viernes, 6 de noviembre de 2015

Esto sí funciona

La verdadera inteligencia emocional requiere que identifiques y entiendas tus propios estados de ánimo. Implica reconocer cuando y porqué estás enfadado, nervioso o triste, y actuar sobre las causas y no sólo los síntomas.
Sin embargo, en aquellas ocasiones en las que veas que irremediablemente te diriges hacia un estado emocional negativo, las siguientes técnicas pueden ser eficaces para detener o frenar esa reacción en cadena.

1. Intenta recordar tus virtudes y éxitos.
La reafirmación en tus virtudes y puntos fuertes es una de las mejores estrategias para gestionar tus sentimientos. Consiste en pensar en lo que te ha provocado esa emoción pero reduciendo su significado negativo.
Ejemplo: en lugar de enfadarte porque has llegado tarde al trabajo puedes pensar que, dado que siempre llegas a tiempo, no es tan grave.
La gente con mayor control emocional utiliza la autoafirmación cuando la intensidad de sus emociones todavía es baja y tienen tiempo para buscar otro punto de vista de la situación. Curiosamente, se ha demostrado que esta estrategia funciona especialmente bien en las mujeres.
La próxima vez que sientas que pierdes el control sobre tus emociones, recuérdate a ti mismo aquellas cosas de las que te enorgulleces en tu vida.

2. Distrae tu atención hacia un asunto concreto.
Las personas que mejor gestionan sus emociones también han aprendido a usar la distracción para bloquear sus estados emocionales antes de que sea demasiado tarde. Y parece que resulta muy eficaz cuando prevén que van a experimentar emociones intensas y no tienen suficiente tiempo para usar otras estrategias.
Como sabrás, una forma muy efectiva para calmar a un niño pequeño que no deja de llorar es desviar su atención. “¿Has visto el muñeco?” o “¿Qué tengo en la mano?” suelen disminuir su nivel de excitación si mantenemos su atención durante el tiempo suficiente.
La técnica de la distracción consiste en desvincularte de la emoción negativa centrando tu atención en pensamientos neutrales. De esta forma evitarás que la emoción coja demasiada intensidad.
Por ejemplo, si tu jefe cuestiona tu profesionalidad, en lugar de pensar que quizás termine despidiéndote podrías pensar en la celebración de cumpleaños que tienes el sábado. Es simple pero eficaz, tal y como se ha demostrado en varios estudios científicos.
Aunque a largo plazo probablemente no sea la mejor estrategia, la distracción funciona, especialmente si centras tu atención en algo concreto en lugar de dejar que tu mente vague.

3. Piensa en tu futuro más inmediato.
Las emociones muy intensas pueden provocar que te olvides de que hay un futuro y que tus acciones van a tener consecuencias. Aunque en ese momento tan sólo seas capaz de vivir el presente y tu frustración, enfado o nervios te parezcan tan importantes, ¿seguirás sintiendo eso dentro de una semana?.
Pensar en el futuro más inmediato es muy eficaz para mantener el autocontrol, tal y como se demostró en el experimento popularizado a través del libro Inteligencia Emocional. En él, los niños que resistieron la tentación de comer una golosina a cambio de recibir otra obtuvieron mejores resultados en los test escolares y mejores trabajos en los años venideros.

4. Medita habitualmente.
La meditación ha demostrado científicamente su eficacia para prevenir los pensamientos negativos repetitivos y no sólo mientras meditas, sino también a largo plazo: es capaz de diminuir el nivel de activación de la amígdala de forma duradera.
La meditación también tiene estudios en la reducción de la ansiedad. En uno de ellos, cuatro clases de meditación de 20 minutos de duración fueron suficientes para reducir la ansiedad en un 39%.
Intentar relajarte sólo cuando te asaltan las emociones no es muy eficaz. Sin embargo, meditar de forma regular y respirar correctamente sí que pueden reducir la intensidad de las emociones negativas cuando estas aparecen.

5. Date permiso para preocuparte más tarde.
Explicábamos antes que intentar suprimir una emoción o pensamiento provoca que vuelva de nuevo con más fuerza. Sin embargo, ¡posponerla para más tarde puede funcionar!.
En un estudio se pidió a los participantes con pensamientos ansiosos que pospusieran su preocupación durante 30 minutos. A pesar de ser una forma alternativa de evitar pensar en algo, lo que se ha demostrado es que tras ese período de pausa las emociones regresan con una intensidad mucho menor.
Así pues, date permiso para preocuparte después de un tiempo de espera. Te preocuparás menos.

