Un día se dio cuenta
de que lo que ella daba con generosidad
valía tanto para otros como para ella,
pero no le quedaba ni tiempo ni atención.
Descubrió que era más fácil mentir
que abrazar
ese amor hermoso que ella daba.
Un día descubrió
que su destino era la soledad,
rodeada de rosas y tulipanes
que crecían como un alcatraz.
Todavía se pregunta
por qué la hacen llorar
y por qué regresa queriendo amarla
cuando ella solo quiere olvidar.
¿Cómo se olvida a quien se ama
pero que también provoca
todas las heridas?.
Se pregunta cada "te amo"
si es verdad o solo una falacia,
un cruel la tormenta y el alba.
¿Cómo distinguir
entre el amor y la mentira?.
¿Cómo confiar
si alguien ha traicionado su amor?.
¿Vive en un sueño o en una ilusión?.
¿Cómo saber lo que siempre pasa?.
Dicen que las personas no cambian
y que sus acciones lo dicen todo.
Las personas correctas
llegan cuando estás deshecha
y viven en los arrebol
de un mundo mezquino, gris
y nauseabundo de desamor.
Desafiantes, se comen la carne
entre rosales y tulipanes azules,
y la sangre ya negra marchita
por las lágrimas.
Hoy, si estuviera muerta en vida
sólo las mariposas que causan el amor
pueden reavivar la ilusión,
no sé si ella siente igual ese amor.
¿O ya no cree en la vida
o en quien dice amar?.
Confundida, no sabe si vive
o sólo sigue un andar,
in rumbo ni sentido
pero siente alas en el corazón
esperando volver a escuchar
la melodía del amor.
Mgabriel Portilla
Nostalgias de media noche.
Tulancingo Hidalgo, México

No hay comentarios:
Publicar un comentario