martes, 7 de enero de 2014

El comienzo

"¿De dónde he venido?.
¿De dónde me tomaste?".
Esto preguntó el bebé a la madre.
Ella respondió, un poco llorando, un poco riendo,
y apretando a su hijo contra el pecho:

"Estabas escondido en mi corazón como un deseo, mi cielo.
Estabas en mis juegos infantiles de muñecas;
y luego con arcilla modelé la imagen de mi dios cada mañana,
te hice y te deshice en ese momento.
Estabas en el vientre de nuestra divinidad hogareña,
y al adorarla te adoraba a ti.

En mis esperanzas y amores,
en mi vida, y en la vida de mi madre has vivido tú.
En el cuenco espiritual de nuestro hogar fuiste cuidado por siglos.
Y cuando en mi juventud mi corazón abrió sus pétalos,
lo rondabas como una fragancia.

Tu ternura floreció en mi juvenil esencia,
como un resplandor en el cielo, como un amanecer.
El primogénito querido del cielo, mellizo de la luz de la mañana.
Has flotado por la corriente de la vida del mundo
y finalmente te quedaste en mi corazón.

Contemplo tu rostro y el misterio me invade;
tú que a todos perteneces ahora eres mío.
Y por miedo a perderte te abrazo contra mi pecho.
¿Qué magia ha atrapado el tesoro del mundo en estas manos mías?"


Rabindranath Tagore
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué destacarías de este poema?, ¿qué resaltarías especialmente y por qué?.
  • ¿Qué cualidades imaginas que tiene la madre a la que Rabindranath toma como protagonista de esta declaración?.
  • ¿Cómo mantener ese amor por el hijo a lo largo de sus años?, ¿cómo acrecentarlo?.
  • ¿Cuál podría ser hoy tu compromiso para con tus hijos, de manera que sientan ese amor especial que les profesas?.

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