6. Piensa en lo peor que te puede pasar.
¿Recuerdas la película Sin Perdón (Unforgiven) de Clint Eastwood?.
En ella, el personaje de William Munny, pese a estar viejo y acabado, es el mejor pistolero del oeste. Y no lo es por su velocidad ni su puntería. Como él mismo dice, lo es porque cuando las balas empiezan a volar, él controla sus emociones y mantiene la calma.
Pero ¿cómo mantener la calma?. Los samuráis y los estoicos se mantenían tranquilos incluso en las situaciones más dramáticas, ¿cómo lo conseguían?.
Pues pensando en la muerte. Y mucho.
No te pongas dramático ni te vuelvas un gótico, pero pensar en lo peor que te puede pasar te ayudará a relativizar tus problemas y mantener el control.

7. Escribe un diario de tus emociones.
La escritura expresiva consiste en escribir sobre tus pensamientos y sentimientos más profundos y ha demostrado ser eficaz tanto a nivel psicológico como físico (¡es capaz de acelerar la cicatrización de las heridas!).
Mantener una especie de diario emocional sobre lo que has sentido en algunas situaciones te ayudará a reducir la recurrencia de pensamientos negativos.

8. Tómate un respiro (y un refresco) para recuperar el autocontrol.
Tu autocontrol no es infinito. De hecho varias investigaciones indican que conforme te expones a situaciones y emociones, se va consumiendo.
Piensa en ello como hacer un sprint. Tras la carrera estás exhausto y necesitas tiempo para poder recuperarte antes de volver a correr. De la misma manera, si logras dominar tus emociones, evita volver a exponerte de nuevo a una situación tensa o será más probable que sucumbas.
Lo más sorprendente es que se ha demostrado que mantener el control consume glucosa, como si literalmente estuvieras haciendo ejercicio. Por lo tanto, para recuperar tu autocontrol tienes dos estrategias:
Tomar una bebida rica en azúcares (no es broma).
Usar la reafirmación positiva para poder gestionar de nuevo tus emociones (fuente).
La clave está en identificar cuándo tus niveles de autocontrol están bajos y evitar más situaciones emocionales mientas te recuperas.

9. Cuando todo falle, busca un espejo.
¿Perdón?. ¿Mirarse en un espejo?. Sí, por muy sorprendente que parezca esta estrategia puede ser útil para aplacarte cuando estés furibundo.
Varios estudios han demostrado que cuando te ves a ti mismo reflejado eres capaz de observarte desde una perspectiva más objetiva y por lo tanto separarte durante unos instantes de tu emocionalidad.
Cuanto más consciente seas de lo que estás haciendo, más capacidad de controlar tus emociones tendrás. Y observarte en un espejo incrementará tus niveles de autoconsciencia y te ayudará a comportarte de forma más sociable.

10. Lo más importante: encuentra el motivo de tus emociones.
A largo plazo la clave no está en luchar contra tus emociones, sino en reconocerlas y saber por qué te ocurren. Por ejemplo:
“Vale, no me gusta sentirme así pero ahora mismo tengo mucha envidia (reconoces la emoción) porque a Andrés le han felicitado por su trabajo y a mí no (reconoces el por qué).”
Lo importante es ser honesto contigo mismo sobre el por qué. No hagas como la mayoría e intentes engañarte. A menudo nos mentimos haciéndonos creer que estamos enfadados con alguien por su comportamiento y no porque le han dado el ascenso al que aspirábamos y eso ha afectado nuestra autoestima.
Conocer la verdad real de tus sentimientos te ayudará a tratar la causa.

¿La conclusión?.

