lunes, 13 de abril de 2020

Y te pensé


Y te pensé a ti
después de miles de lunas,
después de días en gris
llegaste a mí, en medio
de un día soleado. 

Te pensé y tu mirada
recordé, recordé ese beso,
ese primer beso
tan lleno de emociones.

Desnudé mis miedos,
vestí mis ansias y mi vida
se pintó de mil colores
dando paso a un arco iris.

Te pensé y reviví
en ese nuevo amanecer,
en la espera de una noche
para sentir el abrazo.

Y el latido del corazón
que canta al alma,
sin prisa y con calma,
sin razón solos tú y yo.

Te pensé y renació
el recuerdo que susurra
la nostalgia de ese primer amor,
ese sentir que sentí al mirarte hoy.


Mgabriel Portilla MÉXICO

sábado, 11 de abril de 2020

Entre suspiros


Entre suspiros las alas se guardan,
no se puede volar;
sentados sin saber qué hacer
la vida se confina a su hogar.

Hay tanto por hacer
que a veces el tiempo se escapa
ante esta cruel realidad;
entre cantos y risas, otros se van.

Suspendida en un hilo la vida cotidiana
entre carmín dando forma a la risa,
suspiro que guardó las alas;
no se puede volar.

Hoy, otra vez mira esa venta
pero encontró una nueva forma de volar,
encontró que si escribe al alma…
el alma vuela.

Encontró que si sonríe
el milagro renace en fe y esperanza;
se encontró con ella misma
entre los escombros de su hogar.

Hoy parece perfecto,
hoy la vida un suspiro se dará;
ya no vemos corriendo a nadie
porque ya nadie corre.

Hay gente que en el intento morirá,
hay quien en su momento no podrá comer,
quien su trabajo perderá,
quien la vida más cara encontrará...
Hay quien sólo mira pasar y
otros a quienes no les importa nadie más.

Pero segura estoy
que si somos empáticos con los demás
la vida cambiará.


Mgabriel Portilla MÉXICO

viernes, 10 de abril de 2020

El prendimiento




Es la noche del Beso,
del Beso de Judas,
provoca gran embeleso
verte entre penumbras.

Noche de olivos,
de capuces blancos,
de tulipas y círios,
velas y bellos mantos.

Noche de silencios,
de almas penitentes,
de nobles nazarenos
y banceros valientes.

Con dignidad te alzan,
sobre fuertes hombros
y con señorío te ensalzan
por sublimes entornos.

Eres tú, El Prendimiento,
quien a Cuenca enaltece,
suscitando gran sentimiento
a todo corazón conquense.

Isabel San José Mellado - España
ISBN: 978-84-16439-14-0
Libro: ISABEL Un canto al amor y al desamor





jueves, 9 de abril de 2020

Frío


Hoy necesito escribir,
mi alma siente frío:
el frío invierno
de mi corazón.

Al ver como el mundo
se desmorona y se esfuma
no puedo ser inerte al dolor,
el alma clama piedad.

Si este frío me abraza
que congele las ganas de llorar,
sentimientos que quizás absurdos son
si de imaginar el sufrir de ese ser.

Frío sí, frío que mate de una vez,
las ganas de volar si las alas rotas están;
frío sí, frío que lentamente el sentir
sea sólo un reír.

¿Dónde guardar este invierno,
dónde dejar este frío dolor,
dónde vivir si este mundo está por morir,
dónde la primavera vivirá, si de vida no se habla más?.

Frío sí, frío invierno ven a mí.
Vida sí, vida ven a mí.


Mgabriel Portilla MÉXICO

miércoles, 8 de abril de 2020

La herida del costado

 

No fueron del azufaifo sus espinas
las que hicieron sangrar tu frente,
ni las gentes cobardes e indignas
con aquella actitud vil e indulgente.
 
No fue el lavado de manos de Pilato,
ni los denarios del beso de Iscariote;
tampoco la sangrante herida del costado,
clavada por aquella lanza inclemente.

Ni tampoco esos clavos en pies y manos
con los que a La Cruz fuerte  te clavaron,
ni la renuncia ni el odio de un pueblo
que a la traicionera suerte te dejaron.

No fue la punzante herida del costado
que la lanzada de Longinos provocó,
ni la envidia de un pueblo amordazado
ni el vinagre que a tus secos labios, llegó.

Fue el amor del llamado Nuestro Padre
el único culpable de tu lacerante pasión
que derramando de tu cuerpo su sangre,
impuso ese amor para nuestra salvación.

Isabel San José Mellado
España
Cristo de los Espejos - Cuenca


martes, 7 de abril de 2020

Dejemos


De tus verdes caminos, extraño el trinar de aves;
de esa laguna azul los peces que a nuestra barca seguían;
un pastizal que nos regalaba maíz,
árboles que frutos daban y nadie cortaba.

Poco a poco se han marchado las personas
dejando áridos campos sin sembrar,
no llueve más, lagunas secas.
¡Quién con derechos se cree!.
Exterminamos la tierra a placer.

La sombra que cobijaba el sendero terminó;
te quejas de las hojas que caen primero que tú,
del agua que corre por su cauce desvías
construyendo casas vacías;
corres sobre asfalto, ¡era más sano por el llano!.

¿Dónde está tu hermano árbol?.
Somos humanos somos una raza rara,
animales devastando
todo aquello que no nos hacía daño,
buscando un mejor vivir,
destruyendo todo aquello que nos hace renacer y vivir.

Dejemos el agua fluir,
dejemos al árbol florecer,
dejemos que la madre tierra renazca
y nuestro tiempo en este mundo no carezca.

Mgabriel Portilla MÉXICO

lunes, 6 de abril de 2020

¡Sé valiente!



Un poco de maquillaje,
unas gotas de colirio
y nadie notará el ultraje
ni el dolor de su martirio.

Vestido de suave seda
para salir sola a la calle,
en casa queda la pena,
¿qué le importará a nadie?

Sonrisa de lado a lado
aunque llore su alma,
un corazón magullado
que nunca tendrá calma.

Ahogando los gemidos
bajo manos lacerantes,
y sus ojos malheridos
mirándole suplicantes.

Sumisa le entrega amor,
confía en que se calme,
así no habrá más dolor
ni derramar de sangre.

¡Basta ya, bella mujer!,
lanza tu miedo al mar
y no vuelvas a proteger
al ser que te hace llorar.

¡Sé valiente!, eres mujer
hermosa y respetable,
y él es una serpiente,
vil, canalla y miserable.

Isabel San José Mellado
España - Registrado