 2 personas al menos. Verás como empiezas a sentirte mejor contigo mismo, a ganar confianza, a mejorar tu autoestima al ver que el 90% sigue tus conversaciones y no te rechazan. Y recuerda: si alguien te rechaza, tranquilo: hay gente enfadada consigo mismo que lo paga con los demás; no es nada personal.



8. Da tu opinión en los temas: Sí, no te quedes callado. No seas de lo que dices: "A mí me da igual". No, no te da igual. Tú también tienes opinión, pero por miedo a no gustar, no te atreves a expresarte. Cuando haya debate en tu vida personal, con tu pareja o amigos sobre dónde ir o qué hacer, di lo que te gusta. Lo mismo en tu vida profesional ante cualquier proyecto. Tu opinión es tan válida y respetable como la de los demás. No te infravalores. También verás como poco a poco vas ganando confianza.
9. Cuida tu apariencia física: O dicho de otra manera: sentirte bien por fuera te hará sentirte bien por dentro. Los cuidados estéticos o tu forma de vestir ayudan mucho ¿No hay un determinado vestido, palabra de honor, jeans, sandalias o botas que cuando te las pones "te ves más guapa"?. ¿No te ha ocurrido lo mismo cuando te has hecho un cambio de look en tu pelo?. Ello te lleva a sentirte mejor, más segura de ti misma, y eso se refleja en tu comportamiento y trato: más abierto, más simpático, más cercano, en definitiva, más cautivador. Esa actitud, se transmite y los demás la perciben y responden de la misma manera. Tu mundo exterior no es más que un reflejo de tu mundo interior. El grado de distancia (o conexión) con los demás es el grado de distancia (o conexión) que existe con uno mismo.  Las cosas no ocurren por azar. Hay que provocar las emociones positivas. Sentirte bien te lleva a obrar bien. Si te gustas más, más gustarás a los demás. En lo que te concentras, se expande, se agranda. Lo decía Louise Hay: "Sólo hay una cosa que sana todo problema: amarse a uno mismo".
10. Acude a eventos: la baja autoestima suele derivar en un bajo nivel de relaciones sociales; la alta autoestima da lugar a muchas y variadas relaciones. Y si la vida es algo, el menos en la empresa, la vida es relaciones. Como apunta John C. Maxwell, en El poder de las relaciones: "Trabajar duro no es suficiente; tampoco ser excelentes en lo que hacemos; para ser exitoso tienes que aprender a establecer relaciones". Por eso, sumérgete en los eventos. No te preocupes del resultado final. Simplemente el hecho de acudir a eventos profesionales (de tu sector) y personales (fiestas, celebraciones, inauguraciones), y estar en medio del "sarao" te permite aprender e interiorizar inputs por ósmosis, sin darte cuenta. Poco a poco te irás te irás sintiendo más cómodo y conociendo más gente.

Y dos de regalo:

11. Haz cosas por los demás: Aristóteles dijo hace más de 23 siglos que "la generosidad es un egoísmo inteligente". Cuando ayudas a los demás, la gente se siente agradecida y te lo valorará, y eso te hará sentir bien contigo mismo, ver que eres útil, y que tú también puedes aportar cosas interesantes. No se trata de grandes cosas, sino de pequeños gestos cotidianos del día a día que todos sabemos.
12. Sonríe: cada vez que sonríes, aunque no te apetezca, estás mandando una orden al cerebro de que todo está bien, y eso te hará sentir mejor Acuérdate de William James: "El pájaro canta porque es feliz pero también es feliz porque canta". Además, cada vez que sonríes a una persona, lo que le estás diciendo inconscientemente es "me gustas", por eso resulta tan eficaz y genera tanta "conexión emocional" con la otra parte que te tratará de la misma manera y habrá feeling y buen rollo. Recuerda: la sonrisa es la forma más barata de mejorar tu apariencia. El diseñador Paco Rabanne afirmaba: "la sonrisa es el mejor atuendo de una modelo".

