donde todo era perfecto.
Él era único en mis días,
un instante en el tiempo,
un escape del silencio.
Yo lo amo y se lo dije
mil veces, "te quiero",
pero eso ya sabía
que él no me amaría.
Creo que al final,
nadie me amaría.
Me pregunto:
¿acaso necesito reclamar?,
¿o preguntar?.
Sólo quería que esto funcionara,
sentir esa paz que me das,
que fuera verdad.
Me pregunto cuánto tiempo debe pasar
para sanar un corazón,
o qué tan desgastado debe estar
para no ver el amor.
Empiezo a creer que me toca
sólo sanar corazones
y alistarse para volver a sufrir,
pegar lo que yo no rompí,
lo que jamás viví.
A veces, en verdad parece
que la vida nos pone a prueba,
o las personas,
o el mismo amor que toca la ilusión.
Pero abrazamos
lo que nace en el corazón...
Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México

No hay comentarios:
Publicar un comentario