Si quieres aprender realmente cómo controlar tus emociones debes saber que no hay una solución única. Encontrar la estrategia más adecuada para regular los sentimientos negativos así cómo entender su origen para tratar la causa es la única forma de evitar que tomen el control de nuestra mente.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • De todas estas estrategias ¿cuál o cuáles te han aportado mejor resultado?. ¿Cómo hiciste concretamente para ello?.
  • ¿Hay algunas otras no mencionadas aquí que también te han ido muy bien?, ¿cuáles?, ¿cómo hiciste?.
  • ¿Hay otras de éstas que no te funcionaron?, ¿cuáles pudieron haber sido las causas de aquel mal resultado?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para que éstas u otras estrategias te puedan funcionar bien si acaso tienes en mente alguna situación que te está provocando un mal estado emocional?.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El grano de mostaza

Otra parábola les propuso:
- "El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en el campo. Es ciertamente más pequeño que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas".
(Mt.13,31-32)

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
Esta parábola viene relatada en los tres eevangelios de Mateo, Marcos y Lucas. En Mateo se menciona también en el capítulo 17 versículo 20 y se menciona tras la experiencia de los discípulos de Jesús de "no haber podido liberar a un niño de los males que le torturaban"; Jesús pretende con esta parábola enseñarles que "lo importante no es la fortaleza, grandeza o pequeñez  y debilidad de la fe sino EN QUIÉN está depositada".

  • ¿Cómo es una semilla de mostaza?, ¿a qué otras semillas la podríamos comparar?. ¿Dónde fue sembrada y cuánto tiempo tardaría en hacerse árbol?.
  • ¿Qué sucede cuando ya es un árbol grande y frondoso?. ¿Se podría sospechar eso contemplando únicamente la semilla?. ¿Qué ha sido necesario para llegar a esa plenitud?.
  • ¿Qué nos enseña, pues, esta parábola?. ¿Qué importa realmente nuestra pequeñez y limitaciones si ponemos nuestra confianza en Dios plenamente?.
  • ¿Cuál va a ser tu compormiso de hoy para que el Reino de los Cielos pueda crecer en ti y hacerlo servir al bien de la comunidad entera?.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Según lo que se necesita

Partimos de la premisa de que "no existe la justicia absoluta para todo y para todos" (hay infinidad de ejemplos que lo demuestran pero pongamos sólo uno: en el reino animal, por ejemplo, unos animales comen -comemos- a otros, ¿es justo que los animales que son comidos tengan que morir para que los otros sobrevivan?).
Vamos a centrarnos más bien en el valor de la justicia como actitud libre, responsable y consciente. Hay una frase que define la esencia de lo que es "justicia": "Dar a cada cual según lo que necesita". Y... ¿qué significa esto?.
  1. Cuando veamos a un anciano que necesita ayuda para cualquier actividad en la que antes era completamente autónomo y le socorremos... eso es justicia.
  2. Si en la calle observamos a una persona sin hogar que pide limosna con un cartón de vino al lado... justicia no es darle unas monedas (que muy probablemente le servirán para comprar otro cartón de vino) sino ponernos a su lado, hablar con él y buscar la manera de que pueda acceder a un recurso que pueda ayudarle a recuperarse como persona.
  3. Ante una mujer que hace la calle y utiliza la prostitución para salir adelante -o por otras razones-... justicia no es señalarla con el dedo ni juzgar su conducta (ni siquiera sabemos si esta mujer hace eso por su propia voluntad... o bien lo realiza bajo amenazas de muerte o nuevas palizas de su proxeneta), sino ofrecrele la manera de poder salir de esa situación.
  4. No todos los que quieren estudiar van a la universidad; cada vez son más las familias que no pueden darles esa posibilidad a sus hijos; justicia sería aportar a esas familias los medios económicos necesarios para que sus hijos tengan las mismas oportunidades que los demás.
  5. "Déjame en paz, ¿no ves que estoy viendo la tele?".... dice un padre a su hija que le pide ayuda para resolver unos problemas de Matemáticas que le han mandado en el cole; y la niña queda otro día más sin respuesta. "Nunca tienen tiempo, siempre están cansados y sólo miran la tele o están con sus móviles", dicen muchos niños de sus padres;... justicia sería poner la atención sobre los hijos por encima de TODAS LAS COSAS.
  6. Cuando resulta que la pareja quedó embarazada y no era eso lo que queríamos... justicia no es que ella tenga que cargar con la decisión de evitar que nazca ese niño o niña sino respetar el derecho del no-nacido a la vida porque es un ser humano que también tiene dignidad humana desde el instante mismo de su concepción.
  7. ...
La justicia no juega con medidas, no tiene en cuenta si tenemos mucho o poco,... justicia es aportar según nuestras posibilidades a quien la necesita según sus necesidades.
Santi Catalán

