jueves, 13 de noviembre de 2014

Tazón de madera

Un viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años, ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.
La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacía el alimentarse un asunto difícil.
Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación.
- "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo. "Ya he tenido suficiente, derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo".
Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.
De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigían, eran frías llamadas de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde, antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo.
Le preguntó dulcemente:
- ¿Qué estás haciendo?.
Con la misma dulzura el niño le contestó:
- "¡Ah!, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos".
Sonrió y siguió con su tarea.
Las palabras del pequeño impactaron tanto en sus padres que quedaron sin habla.
Las lágrimas corrieron por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.
Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.
 
Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.
Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.
Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.
He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.
He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.
He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.
La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste sentir.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿De qué se quejaba la pareja en relación con el abuelo?. ¿Qué opinas de la medida que ambos tomaron con él para evitar esas "pegas"?.
  • ¿Qué diferencias hallas entre los padres y el niño en cuanto a la forma de percibir esta situación?, ¿quién de las dos partes demuestra mayor comprensión?.
  •  ¿Qué opinas de la reflexión final que se halla al final de esta entrada?, ¿qué consecuencias prácticas se derivan de lo que este artículo nos muestra?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para ser una persona más comprensiva con las limitaciones ajenas, también con las tuyas, y tratar a todo el mundo con más humanidad?.

martes, 11 de noviembre de 2014

Las manos del abuelo

El abuelo, con noventa y tantos años, sentado débilmente en la banca del patio. No se movía, sólo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos. Cuando me senté a su lado no se dio por enterado y cuanto más tiempo pasaba, más me preguntaba si estaría bien. Finalmente, no queriendo realmente estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté cómo se sentía.
Levantó su cabeza, me miró y sonrió.
- "Sí, estoy bien, gracias por preguntar", dijo en una fuerte y clara voz.
- "No quise molestarte, abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien", le expliqué.
- "¿Te has mirado jamás tus manos?" preguntó. "Quiero decir,
¿realmente nada más mirarte las manos?".
Lentamente abrí mis manos y me quedé contemplándolas. Las volví, palmas hacia arriba y luego hacia abajo. No, creo que realmente nunca las había observado, le dije mientras intentaba averiguar qué quería decirme. El abuelo sonrió y me contó esta historia:
- "Detente y piensa por un momento acerca de tus manos, cómo te han servido bien a través de los años. Estas manos, aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida.
Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo. Cuando niño, mi madre me enseñó a plegarlas en oración. Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas. Han estado sucias, raspadas y ásperas, hinchadas y dobladas. Se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi recién nacido hijo. Decoradas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy en especial.
Ellas temblaron cuando enterré a mis padres y esposa y cuando caminé por el pasillo con mi hija en su boda. Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello y lavado y limpiado el resto de mi cuerpo. Han estado pegajosas y húmedas, dobladas y quebradas, secas y cortadas. Y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen plegando para orar.
Estas manos son la marca de donde he estado y la rudeza de mi vida. Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las Suyas cuando me lleve a Casa. Y con mis manos, Él me levantará para estar a Su lado y allí utilizaré estas manos para tocar Su Rostro".
Nunca volveré a mirar mis manos de la misma manera. Pero recuerdo que Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y se lo llevó a casa.
Cuando mis manos están heridas o dolidas, pienso en el abuelo. Sé que él ha recibido palmaditas y abrazos de las manos de Dios. Yo también quiero tocar el rostro de Dios y sentir Sus manos en el mío.
Nuestras manos son una genuina bendición… de hecho, basta imaginarnos el vernos privados de ellas o su uso para darnos cuenta de cuán importantes son.
Otra cosa que la historia de hoy me hizo pensar fue lo que hacemos con esas manos en cuanto a nuestras relaciones con los demás: ¿las usaremos para abrazar y expresar cariño y afecto o las esgrimiremos para exhibir ira y rechazo?. Ojalá que este pensamiento nos ayude a escoger con sabiduría.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué te ha sugerido este relato?, ¿qué pensamientos y sentimientos provoca en ti?. ¿Qué enseñanzas aporta a tu vida personal el texto de "las manos del abuelo"?.
  • ¿En qué se nota que una persona es "generosa"?. ¿percibes esa cualidad en ti?, ¿cómo la evidencias?.
  • ¿Encuentras generosidad en el grupo?, ¿en qué la notas?, ¿cuándo la echas de menos?.
  • ¿Qué puedes hacer hoy, cuál podría ser tu compromiso para que en el grupo se note que eres una persona generosa?.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Vuelo sobre el pantano

