martes, 12 de junio de 2018

¡Aunque sólo me quede soñar!

Miré tus ojos, de nuevo,
en ese día tan esperado,
y di gracias mirando al Cielo,
¡mis rezos había escuchado!.

Dijimos: ¡Hola!, nos miramos,
temblar me hizo tu sonreír,
desmayé cuando nos besamos
y no supe nada más que decir.

El mundo desapareció,
yo estaba ensimismada,
mi corazón enmudeció
otra vez, al ver tu mirada.

Calle arriba anduvimos
sin mediar una palabra.
bien sabíamos los dos
lo que a solas nos esperaba.

Cuando nos íbamos a besar
en un éxtasis sin pudor,
sonó impasible y sin avisar,
la alarma del despertador.

El despertar, me hizo abandonar
ese momento lleno de pasión;
volveré a implorar con ilusión,
¡aunque solo me quede soñar!


Isabel San José Mellado

lunes, 11 de junio de 2018

Corazón

Ella añora mirarse en su mirada,
él pronto partirá, a un mundo
donde sólo el sol le acompaña.

De corazón a corazón,
un mismo latido, en la
despedida un beso de amor.

Una frase que les recuerde
un instante en el tiempo
y el clavel florecer.

Una rosa de corazón,
una mariposa de amor,
suspiros por el adiós.

Corazón no te marches
sin el abrazo, sin el beso
y el hechizo del amor.

Para ser la razón
de un regreso, de
un volverán a encontrarse.

Y entre sus brazos perderse
o encontrar un te amo
en la eternidad.

Mgabrielportilla DRMexico
MGPP1979©

sábado, 9 de junio de 2018

Tan negro

Tan negro que la flor
el color perdió entre
la soledad se marchitó.

Porque hay dolores
que carcomen el alma
aún en el tiempo.

Esos sentimientos
que en infinito
son oscuridad.

Aves negras que
de mí saldrán,
para volar en libertad.

Negros que hasta
el arcoiris sin color
queda, sin aroma del amor.

Matando el sentir
con navajas clavadas
entre los días vida mía.

El llanto lo lleva
en la piel, entre esas
ventanas del alma.

Mátame, pero mátame ya
que de ti me iré
y no regresaré.


MGabriel Portilla México

jueves, 7 de junio de 2018

Lo vi partir

Así solo se fue,
sin adiós ni despedida
tan sólo él y su partida.

Lo vi entre sueños
que no volteó la mirada,
tan sólo era él y la sombra.

Hoy la tierra cae sobre él
y el cielo llora sin razón
se marchó sin corazón.

Su ausencia es definitiva
jamás veré esa mirada perdida
y ese gesto que me decía
que la vida pena valía.

Adiós quiero decirle
en mi corazón guardaré
que su ausencia dolerá
y la vida continuará.

Y en mi recuerdo
siempre estarás
mas nunca te veré llegar.


MGabriel Portilla MÉXICO

martes, 5 de junio de 2018

Muriendo

Entre la vida y la muerte
existe un estrecho hilo
llamado amor.

Si ese hilo se muere
se vive en oscuridad,
se muere lentamente.

La vida se va
al cortar el hilo
por la mitad.

Suicidio al dejar de amar,
la vida de alentó se marchita,
el hilo las venas cortará.

Sangre que baña
el corazón que dejó
de latir por desamor.

Morir en manos
de la soledad,
amiga que nunca abandonará.

Mata, mata y no renacerá
tan sólo vagará, entre gemidos
de querer vivir una vez más.


MGabriel Portilla MÉXICO

domingo, 3 de junio de 2018

Ganas de vivir

Cual ave en vuelo
ella renace con el sol,
vive la vida en amor
aunque sabe de dolor.

Tiene todas las ganas de vivir
y en sus días sonreír,
ya que el mal está en su cuerpo
no en el corazón.

Su alma quiere libre ser
sin atar en una cama el cuerpo,
ella vive soñando en un lugar mejor
lejos de hospitales hoy.

Recuerda ese día
que la cruel noticia le dieran,
que de un mal ella sufriría
lupus le llamaría.

Que de sus ánimos su cuerpo reaccionaría
que de la piel se notaría,
que si llorar quería mejor que llorara
pero el sentir sin control le mataría.

Pero ella sus ganas de vivir
y la felicidad alcanza,
sabe de dolor, ella sabe
de dolor.


MGabriel Portilla México

viernes, 1 de junio de 2018

Oscuridad

De la negra noche ella es derroche
sin salir al sol ella sueños negros hoy,
oscuridad viste hoy entre zapatos
de estrellas hoy.

Siente que nadie le ama hoy
esperando la muerte sin razón,
piensa que el mundo es de dos
y ella sólo se sintió sin razón.

Hay un nuevo amanecer pero ella
no lo parece ver,
cada día es un mundo
nuevo de soñar y vivir.

Oscuridad a su paso dejó
entre cielo y mar navegó,
vivió entre estrellas y nubes
de algodón pero jamás lo disfrutó.

Sólo desea terminar con ese dolor
que el motivo olvidó,
pero duele el alma, duele el corazón,
duele la vida que escapar dejó.

Enterrada en esa depresión
su corazón se marchita hoy,
ni cuenta se dio que hace mucho
para ella la vida terminó.


MGabriel Portilla México