viernes, 20 de noviembre de 2015

Decálogo para la paz

1. Acéptate tal como eres.
2. Considera que has recibido, con toda probabilidad, más de lo que necesitas. No envidies a nadie.
3. Acepta a los demás tal como son, empezando por los más cercanos: tu familia, tus amigos, tus compañeros, tus vecinos.
4. Aprende a decir y a sentir lo bueno que hacen los demás y dilo en voz alta, sin resentimientos ni temores.
5. No te compares nunca con los demás, pues eso conduce al orgullo o a la desesperación que nunca te harán feliz.
6. Vive en la verdad sin temor a decir “SÍ” a lo que está bien y “NO” a lo que está mal.
7. Resuelve los problemas y los conflictos con el diálogo y nunca guardes rencor. El rencor te encierra en la tristeza.
8. Empieza a dialogar con lo que nos une y, sólo después, ocúpate de lo que nos divide. Siempre son más las cosas que nos unen que las que nos separan.
9. Da el primer paso, sin esperar a que lo dé el otro, y hazlo antes de que se haga de noche. Que no se ponga el sol sin haber hecho las paces, sin el abrazo de la reconciliación.
10. Ten bien por seguro y por cierto que perdonar y amar es siempre, siempre, más importante que tener razón.
Justicia, paz y salvaguarda de lo creado
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué comentario harías a cada una de estas frases que componen este decálogo?. ¿Cuáles de ellas destacarías especialmente y por qué?.
  • ¿Qué consecuencias se producirían si lográramos todos vivir esas frases que has elegido?. ¿Cuáles son, a tu juicio, las mayores dificultades para que se pueda vivir este decálogo?.
  • ¿Cómo superar las dificultades para desarrollar esta paz que nos sugieren estas frases?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para llevar a la práctica alguna o algunas de las frases de este decálogo?.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

O todo o nada

"Hay de todo y a patadas", reza el dicho.
Hoy hablamos de la "conciencia", esa voz interior que nos dice, susurra, a veces grita,... y de una manera u otra nos orienta en el camino de la vida a la hora de optar por unas decisiones u otras al pensar, hablar o actuar.

¿Es la "conciencia" igual en todas las personas?.
Pues no, no es igual. Las hay a quienes todo les parece lo mismo y da igual una mirada despectiva que un asesinato: para estas personas nada de eso tiene importancia alguna. En este grupo de persona sabundan expresiones tales como:
- "Cada palo que aguante su vela; cada cual que se apañe, ya tengo bastante con lo mío".  "No sé porqué te ofendes ¿porque te llamé hijo dep... te ofendes?; si te molesta es tu problema".  "Total, sólo la empujé y luego cayó a la carretera, luego se levantó y salió de ella, no pasó nada". ...
Su conciencia es tan laxa que no le conceden ningún valor moral a sus propios actos -si son los demás los que los hacen y ellos son los afectados... entonces sí se quejan y no poco.
Otros, sin embargo, sufren una conciencia excesivamente rígida la cual encorseta todos sus pensamientos, palabras y obras de tal manera que "todo les parece mal" y suelen guadar en su interior abundantes recuerdos negativos que, encima, son recurrentes: los recuerdan con frecuencia y les hacen sentir cada vez peor. Expresiones o pensamientos suyos son:
- "Me siento fatal: me crucé con... cuando iba por la calle y ni le saludé; me di cuanta que era él cuando ya había pasado unos metros, ¡qué mala persona soy!". "Aún me acuerdo del día en que le robé a un señor que vendía postales en su kiosko; el kiosko cerró hace más de 20 años y yo nunca se la devolví ni le fui a pagar. Ahora querría hacerlo pero... ya no sé cómo reparar el daño. ¡Nunca debí haber hecho aquello!, he quedado como un ladrón, soy un mierda". ...