"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.
Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir.
En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso."
Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.
Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importa los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano.
Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente o con otros... pero hazlo.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Cómo era la vida que vivía el pájaro de la historia en el pantano?, ¿qué opinas de sus penalidades?. ¿Qué fue necesario para que este pájaro decidiera emprender una vida mejor?.
  • ¿Has vivido alguna vez alguna experiencia similar?, ¿cómo eran sus circunstancias?, ¿cuál era tu rama?, ¿qué pasó para que decidieras buscar una vida mejor?.
  • ¿Qué situaciones actuales en ti mismo o en tu grupo, familia,... ves que necesitan renovarse, hacerse nuevas?. ¿Cómo crees que podría lograrse ese objetivo?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy para contribuir a esa renovación?, ¿a qué te vas a comprometer en concreto?.

viernes, 7 de noviembre de 2014

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo.
Porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
      
Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas,
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
     
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
    
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque ésta es la hora y el mejor momento.
porque no estás solo, porque yo te quiero.

(Mario Benedetti)
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué frase de las expresadas en este poema es la más repetida?. ¿Para qué la habrá mencionado tantas veces Mario Benedetti?.
  • ¿En qué circunstancias nos viene bien adoptar esa actitud de "no rendirse" y ser perseverantes en nuestro empeño?.
  • ¿Qué frutos nos puede aportar la perseverancia?, ¿y el no practicarla?. ¿Qué nos conviene más?.
  • ¿Qué compromiso concreto vas a vivir hoy para demostrar perseverancia, en tus trabajos o tareas en las que estés ya actuando?.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Kim

