sábado, 14 de noviembre de 2015

Cristal roto

Cuando no había televisión ni existían los videojuegos ni móviles ni tanta martingala idiotizante los chiquillos solíamos dedicar las horas libres sin colegio en echar una mano en las tareas de la casa, hacer algunos deberes y, sobre todo, en salir a la calle con los amigos... ¡a jugar!, correr, trepar a los árboles, divertirnos con el juego de "pote", escondite, cortahilos, fútbol -cuando había una buena era o una calle más o menos ancha-,...
Solíamos también irnos a la montaña buscando recovecos o quién sabe si alguna vez descubríamos alguna cueva con algún "tesoro escondido" y si no... al río, a perseguir a las culebras de agua para impedir que se comieran a las ranas y los peces que nadaban incautos por aquellas limpias aguas (antes ese río era así).
Otras veces nuestros juegos iban más allá de las travesuras: teníamos pasión por descubrir qué había en las fábricas cerradas o en las "pallissas" abandonadas y cuando no... organizábamos partidos de "béisbol" y como no teníamos pelota ni bates... utilizábamos las tablas de los palets que solíamos hallar rotos por fuera de las fábricas de azulejos; unas piedras hacían las veces de pelota cuando tampoco nadie hubiera traído ninguna bola hecha a base de coser trapos formando esa pelota.
Uno de esos días, en un amplio espacio todavía no edificado, organizamos uno de estos partidos. A uno de mi equipo le tocaba lanzar la bola (piedra del tamaño de una nuez) y la lanzó al bateador quien con todas sus fuerzas la lanzó con poca puntería, lejos... pero a dar justamente contra el cristal de una puerta de una casa habitada... con los consiguientes efectos catastróficos: cristal roto y peligro de una fuerte reprimenda si no más.
Nos fuimos todos a escondernos rápidamente... excepto nuestro amigo bateador que.. se quedó paralizado mirando aquella puerta y luego... botó el "bate" al suelo y se fue tranquilamente andando hasta la puerta a la que mandó el pedrusco.
No lo podíamos creer: "este niño está loco" pensábamos todos.
Al instante salió de aquella casa una señora enfurecida de tal manera que parecía una fiera, gritando como una loca, insultándonos (no reproduzco aquí los calificativos que nos dedicó),... y nuestro amigo viéndola salir..., manteniendo la calma, le dijo:
- "Fui yo señora, le pido perdón. Estábamos jugando a béisbol y sin querer se me fue la piedra a su puerta y rompí el cristal. No tengo dinero pero si quiere puedo hacer alguna cosa que usted me diga para ayudar en algo".
La señora se quedó petrificada, lo miraba y parecía no creerse que este chiquillo hubiera tenido el valor de reconocer lo sucedido. Al instante reaccionó y contestó:
- "Cualquier niño se hubiera ido corriendo y yo me hubiera quedado con el cristal roto y más nada, pero tú no lo has hecho. No voy a echarte ninguna bronca porque ya veo que sabes lo que has hecho y sabes que está mal. ¿Has merendado?".
Nuestro amigo pensó durante unos segundos y repuso:
- "No, casi nunca meriendo".
- "Pues hoy vas a merendar, entra y siéntate en el comedor".
La señora acompañó a nuestro amigo al comedor, le sirvió un bocadillo y un vaso de leche. Mientras él merendaba la señora recogió los cristales rotos y luego se sentó a charlar un rato con él; le explicó a nuestro amigo que hizo eso para premiar su honradez y sinceridad.
Nosotros, cuando él nos contó esos últimos detalles, nos quedamos como diciendo: "Mira que fuimos cobardicas y tontos, teníamos que haber hecho como él".
(Uno de mis recuerdos de hace 48 años). Santi Catalán