Y estos diez puntos (más dos), ponlos en práctica sin meterte excesiva presión: pasito a pasito. No te flageles. No te exijas demasiado. No se trata de pasar de un extremo a otro de la noche a la mañana, sino de ir venciendo y derrotando resistencias pequeñas pero todos los días. Recuerda lo que hemos dicho aquí muchas veces: Poco + Poco = Mucho; un poco sin importancia, más otro poco sin importancia, más otro poco sin importancia... acaba siendo mucho. El mayor enemigo en los procesos de Desarrollo Personal: la impaciencia, el querer ir demasiado rápido. Te llevan a exigirte demasiado, con lo que al final no cumples con lo establecido (que es mucho), te frustras y abandonas.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué estrategias de las que sugiere el autor de este artículo crees que son más eficaces, esenciales, para generar una mayor confianza en ti mismo?. ¿Por qué?.
  • ¿Qué ha aportado este artículo a tu vida?, ¿qué consecuencias prácticas, viables, hallas para transladarlas a tu experiencia personal?.
  • ¿Cómo podrías organizarte para iniciar un proceso en el que cada vez te vayas acercando más a esa persona asentada en la plena confianza en sí misma?.
  • ¿Qué vas a hacer en concreto hoy para evidenciar esa confianza en ti mismo?.

jueves, 8 de enero de 2015

Tomar conciencia

¿La conciencia se toma?. ¿Es como beber un vaso de leche o una gaseosa?. ¿Por qué cuando comprendemos algo que nos era desconocido decimos que tomamos conciencia?.
Tomar conciencia es aumentar nuestro grado de autoconocimiento. Pero esto no tendrá ningún sentido si no tiene un impacto sobre nuestra autoadministración y autogobierno. De hecho, si esa supuesta toma de conciencia no tiene influencia sobre nuestro comportamiento, entonces eso quiere decir que aun no hemos tomado conciencia.  Parece un trabalenguas pero es así. Nada nos ganamos con saber (conocimiento) la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, si no actuamos en consecuencia (discernimiento).
Y para poder discernir... hace falta tener muy clara nuestra escala de valores: ellos serán nuestra guía porque ellos nos aportan los criterios, el valor de las cosas y de nuestras relaciones con nosotros mismos, con las demás personas y con todo el mundo circundante. Por eso es tan importante saber educar en valores y a través de ellos formar nuestra conciencia y con ella tomar postura ante la realidad.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Cuáles son tus valores, aquéllos a los que les concedes la máxima importancia?. Si tuvieras que ordenarlos de 1º al 5º  por orden de importancia para ti ¿cómo sería ese orden?.
  • ¿Cómo integrar los valores en nuestra conducta y que esta conducta sea coherente con nuestra identidad?.
  • ¿Qué sería para ti "tomar conciencia" de la realidad y actuar en consecuencia?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para dar algún paso más en toma de conciencia de la realidad?.

martes, 6 de enero de 2015

Oro, incienso y mirra

Podemos leer en el evangelio de Mateo capítulo 2, versículos del 1 al 12 el pasaje de los Magos de Oriente. En él se narra cómo ellos le regalaron a Jesús oro, incienso y mirra (Mt.2,11). No son, sin embargo, simples regalitos, son regalos simbólicos:
El "oro" en tiempos de Jesús era un metal -como hoy- muy valioso pero tenía además un significado especial: era símbolo de realeza, de gran poder. Que los Magos regalaran oro a Jesús significa reconocimiento de Jesús como rey (a Él le llamarían "Rey de los Judíos").
El "incienso" hoy día se quema en cualquier lugar y se puede obtener en distintos formatos pero en la época de Jesús era algo que "sólo podía quemarse en los templos" por ser considerado como una "ofrenda a los dioses"; por lo tanto, regalar incienso a Jesús significaba reconocer en él a Dios.
La "mirra" era un ungüento que se aplicaba a las personas cuando morían con la finalidad de que olieran bien. Regalar esto a Jesús significaba reconocer en él a un ser humano, encarnado plenamente en la experiencia humana.
Los Magos de Oriente expresan con esto una afirmación contundente: Jesús es el Mesías, es Dios y es también hombre.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué sabías sobre estos regalos que los Magos de Oriente le hicieron a Jesús?. ¿Qué información añadirías a la que el pequeño artículo nos ofrece?.
  • ¿Qué parecidos y diferencias hay entre aquellos regalos y los que hoy nos prodigamos unos a otros en estas fechas?.
  • ¿Qué es lo que hace que un regalo tenga un significado especial para alguien?. ¿Cómo podríamos hacer hoy para que nuestros regalos tengan para quienes los reciban un mayor significado?.
  • ¿A qué te comprometes hoy de manera que lo que regales o recibas como regalo tenga para todos un significado especial?.

