Y me dijo:
"Te quiero mucho, princesita hermosa".
A veces no son las palabras,
ni la forma, sino el sentimiento
que envuelve el alma.
Es tan difícil volver a creer
que somos magia,
que algunos ojos sí son sinceros,
que los abrazos infinitos
pueden darnos vida.
Sé que el corazón aún sangra,
duelen aún los recuerdos
del engaño que están latentes.
Pero juro que cuando me dices
cuánto me quieres…
es un antídoto para el pasado,
es calma para mí.
Y me dijo:
"Te quiero",
y yo respondí:
"Te quiero mucho más...".
MGabriel Portilla
Eres mi más bonita poesía
Tulancingo, Hidalgo
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