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Hubieras hecho como aquel chiquillo que tras romper el cristal en lugar de huir fue a pedir perdón exponiéndose a cualquier cosa?. ¿Qué hubieras hecho tú y por qué, para qué?.
  • ¿Qué piensas de la respuesta de la señora?, ¿era lógico su enfado con lo sucedido?, ¿por qué crees que cambió tan radicalmente su reacción?.
  • El resto de chiquillos envidiamos a nuestro amigo no tanto por su sinceridad sino por el premio que recibió a su sinceridad. Ahora que ya somos adultos ¿qué frutos observamos que trae consigo la honradez y sinceridad que aquel chiquillo demostró, tanto en uno mismo como en los demás?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para avanzar en sinceridad y honradez contigo mismo/a y con los demás?.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Viven

¿Han oído hablar de los sobrevivientes de los Andes?. En 1972, un avión militar con 40 pasajeros y cinco tripulantes se estrelló en  la Cordillera de los Andes en ruta hacia Santiago de Chile.
De las 45 personas que iban en el avión, 12 murieron en el accidente (entre ellas la madre de Fernando Parrado); 5 murieron al otro día, y a los 8 días muere Susana Parrado (hermana de Fernando) debido a sus lesiones. A los 16 días, una avalancha se llevó la  vida de ocho más, y dos jóvenes murieron a mediados de noviembre por las infecciones de sus lesiones.
Los demás, completaron 72 días en la montaña, hasta que fueron rescatados.
Esta es una conferencia que dio Fernando Parrado, sobreviviente de los Andes:

"NINGÚN  ÉXITO  EN LA VIDA JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA".
¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2.500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema?.
Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace ya un tiempo más que eso: Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida. Fue durante la jornada de cierre de Expo Management 2008.
Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.
En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas,  los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.
'¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?', se preguntó.
'Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes', dijo.
Y arrojó un primer disparador...: "En la vida el factor suerte es fundamental".
Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión.
A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo.
Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos.
De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo.  De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño.
Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.
Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba, por qué no llegaba el rescate.
Decidimos aguantar. Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.
¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?. El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo.
Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a  -14 grados, sin agua ni comida a esperar quién muere primero... ...se hace un silencio estremecedor de la primera a la última fila.
'Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa'.
Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones.
En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos:
- «¿Qué estás pensando?»
- «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción.
Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana.
Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos.
Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial:
'Hubo planificación, estrategia, desarrollo'.
Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. 'Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.'
'Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida.
Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados...
...'Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar.'
Entonces sobrevino el momento más inesperado.  Pero "Esta no es la historia que vine a contar", avisó...
Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja.
¿Crisis?. ¿De qué crisis me hablan?.
¿Estrés?. ¿Qué estrés?.
'Estrés es estar muerto a 4000 metros de altura sin agua ni comida', enfatizó.
Hay que pasar por una cosa así para darse cuenta de la diferencia entre lo importante y lo que no lo es.
En general, me siento distinto en la percepción de los problemas del día a día: la gente se complica, yo me volví bastante simple. Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo:
- 'Mira para adelante para adelante, anda tras esa chica que te gusta, ten una vida, trabaja. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba'.
Y cerró, determinado:
'Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia.
Mi vida cambió, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar.
No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.
Una interminable ovación lo despidió de pie ......
"NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA".
Si TU tienes un cálido hogar, piensa que al igual que Yo:  ¡¡¡Eres una persona con Suerte!!!.  Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme.... la mayoría viaja de la 9 para atrás.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué sabemos de esta historia?. ¿Con qué otros detalles la podríamos enriquecer?.
  • ¿Qué hubieras hecho tú en el lugar de estas personas?. ¿Qué piensas de la enseñanza que estos sobrevivientes nos comunican: "NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA"?.
  • ¿Cuáles son ahora mismo tus prioridades?, ¿qué crees que necesitas cambiar o mejorar en tu vida para atender adecuadamente aquello o aquellas personas que son prioridad absoluta en tu vida?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy en concreto para evidenciar lo que es prioritario para ti?.