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué ejemplos pondrías en los cuales se observa que es imposible una justicia absoluta para todos?.
  • ¿Qué otros mencionarías en los cuales sí podemos hacer que haya justicia, además de los apuntados en este artículo?.
  • ¿Cómo podríamos hacer para que hubiera mayor justicia en nuestra propia familia o en nuestro grupo de amigos o compañeros/as, vecinos,...?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para que haya mayor y mejor justicia contigo mismo/a y también coin quienes convives o te relacionas a diario?.

sábado, 31 de octubre de 2015

Quiero perdonar pero no puedo

Estábamos jugando un partido de fútbol y entre idas y venidas, carreras, pelotazos, alguna caída,... también inevitables empujones y alguna patada... cuando lo que sentí como una clara zancadilla me hizo caer de bruces al suelo todo lo largo que era.
No se dirigió a mí para ayudarme a levantarme, sólo algunos compañeros del mismo equipo; ni siquiera mostró ademán alguno que indicara querer disculparse. Pensé enseguida en buscar la manera de "darle una lección" pero... no llegaba la ocasión y mientras tanto el enfado se me fue pasando.
En una de ésas, sin embargo, saltando ambos por un balón alto le empujé con ganas y... obviamente lo notó; se dirigió a mí con palabras clarísimamente ofensivas a las que respondí con expresión de asombro como si la cosa no fuera conmigo.
El nivel de violencia verbal por su parte creció ostensiblemente y ahí ya dejé la serenidad a un lado y le respondí de la misma manera, hasta que acabado el partido... estuvimos varios días sin dirigirnos la palabra.
El domingo había Misa en el monasterio y sabía que él iba a ir y... yo también. "¡Problema!, tengo un problema", pensé, "porque él pasará a comulgar, hizo lo que hizo conmigo pero es una buena persona, muy buena persona,... y yo también quiero pasar a comulgar pero ¿cómo puedo recibir a Jesucristo en la Eucaristía y él también y sin embargo estar él y yo enemistados?".
Esto me tuvo en jaque toda la mañana y no hallaba respuesta.
En mi oración lo único que se me ocurría decir era:
- "Quiero perdonar y quiero pedir perdón... ¡pero no me siento con fuerzas de poder hacer ni una cosa ni la otra!, por eso te pido Señor que seas tú quien haga ambas cosas en mí. Quiero recibirte en la Eucaristía y quiero hacerlo en paz con todos mis compañeros también. No puedo hacer ambas cosas por separado".
Ya próxima la hora en que se iba a celebrar la Eucaristía salí de mi habitación muy meditabundo y triste porque seguía sin atreverme a resolver nada.
Sin embargo, al pasar por delante de la puerta de su habitación toqué con decisión y ésta se abrió al instante. Al verle sentí el impulso fuerte de darle un abrazo y él me correspndió con aquella misma fuerza. Las palabras vinieron después, salieron solas, mutuamente nos pedimos perdón y de camino a la capilla fuimos comentando todo lo que habíamos vivido en nuestro interior durante aquellos amargos días.
Aquella Eucaristía la viví como la expresión del milagro que unas horas antes le había suplicado a Dios y vi cuán grande es su AMOR y su poder cuando reconocemos nuestra pequeñez e imposibilidad de superar nuestras propias barreras.
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué experiencias hemos vivido similares a ésta en que tanto costaba perdonar y pedir perdón?. ¿Cómo se resolvieron?.
  • ¿Hay todavía cuestiones no resueltas y que nos están royendo por dentro?, ¿cómo podríamos resolverlas?. ¿Qué ayuda o ayudas necesitamos?.
  • ¿Qué actitudes necesitamos desarrollar en nosotros para que puedan producirse en nosotros milagros como el que esta experiencia real detalla?.
  • ¿A qué puedes compormeterte hoy para facilitar o posibilitar tu reconciliación con alguien con quien llevas mucho tiempo enemistado/a?.