domingo, 4 de enero de 2015

Comunicar-se

Comunicar no es "no parar de hablar" (-salvo que seas un conferenciante, en cuyo caso la gente está contigo mientras dura la conferencia, luego dice: "qué interesante" -en el mejor de los casos- y ya está).
Comunicar no es "sólo pronunciar palabras" (hablamos mucho más con el lenguaje no-verbal: gestos faciales o de las manos, mirada, distancia que mantenemos respecto a nuestro interlocutor, postura,... lenguajes paraverbales: tono de voz, entonación,...).
Comunicar no es sólo "dar información" por interesante que sea (o ¿creemos que somos monitores de telediarios o de noticias de RNE?).
Comunicar... pueden comunicar hasta los muertos: su sola imagen ante nosotros provoca sentimientos, pensamientos,... mueven todo nuestro ser. Es imposible no comunicar.
Cuidemos la COMUNICACIÓN, la que tenemos cada día con cada persona con que nos encontremos: un buenos días, un saludo con la mano, un ceder el paso en una acera estrecha o a la entrada de un ascensor; abrazar o acariciar, dar un beso o una simple sonrisa ante alguien con quien nos une algo,... es comunicar.
¿Y escuchar?, ESCUCHAR también, quizás tanto o más importante que saber hablar es saber escuchar porque todos tenemos o sentimos la necesidad de expresarnos, que el mundo nos acoja y nos acepte tal como somos y nos expresamos.
Si sólo hablas y no escuchas... lo más probable es que acabes quedándote solo, ¿no te parece?.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Te consideras una persona "comunicativa"?, ¿en qué lo notas y en qué lo notan los demás?.
  • ¿De qué sueles hablar cuando te expresas verbalmente?. ¿Cómo haces corresponder lo que dices verbalmente con lo que expresas de manera no-verbal?.
  • ¿Te consideras una persona "escuchante"?. ¿Qué cualidades crees que debe tener una persona para que sepa escuchar de verdad al otro?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para que tu comunicación sea más auténtica y tu escucha más atenta?.

viernes, 2 de enero de 2015

10 frases de amabilidad


1.- Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.
William Faulkner (1897-1962) Escritor estadounidense.
2.- Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.
Michel de Montaigne (1533-1592) Escritor y filósofo francés.
3.- La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán.
4.- Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable.
Henry James (1843-1916) Escritor estadounidense.
5.- Un hombre alegre es siempre amable.
Máximo Gorki (1868-1936) Escritor ruso.
6.- A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez algunos de sus actos no lo merezcan.
Don Bosco (1815-1888), sacerdote, educador y escritor italiano.
7.- Si el hombre no debe ahogar sus sentimientos, tendrá entonces que practicar la amabilidad hacia los animales, ya que aquél que es cruel con los animales se vuelve tosco en su trato con los hombres. Se puede juzgar el corazón de un hombre por su trato a los animales.
Inmanuel Kant (1724-1804), filósofo prusiano.
8.- Sin amabilidad el ser humano deambula por la vida torpemente.
Doménico Cieri Estrada (1954), escritor mexicano.
9.- El corazón del sabio es el que refleja tranquilidad, embellece la sensatez y regala amabilidad mas el corazón del soberbio es el que destroza la completa paz, el que acaba con la armonía y el que no acepta a una persona con su alma caritativa.
ALONSO 
10.- Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Con cuáles de estas frases te identificas más o resaltarías especialmente y por qué?.
  • ¿Con qué otros valores relacionarías tú la amabilidad?: unos por tener un significado muy similar y otros por ser necesarios para que la amabilidad se pueda dar.
  • ¿Con quiénes te cuesta, especialmente, ser amable?, ¿qué tendría que suceder en ti para que a partir de este instante te decidas a ser amable también con esas personas?.
  • ¿A qué te comprometes hoy para crecer en espíritu de amabilidad con quienes conviven contigo?.