martes, 10 de noviembre de 2015

Pudo haber ganado

Estábamos acampados a unos cientos de metros del Monasterio de Lluch disfrutando de unos días maravillosos en un paraje sin igual. En aquel espacio había además un amplio campo de fútbol sin césped pero en el que se podía jugar muy bien.
Cuando sólo faltaban un par de días para finalizar la acampada alguien vino a invitarnos a participar en unas carreras y otras pruebas de atletismo (salto de longitud, triple salto, lanzamiento de peso (piedras gordas) y juegos de cucaña (carreras de sacos, comer manzanas con las manos atadas detrás,...). El objetivo era "ponernos en contacto a todos los niños y niñas y jóvenes que en aquellos días habíamos compartido aquel lugar y disfrutar de estas actividades".
Obviamente nos inscribimos entusiasmados y cada cual se apuntó en la prueba o pruebas en las que mejor se veía. Este menda decidió apuntarse a la "carrera de velocidad" (pensé que tenía buenas opciones).
Llegó el momento, nos pusimos en línea más de 20 jovencitos de entre 14 y 16 años; el objetivo era llegar el primero cruzando aquel campo de fútbol de punta a punta; el premio era una copa y una bolsa de golosinas.
El árbitro de la carrera hizo sonar su silbato y... ¡como un tiro salieron todos!; no sé ni cómo fue pero patiné y perdí unos metros preciosos; aunque cogí velocidad enseguida... ya no logré recortar distancias en relación con la cabeza de carrera.
Tello era muy veloz y de hecho cogió enseguida los primeros puestos de la carrera, iba el segundo en pugna con otro joven que, a falta de tan sólo 20 ó 30 metros para la línea de llegada, cayó de bruces al suelo.
Mi amigo Tello en lugar de seguir directo al triunfo se paró en seco y se dio la vuelta... para recoger del suelo al contrincante caído. Este menda y algunos más que llegamos después nos paramos con ellos dos. Otros, sin embargo, siguieron su carrera y ésta tuvo su ganador quien no fue ni mi amigo ni quien la iba a ganar casi con total seguridad,... pero Tello sí fue el primero en demostrar su nobleza de corazón al renunciar al triunfo que tenía asegurado tras la caída de su contrincante.
Ninguno de quienes nos paramos a recoger al herido supimos qué pasó después, nos fuimos a la fuente a acompañarle a lavarse los rasguños y animarle por no haber podido ganar aquella carrera que para nosotros no necesitaba ya compensación alguna; teníamos en nuestro corazón y en nuestras miradas la expresión del mayor de los premios: el gozo de haber ayudado a aquel compañero y el enorme sentimiento de admiración hacia Tello cuyo ejemplo de nobleza siempre recordaré.
(Narración de un hecho real vivido hace 42 años en Lluch, Mallorca).
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Tenía Tello otras opciones en lugar de optar por lo que eligió?. ¿Por qué y para qué crees que decidió tomar aquella decisión?.
  • ¿Qué hubiéramos hecho nosotros si hubiéramos estado en el lugar de Tello, con el triunfo de la carrera en las manos?. (Es fácil responder si su lugar hubiera sido el mío que no tenía ninguna posibilidad ya de ganar).
  • ¿Qué principios o ética debe orientarnos siempre en la "carrera de la vida" de manera que a su final nos sintamos gozosos, orgullosos de lo que vivimos?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para acrecentar tu nobleza en las relaciones con los demás?.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La plantita