jueves, 29 de octubre de 2015

Parcialmente nublado



CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué diferencias hallas entre la cigüeña de la nube gris y las demás?.
  • ¿Qué motivos "objetivos" pudo tener para ser fiel constantemnete esta cigüeña a su nube?. ¿Qué razones podrían haberle impulsado a abandonar a esta nube para colaborar con otras y no con ésta?.
  • ¿Qué sería en nuestro caso vivir la nobleza, lealtad y fidelidad?. Pon ejemplos cotidianos que podamos encontrar.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy de manera que ello te ayude a ser más noble, leal y fiel a tus principios por encima de las dificultades?.

martes, 27 de octubre de 2015

Don Carlos

Acerca de Don Carlos, Obispo emérito de Talca, quien hizo de la síntesis de fe, una voz clara, portadora de mensajes francos, directos, bondadosos y al mismo tiempo esclarecedores.
Es parte de una historia, que trascendió a las fechas y nos sitúa en grandes momentos de la vida de nuestro pueblo, de Latinoamérica y de la Iglesia en el mundo.
Obispos como Manuel Larrain y Don Carlos, fueron parte de un grupo selecto de obispos que sumaron a la fe, la inteligencia, para hacer una lectura certera de la realidad y ofrecer, desde su palabra, nuevos caminos, para nuevas esperanzas.
¿Quién es este hombre, que siendo anciano, convocó a su lecho de enfermo, a tantos y tantas personalidades de la vida nacional y a personas humildes, que le expresan gratitud por ser como es, por hacer lo que hizo, por decir lo que otros por comodidad callan?. Ese hombre, que invitó a  Jesús a ser parte de su ministerio, y que abrió comillas para hacer suyas las palabras de García Márquez; existe la vejez; pero la muerte no llega con los años, sino con el olvido”. “Nadie te recordará por los pensamientos secretos, pide al Señor la fuerza y la sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan”.
Ese obispo que  dejó el “monseñor” para el trato protocolar y que aceptó, como parte de su relación con la comunidad, que le dijeran sencillamente, Don Carlos; que lo hizo cercano y nuestro.
Acepta la vida con todo lo que ella trae, incluso la muerte, y la agradece, llama a Jesús y se alegra por la cercanía que viene, hace que quienes escriben desde la otra orilla de la fe, lo hagan conmovidos y sientan que lo que no puede el sentido de Dios, lo puede también el amor y la amistad.
Ese hombre que vive en paz, que es hermano del silencio, que escucha con inteligencia y habla con lucidez. Que cree que la gente es en verdad buena. Ese hombre alto, cano, de mirada potente y con los colores de la ternura. Ese que tomó uno a uno los desafíos para resolverlos. Ese obispo que hizo ver el error y la injusticia a los que derrocaron al Presidente Allende, masón y socialista, pero no para vencerlos, sino para convencerlos. El que no tenía miedo y fue el primero en perdonar en conciencia a los que le ofendieron como obispo. El que hizo de la opción preferente por los pobres una decisión y creó soluciones para los campesinos que necesitaban de apoyo y visión.
La libertad se quedó en su alma y dejó que la vida lo viviera con serenidad y alegría. Nos dicen que ahora, espera que se cumpla el momento con su lema episcopal: “Ven, Señor Jesús” y esperamos que ese encuentro sea como debe ser, amable, concreto y bueno. El obispo que cierra los ojos para ver y que deja que el silencio diga todo lo que sabe. Seguro que, como siempre, debe estar buscando respuestas nuevas para lo que no conocemos, para lo inesperado. Debe estar como decía, rezando por algo, nunca por nada, seguramente por la Iglesia, por su pueblo, por quienes le han dado con ternura el abrigo fundamental de sentirse querido, por la juventud y por los pobres, especialmente por los campesinos, por los que estamos al otro lado de la fe y nos unimos en amistad y cariño. Ese hombre, feliz de ser lo que es, ahora anciano y tan cercano de sus sueños, es el Obispo emérito de Talca, nuestro Don Carlos.
Por Samuel Jiménez Moraga.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué sensaciones te produce esta carta que escribió Samuel Jiménez Moraga haciendo mención al obispo Don Carlos?.
  • ¿Qué expresiones hallas en dicha carta de lo que "sencillez" significa?, ¿que crees que le ayudó a Don Carlos a vivir con esa sencillez?.
  • ¿Y nosotros/as?. ¿Cómo podríamos vivir de una manera más sencilla y más en paz con nosotros/as mismos/as?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para crecer en sencillez y que ésta la puedan notar los demás?.

domingo, 25 de octubre de 2015

Esto no funciona

"Lo que no funciona para controlar tus emociones", de eso va esta entrada.
Estas técnicas se han popularizado a través del boca a boca y mediante autores que no se han molestado en comprobar su base científica real. La utilidad de cada una de ellas para gestionar tus emociones es, cuanto menos, dudosa.