Durante décadas Vietnam fue castigado con el flagelo terrible de la guerra, que incendió sus aldeas y cubrió de luto y sangre a su gente…
En uno de aquellos fatídicos días KIM, entonces de 9 años, tras un bombardeo con NAPALM corre desnuda por la carretera, con su piel ardiendo. 
KIM Phuc se crió en la aldea de Trang Bang, situada a 30 minutos al norte de Saigón. El 8 de junio de 1972 un consejero militar estadounidense coordinó el bombardeo de la aldea con napalm.
Todos estábamos escondidos en la Pagoda. Los soldados oyeron los motores de los aviones que se acercaban y nos gritaron:
- ¡Corran, corran! .
Corrí con mis dos hermanitos y mis primos. Demasiado tarde. Cuando me di cuenta, mi ropa se había consumido por el fuego y mi piel ardía…
Nick  Ut,  el  fotógrafo  que  estaba  cubriendo  el ataque,  llevó a KIM a un hospital.  La  niña  pasó 14 meses recuperándose. Las quemaduras eran gravísimas  y necesitó 17 operaciones y 14 años posteriores de terapia…
El napalm es el peor dolor que puedan imaginar. Es quemarte con gasolina por debajo de la piel. Me desmayaba cada vez que las enfermeras me metían en la tina y cortaban la piel muerta”.
“Diez años más tarde, en 1982, tuve que sufrir otra prueba muy dura en mi vida. Yo había ingresado en la facultad de medicina de Saigón, pero por desgracia los agentes del gobierno se enteraron de que yo era la niñita de la foto y vinieron a buscarme para hacerme trabajar con ellos y utilizarme como símbolo.
Yo no quería y les supliqué: 
- “¡Déjenme estudiar!. Es lo único que deseo”. Entonces, me prohibieron inmediatamente que siguiera estudiando. Fue atroz. No acertaba a entender por qué el destino se encarnizaba conmigo y no podía seguir estudiando como mis amigos. Tenía la impresión de haber sido siempre una víctima. A mis 19 años había perdido toda esperanza y sólo deseaba morir“.
Cuatro años más tarde, en 1986 Kim consiguió por fin que la dejaran estudiar, pero por razones de propaganda la mandaron a Cuba. Pero allí también hubo de interrumpir sus estudios. Tuvo varios problemas de salud, incluyendo diabetes, la cual empañó su visión.
Durante su estancia en Cuba conoció a Bui Huy Toan, otro estudiante vietnamita. Se casaron en 1992 y pasaron la luna de miel en Moscú. En su vuelo de vuelta a Cuba, la pareja desertó cuando su avión aterrizó en Gander (Terranova) para repostar combustible.
"Si me preguntan por lo más difícil que he tenido que hacer… sin duda alguna ha sido perdonar. Perdonar a los que mataron a mi familia, a los que incendiaron mi pais, perdonar a quienes se empeñaron en utilizarme sin importarles mi vida personal…
La primera vez que leí las palabras de Jesús ama a tus enemigos, ni lo entendí ni sabía cómo hacerlo.
Soy humana, tengo mucho dolor, muchas cicatrices y he sido víctima mucho tiempo. ¿Perdonar?. Eso me resultaba imposible. Tuve que rezar mucho y no fue fácil… pero con la ayuda de Dios, finalmente lo logré".
En 1996, la Fundación para la Memoria de los Veteranos de Vietnam la invitó a Washington y allí conoció al piloto que vació las bombas sobre su aldea.
KIM manifestó públicamente su perdón al piloto y emocionados sellaron el acto con un abrazo.       
El hombre dijo:
- “Es como si me hubieran quitado de sobre mis hombros el peso del mundo entero”.
Kim Phuc vive ahora en Canadá, cerca de Toronto, con su marido y sus dos hijos, Thomas y Stephen.
KIM habla perfectamente el español. Aunque no concluyó sus estudios médicos, afirma  que finalmente encontró el propósito de su vida: Compartir la importancia de tener una relación personal con Cristo y conocer la importancia de la libertad.
La  foto de la niñita corriendo desnuda mientras su cuerpecito arde por el napalm es un símbolo de la guerra, pero mi vida es un símbolo de amor, esperanza y perdón. Solamente cuando encontré la fe, se atenuó el dolor de las llagas de mi corazón”.
KIM Fue nombrada Embajadora de buena voluntad de la UNESCO en 1997. Si no fuera por las cicatrices de su cuerpo, al verla hoy con su sonrisa permanente y su buen humor, nadie imaginaría su drama personal.
La gente debe saber que puede elegir algo mucho mejor que la guerra. Podemos elegir entre el bien y el mal porque tenemos libre albedrío.
¿Cuándo entenderemos que es hora de detenernos, sanar heridas y enfocarnos en una mejor vida para todos?”.
KIM
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué te llama especialmente la atención de esta historia?.
  • ¿Qué otras opciones podía haber tomado Kim en lugar de la que finalmente adoptó?. ¿Cuáles son las razones por las que crees que ella tomo la decisión que tomó?.
  • ¿Qué necesitamos para poder optar por el perdón, triunfar en esa decisión y poder vivir esa experiencia de liberación, paz, amor y esperanza que a Kim le llenó?.
  • ¿Cuál podría ser tu decisión de hoy, un compromiso concreto, que te ayude a crecer en mayor actitud de perdón y reconciliación con las demás personas de tu entorno?.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La vida es un jardín

Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.” 
Mahatma Gandhi
Lo que siembres en ella, eso te devolverá.  Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más hermosas.
Cada acto, palabra, sonrisa o mirada, es una simiente.
Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro.
Procura, además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos, y no produce espinas y cizaña  que dejan estériles las almas.
Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra traerá frutos de gozo.
A menudo sembrarás llorando, pero, ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?.
No tomes las tormentas como castigos. Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir.
Y, cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente. Procura hacer siempre: "una siembra de amor“.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿De qué valores nos habla este texto?. ¿En qué frases los ves reflejados?.
  • ¿Qué alternativas se nos presentan cuando nos hallamos en plena contrariedad, cuando la dificultad parece monstruosa?. ¿Cuál o cuáles de ellas nos conviene adoptar y para qué?.
  • ¿Tienen sentido, pues, todas las experiencias que vivimos?, ¿qué podemos sacar de todas ellas?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para que cada momento, cada circunstancia, cada experiencia que vivas la puedas emplear para enriquecer y fortalecer tu vida?.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Silencio y quietud