Érase una vez un hombre que siempre andaba quejándose de los miembros de su familia. Uno de esos días estaba en casa de sus padres los cuales escucharon con atención toda su retahila de quejas:
- "Mi mujer parece que no sabe ni cocinar; ya... en lugar de ir a casa al mediodía prefiero irme al bar que está cerca del trabajo; total... para lo que hablamos ella y yo..., cada vez la noto más rara".
"De las dos hijas que tenemos... una es pésima estudiante, no para de suspender y en lugar de mejorar va a peor; ya no sé ni qué hacer. Ella se queja de que estoy poco tiempo en casa pero... ¿qué quiere?, ¿que deje de ir a trabajar?".
"La otra, como ya es mayor de edad parece que tiene la casa como una pensión barata: duerme, se levanta temprano, se va a las clases de la universidad; cuando vuelve de las clases, come, se mete en su habitación,... y los fines de semana se los pasa con su novio más que en casa".
"¡Qué desastre de familia me ha tocado!".
Sus padres le escucharon pacientemente, una vez más; se miraron el uno al otro y esta vez su anciana madre le contestó:
- "Hijo, ¿qué podemos decirte que no sepas ya?. Mira, como no es la primera vez que nos cuentas esas cosas... tu padre y yo hemos pensado hacerte un regalo". El padre había salido al jardín en cuanto su esposa se puso a hablar.
- "¿Un regalo, mamá?. Les cuento lo mal que me va y ¿ustedes me van a hacer un regalo?".
- "Sí hijo, un regalo", dijo el padre mientras entraba y se situaba enfrente de su hijo entregándole una planta en su maceta.
- "Y... ¿qué hago yo con esta planta?". Dijo el hijo.
- "Muy sencillo: cuídala, riégala cuando lo necesite, dale la luz que precise, pódala cuando creas conveniente,...".
La planta era realmente hermosa: se notaba que la habían cuidado con mucho mimo.
El hombre se llevó su macetita a casa y con mucho entusiasmo la mostró a su familia y durante algunas semanas se esmeró mucho en su cuidado pero... después... fue decayendo y acabó siendo su esposa quien tuvo que responsabilizarse de ella cuando vio que estaba ya tan descuidada que ya estaba más muerta que viva. Al poco tiempo... como la planta había muerto el hijo devolvió a sus padres el tiesto que la había contenido.
Cuando el hijo contó lo sucedido su padres le contestaron:
- "Así como hiciste con la planta, así estás haciendo con tu familia. Estás esperando que dé frutos maravillosos pero ¿cómo la cuidas?, ¿qué estás haciendo para que haya en ella todo lo que te gustaría encontrar?. ¿A qué esperas para que tu esposa, tú y vuestras hijas seais todos una familia como a ti tanto te gustaría?, ¿va a ser como con la plantita de la que ya sólo quedó el tiesto que nos devolviste?".
El hijo quedó pensando en estas cuestiones mientras iba de regreso a su casa.
Cuentan que ya no lleva tanto dinero a casa como antes: solicitó reducción de jornada laboral; que se les ve salir juntos los cuatro para hacer las compras o sencillamente para ir al cine,... y ahora hay una plantita en cada ventana de aquella casa a cual más hermosa y cada vez más viva. Cuentan que en aquella casa ya no se oyen portazos ni discusiones acaloradas,... tan sólo risas.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué problemas tenía este hombre en su familia?. ¿Cuáles vemos que eran o podían ser las causas?.
  • ¿Qué crees que pretendían sus padres entregándole aquella plantita?. ¿Cómo descubrió él lo que tenía que hacer para revitalizar su familia y hacerle recobrar toda su vida?.
  • ¿Es tu familia o el grupo de personas con las cuales convives como una plantita "mal cuidada"?. ¿Qué crees que necesita de ti?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para poder contribuir a que tu familia sea cada vez más el espacio que tanto deseas que sea?.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Esto sí funciona

La verdadera inteligencia emocional requiere que identifiques y entiendas tus propios estados de ánimo. Implica reconocer cuando y porqué estás enfadado, nervioso o triste, y actuar sobre las causas y no sólo los síntomas.
Sin embargo, en aquellas ocasiones en las que veas que irremediablemente te diriges hacia un estado emocional negativo, las siguientes técnicas pueden ser eficaces para detener o frenar esa reacción en cadena.

1. Intenta recordar tus virtudes y éxitos.
La reafirmación en tus virtudes y puntos fuertes es una de las mejores estrategias para gestionar tus sentimientos. Consiste en pensar en lo que te ha provocado esa emoción pero reduciendo su significado negativo.
Ejemplo: en lugar de enfadarte porque has llegado tarde al trabajo puedes pensar que, dado que siempre llegas a tiempo, no es tan grave.
La gente con mayor control emocional utiliza la autoafirmación cuando la intensidad de sus emociones todavía es baja y tienen tiempo para buscar otro punto de vista de la situación. Curiosamente, se ha demostrado que esta estrategia funciona especialmente bien en las mujeres.
La próxima vez que sientas que pierdes el control sobre tus emociones, recuérdate a ti mismo aquellas cosas de las que te enorgulleces en tu vida.

