Me enseñaste que,
aunque esté rota,
puedo amar,
y ese amor alivia cada cicatriz.
Que el amor no es perfecto,
pero en tu abrazo
me siento muy feliz.
Que todo pasa por algo,
y tú eres esa paz
que alberga mi alma.
Un amor bonito
que se abraza y se siente
cuando las caricias
se bañan de deseo.
También aprendí
que siempre en ti
encontraré refugio
y mi alma se abraza a la tuya,
mi amor.
Que eres mi cielo,
y adoro tu risa.
No importa cuántas veces
pueda acariciar tu mejilla o tu mano;
somos infinitos
en un para siempre, tú y yo.
Entonces,
si lo nuestro es un ensayo,
quiero decirte
que te llevo en mi razón, amor.
MGabriel Portilla
Eres mi más bonita poesía
Tulancingo Hidalgo, México

No hay comentarios:
Publicar un comentario