Cuando pierdes contacto con la quietud interior, pierdes contacto contigo mismo. Cuando pierdes contacto contigo mismo, te pierdes en el mundo.
Tu sentido más interno de ti mismo, tu sentido de quién eres, es inseparable de la quietud. Ése es el Yo Soy que es más profundo que el nombre y la forma.
La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud?. El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos. Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo.
Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona.
El equivalente del ruido externo es el ruido interno del pensamiento. El equivalente del silencio externo es la quietud interna.
Cuando quiera que haya silencio a tu alrededor, escúchalo. Esto significa que, simplemente, has de darte cuenta de él. Préstale atención. Escuchar el silencio despierta la dimensión de quietud dentro de ti, porque sólo la quietud te permite ser consciente del silencio.
Observa que en el momento de darte cuenta del silencio que te rodea, no estás pensando. Eres consciente, pero no piensas.
Cuando te das cuenta del silencio, se produce inmediatamente ese estado de serena alerta interna. Estás presente. Has salido de miles de años de condicionamiento colectivo humano.
Mira un árbol, una flor, una planta. Deja que tu conciencia descanse en ellos. ¡Qué quietud manifiestan, qué profundamente enraizados están en el Ser! Permite que la naturaleza te enseñe la quietud.
Cuando miras un árbol y percibes su quietud, tú mismo te aquietas. Conectas con él a un nivel muy profundo. Te sientes unido a cualquier cosa que percibes en y a través de la quietud. Sentir tu unidad de ti mismo con todas las cosas es verdadero amor.
El silencio ayuda, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, puedes sintonizar con la quietud subyacente, el espacio en el que surge el ruido. Ese es el espacio interno de pura conciencia, la conciencia misma.
Puedes darte cuenta de que la conciencia es el trasfondo de todas tus percepciones sensoriales, de toda tu actividad mental. Siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna.
Cualquier ruido molesto puede ser tan útil como el silencio. ¿Cómo? Abandonando tu resistencia interna al ruido y permitiendo que sea como es; esa aceptación también te lleva al reino de paz interna que es quietud.
Cuando aceptas profundamente este momento tal como es —tome la forma que tome—, estás sereno, estás en paz.
Presta atención a la pausa: la pausa entre dos pensamientos, al breve y silencioso espacio entre las palabras de una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta, o al breve descanso entre la inspiración y la espiración.
Cuando prestas atención a esas pausas, la conciencia de «algo» se convierte simplemente en conciencia. Surge de dentro de ti la dimensión informe de pura conciencia y reemplaza la identificación con la forma.
La verdadera inteligencia actúa silenciosamente. Es en la quietud donde encontramos la creatividad y la solución a los problemas.
¿Es la quietud tan sólo ausencia de ruido y contenido? No; es la inteligencia misma: la conciencia subyacente de la que nace toda forma. ¿Y cómo podría eso estar separado de quien tú eres?.
De allí salió la forma que crees ser, y lo que la sustenta.
Es la esencia de todas las galaxias y de las hojas de hierba; de todas las flores, árboles, pájaros, y de todas las demás formas.
La quietud es la única cosa de este mundo que no tiene forma. Pero en realidad no es una cosa, y tampoco es de este mundo.
Cuando miras un árbol o un ser humano desde la quietud, ¿quién está mirando?. Algo más profundo que la persona. La conciencia está mirando a su creación.
En la Biblia se dice que Dios creó el mundo y vio que era bueno. Eso es lo que ves cuando miras sin pensamiento, desde la quietud.
¿Necesitas más conocimiento?. ¿Crees que más información, u ordenadores más rápidos, o más análisis científicos e intelectuales van a salvar al mundo?. ¿No es sabiduría lo que más necesita la humanidad en estos momentos?.
Pero ¿qué es la sabiduría?. ¿Dónde se encuentra?. La sabiduría viene cuando uno es capaz de aquietarse. Sólo mira, sólo escucha. No hace falta nada más. Aquietarse, mirar y escuchar activa la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que la quietud dirija tus palabras y tus acciones.
(Eckhart Tolle)
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • Según lo que el artículo plantea ¿qué es la quietud o aquietarse?.
  • ¿Podría considerarse la quietud interior como la condición esencial para poder orar y convertir cualquier instante y lugar en una ocasión para orar?.¿Qué beneficios aporta a la persona ser capaz de entrar en una actitud de quietud?.
  • ¿Qué dificulta o impide alcanzar esta paz o quietud interior?. ¿Cómo controlar esas incidencias que puedan alterar esa paz?.
  • ¿Cuál puede ser tu compromiso de hoy para aumentar tu capacidad para alcanzar la paz o quietud interior?.