2. Distrae tu atención hacia un asunto concreto.
Las personas que mejor gestionan sus emociones también han aprendido a usar la distracción para bloquear sus estados emocionales antes de que sea demasiado tarde. Y parece que resulta muy eficaz cuando prevén que van a experimentar emociones intensas y no tienen suficiente tiempo para usar otras estrategias.
Como sabrás, una forma muy efectiva para calmar a un niño pequeño que no deja de llorar es desviar su atención. “¿Has visto el muñeco?” o “¿Qué tengo en la mano?” suelen disminuir su nivel de excitación si mantenemos su atención durante el tiempo suficiente.
La técnica de la distracción consiste en desvincularte de la emoción negativa centrando tu atención en pensamientos neutrales. De esta forma evitarás que la emoción coja demasiada intensidad.
Por ejemplo, si tu jefe cuestiona tu profesionalidad, en lugar de pensar que quizás termine despidiéndote podrías pensar en la celebración de cumpleaños que tienes el sábado. Es simple pero eficaz, tal y como se ha demostrado en varios estudios científicos.
Aunque a largo plazo probablemente no sea la mejor estrategia, la distracción funciona, especialmente si centras tu atención en algo concreto en lugar de dejar que tu mente vague.

3. Piensa en tu futuro más inmediato.
Las emociones muy intensas pueden provocar que te olvides de que hay un futuro y que tus acciones van a tener consecuencias. Aunque en ese momento tan sólo seas capaz de vivir el presente y tu frustración, enfado o nervios te parezcan tan importantes, ¿seguirás sintiendo eso dentro de una semana?.
Pensar en el futuro más inmediato es muy eficaz para mantener el autocontrol, tal y como se demostró en el experimento popularizado a través del libro Inteligencia Emocional. En él, los niños que resistieron la tentación de comer una golosina a cambio de recibir otra obtuvieron mejores resultados en los test escolares y mejores trabajos en los años venideros.

4. Medita habitualmente.
La meditación ha demostrado científicamente su eficacia para prevenir los pensamientos negativos repetitivos y no sólo mientras meditas, sino también a largo plazo: es capaz de diminuir el nivel de activación de la amígdala de forma duradera.
La meditación también tiene estudios en la reducción de la ansiedad. En uno de ellos, cuatro clases de meditación de 20 minutos de duración fueron suficientes para reducir la ansiedad en un 39%.
Intentar relajarte sólo cuando te asaltan las emociones no es muy eficaz. Sin embargo, meditar de forma regular y respirar correctamente sí que pueden reducir la intensidad de las emociones negativas cuando estas aparecen.

5. Date permiso para preocuparte más tarde.
Explicábamos antes que intentar suprimir una emoción o pensamiento provoca que vuelva de nuevo con más fuerza. Sin embargo, ¡posponerla para más tarde puede funcionar!.
En un estudio se pidió a los participantes con pensamientos ansiosos que pospusieran su preocupación durante 30 minutos. A pesar de ser una forma alternativa de evitar pensar en algo, lo que se ha demostrado es que tras ese período de pausa las emociones regresan con una intensidad mucho menor.
Así pues, date permiso para preocuparte después de un tiempo de espera. Te preocuparás menos.

6. Piensa en lo peor que te puede pasar.
¿Recuerdas la película Sin Perdón (Unforgiven) de Clint Eastwood?.
En ella, el personaje de William Munny, pese a estar viejo y acabado, es el mejor pistolero del oeste. Y no lo es por su velocidad ni su puntería. Como él mismo dice, lo es porque cuando las balas empiezan a volar, él controla sus emociones y mantiene la calma.
Pero ¿cómo mantener la calma?. Los samuráis y los estoicos se mantenían tranquilos incluso en las situaciones más dramáticas, ¿cómo lo conseguían?.
Pues pensando en la muerte. Y mucho.
No te pongas dramático ni te vuelvas un gótico, pero pensar en lo peor que te puede pasar te ayudará a relativizar tus problemas y mantener el control.

