sábado, 29 de junio de 2013

Ser afectuosos con los hijos

La afectividad es la necesidad que tenemos los seres humanos de establecer vínculos con otras personas. Un clima afectivo adecuado constituye un factor de protección ante posibles conductas de riesgo.
Asimismo, una adecuada expresión de los afectos a lo largo del desarrollo evolutivo de los hijos, incide en otros factores de carácter individual, favorece el desarrollo saludable del autoconcepto, la autoestima, la aceptación personal, la seguridad en sí mismo, etc.
Por lo tanto, la expresión de afecto en la familia es fundamental.
Al principio, cuando los hijos son pequeños y se relacionan a través de las sensaciones que perciben, las herramientas a utilizar son el contacto físico, la voz, la cercanía, etc. Más adelante, cuando aprenden a hablar, los mensajes de valoración y cariño han de estar presentes. De esta forma se les trasmitirá la seguridad afectiva que permitirá un desarrollo madurativo correcto.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Hay alguien que no necesite ser querido?. ¿Podemos desarrollarnos socialmente de forma adecuada si no tenemos experiencia de haber sido amados?.
  • ¿Cómo reaccionamos mejor: ante los gritos o constantes reprimendas o bien cuando nos sentimos reconocidos y aceptados por encima de nuestros errores?.
  • ¿Somos afectuosos con nuestros hijos?, ¿cómo se lo estamos mostrando?. Si acaso no lo  somos suficientemente ¿en qué  necesitamos mejorar?, ¿qué ayudas necesitamos para ser más afectivos con nuestros hijos?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso en el día de hoy para que al final del día puedas decir: "hoy fui más afectuosa con mis hijos y se lo demostré de estas maneras..., también fui capaz de corregir sus conductas sin gritarles ni emitir juicios negativos contra ellos"?.

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