

Hasta que un día, paseando por un bosque, vio a un cervatillo caído, tumbado, herido,... tenía una pata que parecía estar rota. Se quedó mirándolo y de repente vio aparecer a un puma. La situación lo dejó congelado; estaba a punto de ver cómo el puma, aprovechándose de las circunstancias, se comía al cervatillo en unos pocos bocados.

Al día siguiente volvió al lugar y observó lo mismo que el anterior y así durante unos cuantos días más hasta que el cervatillo recuperó la salud y pudo seguir su vida.
El hombre se dijo:
- "Ésta es la señal que yo estaba buscando, es muy clara. Dios se ocupa de proveerte de todo lo que necesites; lo único que hay que hacer es no ser ansioso y desesperado corriendo detrás de las cosas".
Así que agarró su atadito, se puso en la puerta de su casa y se quedó allí esperando que alguien le trajera de comer y de beber.
Pasaron las horas, incluso algunos días,... pero nadie le dio nada. Los que pasaban lo miraban y él ponía cara de pobrecito imitando al cervatillo herido,... pero no le daban nada. Hasta que un día pasó un señor muy sabio que había en el pueblo junto a él y al preguntarle por aquella actitud de estar sencillamente sentado y entristecido sin hacer nada, le contestó:
El sabio le escuchó pacientemente y luego dijo:
- "Quiero que sepas algo. Yo también soy un hombre muy creyente. Dios no manda señales en vano. Dios te mandó esa señal para que aprendieras".
Nuestro hombre le preguntó:
- "¿Por qué, pues, me abandonó?".
Repuso el hombre sabio:
- "Dios no te abandonó y bien que te escuchó. Pero... ¿qué hiciste tú?, ¿qué haces que eres un puma fuerte y listo para luchar, comparándote con el cervatillo?. Tu lugar es buscar algún cervatillo a quien ayudar, encontrar a alguien que no pueda valerse por sí mismo y hacer con esa persona lo que te gustaría que hicieran contigo".
Cuestiones para la reflexión y el diálogo:
Esta historia nos quiere hacer pensar en nuestra actitud global ante la vida. ¿Realmente somos tan poca cosa o tan inútiles que nada podamos hacer por nosotros mismos?; para nada somos eso. ¿Nos ha ido mal hasta ahora en todo?, pudiera ser, pero... ¿significa eso que hayamos dejado de ser nosotros mismos y que no haya en nosotros capacidad de reacción?; para nada.
Otra cuestión es "lo que decidamos hacer a partir de ahí"; ¿qué queremos hacer con nuestra vida?.
- ¿Con qué personaje de esta historia nos identificamos y por qué?.
- ¿Qué se supone que puede ocurrirnos si adoptamos la postura del que cree que nada puede hacer por sí mismo?, ¿a qué extremos podríamos llegar?.
- Y si adoptamos la actitud del que se hace cargo de sí mismo tal como está y es y se propone insistentemente en superar esa situación, ¿qué consecuencias traerá esa actitud?.
- ¿A quién queremos parecernos realmente?, ¿por qué?.
- ¿Qué quiero hacer con mi vida?, ¿resignarme a la fatalidad...o echarle coraje a lo que realmente quiero para mí y para quienes dependan de mis decisiones?.
- ¿Cómo empezar a dar señales de cambio?.