7. Escribe un diario de tus emociones.
La escritura expresiva consiste en escribir sobre tus pensamientos y sentimientos más profundos y ha demostrado ser eficaz tanto a nivel psicológico como físico (¡es capaz de acelerar la cicatrización de las heridas!).
Mantener una especie de diario emocional sobre lo que has sentido en algunas situaciones te ayudará a reducir la recurrencia de pensamientos negativos.

8. Tómate un respiro (y un refresco) para recuperar el autocontrol.
Tu autocontrol no es infinito. De hecho varias investigaciones indican que conforme te expones a situaciones y emociones, se va consumiendo.
Piensa en ello como hacer un sprint. Tras la carrera estás exhausto y necesitas tiempo para poder recuperarte antes de volver a correr. De la misma manera, si logras dominar tus emociones, evita volver a exponerte de nuevo a una situación tensa o será más probable que sucumbas.
Lo más sorprendente es que se ha demostrado que mantener el control consume glucosa, como si literalmente estuvieras haciendo ejercicio. Por lo tanto, para recuperar tu autocontrol tienes dos estrategias:
Tomar una bebida rica en azúcares (no es broma).
Usar la reafirmación positiva para poder gestionar de nuevo tus emociones (fuente).
La clave está en identificar cuándo tus niveles de autocontrol están bajos y evitar más situaciones emocionales mientas te recuperas.

9. Cuando todo falle, busca un espejo.
¿Perdón?. ¿Mirarse en un espejo?. Sí, por muy sorprendente que parezca esta estrategia puede ser útil para aplacarte cuando estés furibundo.
Varios estudios han demostrado que cuando te ves a ti mismo reflejado eres capaz de observarte desde una perspectiva más objetiva y por lo tanto separarte durante unos instantes de tu emocionalidad.
Cuanto más consciente seas de lo que estás haciendo, más capacidad de controlar tus emociones tendrás. Y observarte en un espejo incrementará tus niveles de autoconsciencia y te ayudará a comportarte de forma más sociable.

10. Lo más importante: encuentra el motivo de tus emociones.
A largo plazo la clave no está en luchar contra tus emociones, sino en reconocerlas y saber por qué te ocurren. Por ejemplo:
“Vale, no me gusta sentirme así pero ahora mismo tengo mucha envidia (reconoces la emoción) porque a Andrés le han felicitado por su trabajo y a mí no (reconoces el por qué).”
Lo importante es ser honesto contigo mismo sobre el por qué. No hagas como la mayoría e intentes engañarte. A menudo nos mentimos haciéndonos creer que estamos enfadados con alguien por su comportamiento y no porque le han dado el ascenso al que aspirábamos y eso ha afectado nuestra autoestima.
Conocer la verdad real de tus sentimientos te ayudará a tratar la causa.

¿La conclusión?.

Si quieres aprender realmente cómo controlar tus emociones debes saber que no hay una solución única. Encontrar la estrategia más adecuada para regular los sentimientos negativos así cómo entender su origen para tratar la causa es la única forma de evitar que tomen el control de nuestra mente.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • De todas estas estrategias ¿cuál o cuáles te han aportado mejor resultado?. ¿Cómo hiciste concretamente para ello?.
  • ¿Hay algunas otras no mencionadas aquí que también te han ido muy bien?, ¿cuáles?, ¿cómo hiciste?.
  • ¿Hay otras de éstas que no te funcionaron?, ¿cuáles pudieron haber sido las causas de aquel mal resultado?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para que éstas u otras estrategias te puedan funcionar bien si acaso tienes en mente alguna situación que te está provocando un mal estado emocional?.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El grano de mostaza

Otra parábola les propuso:
- "El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en el campo. Es ciertamente más pequeño que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas".
(Mt.13,31-32)

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
Esta parábola viene relatada en los tres eevangelios de Mateo, Marcos y Lucas. En Mateo se menciona también en el capítulo 17 versículo 20 y se menciona tras la experiencia de los discípulos de Jesús de "no haber podido liberar a un niño de los males que le torturaban"; Jesús pretende con esta parábola enseñarles que "lo importante no es la fortaleza, grandeza o pequeñez  y debilidad de la fe sino EN QUIÉN está depositada".

