lunes, 30 de noviembre de 2015

Wu

Wu era un hombre fuerte y agresivo que practicaba las artes marciales. Si alguien se le atravesaba, él inmediatamente se desquitaba con puños. Les arrebataba a otros sus propiedades y dinero a voluntad, y todo el mundo le temía.
Un día caluroso, ascendió a una terraza para refrescarse. Ya había varias personas allí cuando vieron a Wu, todos estaban aterrorizados y huyeron, excepto por un solo caballero anciano.
Wu le dijo al anciano en un tono amenazante:
- Todos han huido. Solo tú no te has movido. ¿Acaso no crees que mi habilidad en las artes marciales es formidable?
El anciano le contestó:
Estás perdido y no caes en la cuenta de los errores de tu proceder”.
Tus padres te criaron esperando que te convirtieras en una persona que beneficie a su país. Pero, como un experto de las artes marciales, no das ningún pensamiento en cómo contribuir a tu país. En vez, estás resignado a ser un patotero. El país tiene de menos una talentosa persona. ¡Qué pesar!.
Wu se sintió muy avergonzado.
- Todos dicen que soy una mala persona, así que yo también me considero malo. Tus buenas palabras hoy son como los sonidos de las campanas mañaneras y los tambores nocturnos, que de repente me despertaron", dijo llorando.
Pero he sido malo durante tanto tiempo. Como una luna eclipsada que ya es difícil volver a estar redonda, aunque yo quisiera enmendar mi vida. ¿Podré convertirme en un verdadero caballero?.
El viejo contestó:
- Si de verdad cambias tu corazón y mente, y cultivas tu carácter para ser una persona buena, ¿cómo no vas a poder triunfar?
Desde ese momento Wu Qianjin cambió sus costumbres. Comenzó a servirle a su país y luego se convirtió en mariscal delegado del ejército.  Era muy respetado y apreciado por su mando profesional y amor hacia la comunidad.
Cuando uno enseña con virtud y trabaja para lograr cambios con amabilidad, uno puede inspirar a otros a reflexionar sobre el verdadero significado de la vida y otros asuntos morales, tales como, cómo cuidar y amar a los demás en vez de estar perdido en deseos y  propios intereses.
El poder de la amabilidad es enorme, porque es omnipresente y es capaz de cambiar el corazón de una persona desde su propio centro.
La amabilidad puede guiar a otros en su búsqueda y práctica de la verdad, llevarlos de nuevo a la consciencia de tomar decisiones buenas y justas, y disolver todo lo que no sea virtuoso.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Podía el anciano haber reaccionado con enfado y agresividad ante la violencia de Wu?, ¿cuál crees que hubiera sido el resultado del encuentro entre el anciano y Wu si hubiera optado por una actitud violenta en sus palabras?.
  • ¿Qué razones argumentó Wu para justificar su actitud violenta en tanto tiempo como vivió antes de encontrarse con el anciano?. ¿Qué le dice el anciano para animarle a enfrentarse y transformar su actitud violenta?.
  • ¿Qué consideramos necesario para ayudar a alguien a rectificar conductas negativas y que ese cambio sea real y no impuesto desde fuera?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para que en tus críticas exista la amabilidad además de la sinceridad?.

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