1. Intentar no pensar en lo que te preocupa.
De la misma forma que intentar no pensar en un oso polar blanco provocará que termines pensando en él por un efecto rebote, en estudios como este se ha demostrado que es muy difícil apartar las emociones de nuestra cabeza.
En el caso de las personas deprimidas, a las que constantemente les asaltan pensamientos negativos, se ha comprobado que es totalmente contraproducente intentar suprimir esas ideas porque terminan regresando con más fuerza todavía.

2. Relajarte y respirar hondo…
Es habitual que nos recomienden relajarnos y respirar hondo cuando estamos enfadados o muy ansiosos. Proviene de una tradición casi ancestral, como la de respirar dentro de una bolsa de plástico en un ataque de pánico.
Pero hay un inconveniente. Respirar hondo e intentar modular el diafragma no suele funcionar porque el componente fisiológico de las emociones suele ser poco importante.
Piensa en ello. En la mayoría de las ocasiones en que te has enfadado mucho, por ejemplo, estabas tranquilo antes de volverte irascible. Probablemente tenías un buen día hasta que un encontronazo con alguien te lo ha chafado, ¿me equivoco?.
Si un estado previo de relajación no ha podido evitar que te enfadaras, ¿por qué la gente cree que puede conseguirlo una vez ya estés enojado?.
¿Has recomendado alguna vez a alguien que se relajara cuando estaba enfadado?. Te habrás dado cuenta de que no suele funcionar demasiado bien. Es como si en lugar de escuchar a quien cree que ha sufrido una injusticia le recomendases que se callara y se tomase un tranquilizante.
Con esto no quiero decir que emplear habitualmente técnicas de relajación sea malo. De hecho meditar es bastante útil. Pero intentar relajarse una vez te han invadido las emociones es ir a tratar el síntoma y no la causa.

3. Liberar la tensión por otras vías.
Hubo un tiempo en que se pusieron de moda las actividades para liberar emociones. Talleres donde la gente se reunía para llorar o eventos donde directivos agresivos se ponían a romper platos.
Pues bien, resulta que los estudios psicológicos más recientes sugieren que este tipo de catarsis no funciona. Incluso puede ser negativa: sucumbir a la tentación de destrozarlo todo puede incrementar tu agresividad a corto plazo. Lo mismo ocurre con hacer ejercicio físico: aunque es bueno para tu corazón, no es capaz de tranquilizar tus emociones.
Las emociones no están contenidas dentro de nuestro cuerpo y necesitan salir como si fuéramos ollas a presión. Lo que necesitan es ser comprendidas para evitar que nos hagan daño.

4. Presionarte para tener pensamientos positivos. 
Hay un poco de controversia respecto el efecto de los pensamientos optimistas para regular las emociones. Si bien yo no diría que son capaces de hacerte pasar de un estado negativo a otro positivo, sí que pueden llegar a reducir la intensidad de una emoción negativa.
Las emociones se procesan casi en su totalidad a nivel inconsciente para luego pasar al terreno consciente, donde las percibes. Por este motivo, cuando eres consciente de ellas a menudo ya es demasiado tarde.
Sin embargo, buscar la parte positiva de cada situación sí que puede evitar que sigas auto-saboteándote. Si en lugar de pensar “No voy a poder con esto” empiezas a creer “Está complicado, pero lo puedo manejar” evitarás que tus emociones negativas se agraven.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué piensas de los argumentos del autor de este artículo para indicar que estas cuatro estrategias "no funcionan"?.
  • ¿Qué otras estrategias que a veces nos cuentan como buenas... resulta que tampoco te han funcionado?. ¿Cuáles crees que han sido las causas?.
  • Si acaso sí te ha funcionado alguna o algunas de éstas ¿a qué crees que es debido?. ¿Qué condiciones crees que son necesarias para poder controlar las emociones?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para corregir alguna tendencia que sabes que no te funciona y aún así insistes en ella a la hora de intentar controlar una emoción?.