  • ¿Cómo es una semilla de mostaza?, ¿a qué otras semillas la podríamos comparar?. ¿Dónde fue sembrada y cuánto tiempo tardaría en hacerse árbol?.
  • ¿Qué sucede cuando ya es un árbol grande y frondoso?. ¿Se podría sospechar eso contemplando únicamente la semilla?. ¿Qué ha sido necesario para llegar a esa plenitud?.
  • ¿Qué nos enseña, pues, esta parábola?. ¿Qué importa realmente nuestra pequeñez y limitaciones si ponemos nuestra confianza en Dios plenamente?.
  • ¿Cuál va a ser tu compormiso de hoy para que el Reino de los Cielos pueda crecer en ti y hacerlo servir al bien de la comunidad entera?.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Según lo que se necesita

Partimos de la premisa de que "no existe la justicia absoluta para todo y para todos" (hay infinidad de ejemplos que lo demuestran pero pongamos sólo uno: en el reino animal, por ejemplo, unos animales comen -comemos- a otros, ¿es justo que los animales que son comidos tengan que morir para que los otros sobrevivan?).
Vamos a centrarnos más bien en el valor de la justicia como actitud libre, responsable y consciente. Hay una frase que define la esencia de lo que es "justicia": "Dar a cada cual según lo que necesita". Y... ¿qué significa esto?.
  1. Cuando veamos a un anciano que necesita ayuda para cualquier actividad en la que antes era completamente autónomo y le socorremos... eso es justicia.
  2. Si en la calle observamos a una persona sin hogar que pide limosna con un cartón de vino al lado... justicia no es darle unas monedas (que muy probablemente le servirán para comprar otro cartón de vino) sino ponernos a su lado, hablar con él y buscar la manera de que pueda acceder a un recurso que pueda ayudarle a recuperarse como persona.
  3. Ante una mujer que hace la calle y utiliza la prostitución para salir adelante -o por otras razones-... justicia no es señalarla con el dedo ni juzgar su conducta (ni siquiera sabemos si esta mujer hace eso por su propia voluntad... o bien lo realiza bajo amenazas de muerte o nuevas palizas de su proxeneta), sino ofrecrele la manera de poder salir de esa situación.
  4. No todos los que quieren estudiar van a la universidad; cada vez son más las familias que no pueden darles esa posibilidad a sus hijos; justicia sería aportar a esas familias los medios económicos necesarios para que sus hijos tengan las mismas oportunidades que los demás.
  5. "Déjame en paz, ¿no ves que estoy viendo la tele?".... dice un padre a su hija que le pide ayuda para resolver unos problemas de Matemáticas que le han mandado en el cole; y la niña queda otro día más sin respuesta. "Nunca tienen tiempo, siempre están cansados y sólo miran la tele o están con sus móviles", dicen muchos niños de sus padres;... justicia sería poner la atención sobre los hijos por encima de TODAS LAS COSAS.
  6. Cuando resulta que la pareja quedó embarazada y no era eso lo que queríamos... justicia no es que ella tenga que cargar con la decisión de evitar que nazca ese niño o niña sino respetar el derecho del no-nacido a la vida porque es un ser humano que también tiene dignidad humana desde el instante mismo de su concepción.
  7. ...
La justicia no juega con medidas, no tiene en cuenta si tenemos mucho o poco,... justicia es aportar según nuestras posibilidades a quien la necesita según sus necesidades.
Santi Catalán

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué ejemplos pondrías en los cuales se observa que es imposible una justicia absoluta para todos?.
  • ¿Qué otros mencionarías en los cuales sí podemos hacer que haya justicia, además de los apuntados en este artículo?.
  • ¿Cómo podríamos hacer para que hubiera mayor justicia en nuestra propia familia o en nuestro grupo de amigos o compañeros/as, vecinos,...?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para que haya mayor y mejor justicia contigo mismo/a y también coin quienes convives o te relacionas a diario?.