lunes, 25 de enero de 2016

Historias de fortaleza

"Era temprano por la mañana en un camino aislado y rural en Colorado. De pronto se desencadenó una furiosa tormenta, con copiosa lluvia y viento. Un niño de nueve años estaba en un auto con su madre que lo llevaba a la escuela. El asfalto resbaladizo hizo patinar el auto, que perdió el control y se salió del camino, dando vueltas varias veces hasta parar con las llantas hacia arriba en una zanja llena de agua.
Afortunadamente, ambos madre e hijos tenían puestos sus cinturones de seguridad. La madre sufrió un golpe en la cabeza. Estaba consciente, aunque momentáneamente incapaz de mover ningún músculo de su cuerpo. El niño estaba aturdido pero ileso. Mientras el agua entraba al carro a través de las ventanas rotas, el niño se desabrochó el cinturón, salió por la ventana de atrás y entró por la de adelante para desabrochar el cinturón de seguridad de su madre. Con gran esfuerzo pudo liberarla, jalarla a través de la ventana, arrastrarla en el agua y llevarla hasta la pista, donde ambos fueron rescatados.
La madre del niño contó más tarde su experiencia en el accidente. Frustrada por su incapacidad de moverse y hablar para dar instrucciones o animar a su hijo, estaba maravillada de verlo actuar con sus propios recursos y con tanta fortaleza en su espíritu".
Historias como ésta son excepcionales y dramáticas, todos los días los niños muestran coraje en pequeñas victorias enfrentando miedo y desilusión. Ser valiente es una característica valiosa y puede ser atribuida a la lectura de determinadas historias junto con el padre o la madre, tales como el clásico “Sastrecillo Valiente”: cuando todos estaban rendidos, el sastrecillo se enfrentó al gigante para salvar a su familia. El lema es “Creo que puedo, creo que puedo, creo que puedo”.
Obviamente libros e historias no pueden ser completamente responsables de la heroica actitud de un niño en peligro, pero las historias y los personajes pueden dejar una profunda impresión e inspirar a los niños a responder positivamente en circunstancias difíciles. El poder de una buena historia puede ser capturada por la imaginación de niños  y posiblemente motivarlos a ejecutar acciones extraordinarias.
Coraje desde el corazón.
Los niños necesitan demostrar coraje y fortaleza cada día mientras se esfuerzan por adquirir nuevas habilidades y arriesgarse a medida que encuentran nuevos retos. Un pequeñín se cae y lucha por levantarse, luego se cae otra vez. Decidido a vencer, se levanta repetidamente. Un preescolar trepa hasta lo alto de una resbaladora y se desliza hacia los brazos seguros de su padre. Otro se consuela a sí mismo mientras camina  hacia un sonido extraño en el medio de la noche. Otro deja la seguridad de su hogar para asistir a la escuela por primera vez. Aunque estas victorias ante el miedo a lo desconocido son pequeñas y raramente celebradas, están creando las bases de un corazón fuerte y heroico para el futuro.
El coraje tiene que ver con el corazón. Crece paso a paso y gradualmente forma el carácter. Coraje es tener esperanza y tomar decisiones inteligentes.
Estamos hablando del poder de las historias perdurables: muestran a los niños lo que es la nobleza y los invitan a ser fuertes de corazón. Las mejores historias son celebraciones de nuestro potencial para llegar a ser grandiosos. Desde las historias contadas bajo las fogatas en la prehistoria hasta una madre leyendo mientras su hijo se acurruca a su lado a la hora de dormir. “Los Siete Cuervos” de Grimm, por ejemplo: la niña recorre el mundo buscando a sus hermanos para tratar de deshacer el hechizo que los ha convertido en cuervos. Historias como ésta revelan el corazón en acción. Cuentos con temas nobles proveen a los niños de un patrón de heroísmo. Les ofrecen un camino de coraje para cuando se enfrenten a riesgos a favor de otros.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué hubieras hecho tú en el lugar del niño que heroicamente salva a su madre de una muerte segura?.
  • Según las ideas que el artículo expone después ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos a crear en sí mismos referencias para animarse a vivir con coraje evidenciando así su fortaleza?.
  • ¿Qué otras ideas se te ocurren para desarrollar la fortaleza interior, la tuya propia y la de tus hijos?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso concreto de hoy para crecer en fortaleza o ponerla a prueba?.

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