¿Qué podemos hacer?.
Formar la conciencia. Formarla, educarla adecuadamente para evitar esos dos extremos y pueda orientarnos mejor en nuestra vida. Para ello tenemos algunos medios:
  1. Si somos cristianos, hagamos lectura meditada de los Evangelios, acercándonos a la referencia que es Jesús de Nazaret, sus palabras, hechos y actitudes son nuestra mejor referencia. Si no lo somos pero igualmente nos interesa el ejemplo de Jesucristo podemos igualmente fijarnos en él.
  2. Otras fuentes pueden ser las normativas, leyes, Declaración Universal de los Derechos Humanos, etc... documentos que nos aportarán con toda seguridad criterios éticos que nos porporcionarán muchas y buenas referencias.
  3. El ejemplo de familiares, amigos, personas que van pasando por la vida haciendo bien a los demás.
  4. La reflexión personal nuestra a partir de las propias experiencias, las otras referencias que hemos mencionado hasta ahora y nuestra decisión de llevar a la práctica nuestras conclusiones.
  5. Contrastemos nuestras conclusiones con los demás, especialmente con aquellas personas que sabemos buscan lo mismo que nosotros: conducirnos con sabiduría, practicar una buena convivencia y armonía con nosotros mismos y todo nuestro entorno natural y social.
Ni la estricta observancia ni la laxitud son la mejor guía, y menos cuando sólo buscamos el cumplimiento exacto de la letra. Lo importante en todo es el espíritu, nuestra intención, voluntad y amor que ponemos en el presente pues ello será lo que nos conducirá a esa conciencia que deseamos nos conduzca sin accidentes innecesarios (ya los tenemos sin quererlos).
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • Si tuvieras que definir tu conciencia ¿cómo la describirías?. ¿Es excesivamente estricta o demasiado laxa?.
  • ¿Cómo has ido formando tu conciencia hasta la actualidad?. ¿En qué crees que está bien formada y en qué crees que necesitas reeducarla para que trabaje más a tu favor, la armonía contigo mismo/a y tu entorno socioambiental?.
  • ¿Qué medios de los mencionados en el artículo crees que son los mejores para formar la conciencia?, ¿qué otros añadirías?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy para ser más fiel a tu conciencia o bien trabajar para formarla mejor?.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Aprender a controlar las emociones

Como bien sabemos, a veces sentimos que nuestros sentimientos y emociones nos controlan a nosotros y no nosotros a ellos, pero vemos que hay personas que cuentan con mejores habilidades para llevar sus vidas de manera satisfactoria, y nos preguntamos ¿qué tienen ellas que nosotros no?  Pues tienen lo que llamamos "destrezas emocionales", y éstas les permiten manejar su vida de forma más agradable y eficaz.
También podemos llamarle a esto "inteligencia emocional" puesto que ésta es la que nos permite desarrollarnos de mejor forma en cada ámbito de nuestra vida, sin llegar a estresarnos y superando los obstáculos que se nos presenten.

¿Cómo hacer para tener siempre emociones positivas?.
Hay que tener en cuenta que nadie está libre de tener emociones negativas, aun teniendo una inteligencia emocional desarrollada. Puesto que las emociones -tanto positivas como negativas- siempre estarán presentes, el secreto es identificarlas y saber porqué están allí para poder llevarlas como corresponda.
Al identificar cada una de nuestras emociones podemos saber qué es lo que nos preocupa o nos hace sentir bien, y con esto podremos tener mejores relaciones con las personas que nos rodean y, más aun, éxito en cada ámbito de nuestra vida (inclusive en el laboral).

¿Por qué es importante saber llevar nuestras emociones de manera satisfactoria?.
Una persona que sabe cómo manejar sus emociones tiene una vida de éxito, y no tanto por su inteligencia o decisiones, sino porque supo qué debía hacer para controlar cada una de ellas sin que éstas hicieran venirse abajo todo en su vida.
Porque, desafortunadamente, una persona con poco control emocional puede sentir que su vida no vale mucho o llegar a sentirse fracasado. Ya que las emociones negativas, como la ansiedad y el estrés, nos pueden traer grandes repercusiones, tanto físicas como mentalmente, si no son controladas desde que aparecen.
Por ejemplo, la ansiedad nos afecta directamente en nuestro cuerpo, sintiendo un nudo en el estómago o la incapacidad de respirar, por eso es necesario identificar de donde viene esta ansiedad y buscar formas para saber manejarla.
El saber controlar nuestras emociones nos hace sentir más capaces de enfrentarnos a diferentes retos, nos mantiene saludables, nos aleja de los trastornos como la depresión, nos ayuda a tener mejores relaciones con los demás, y puede evitarnos las consecuencias negativas como los cambios de humor drásticos, ya que estos afectan nuestras relaciones interpersonales.
Una persona con una inteligencia emocional desarrollada sabe bien cómo se siente y sabe comunicarse bien con los demás, y, además, es capaz de identificar el cómo los demás se sienten de forma satisfactoria.

Algunas ideas para controlar nuestras emociones.
Existen muchas formas de aprender a llevar mejor nuestras emociones y es lo que queremos ¿no? para disfrutar de una vida más plena. Aquí presentamos algunos consejos sencillos para que puedas tener más control sobre ellas y, por ende, de tu vida:
  1. Tener una buena salud mental consta de una buena alimentación, una buena rutina de ejercicios, dormir o descansar las horas suficientes.
  2. Detenerse a pensar lo que nos sucede cada día, nos servirá para calmarnos cuando veamos que vamos a perder el control. Respirar o hacer relajación puede servirnos de ayuda para no ser víctimas del impulso.
  3. Aprender a manejar nuestras habilidades de resolución de conflictos es esencial. No sólo nos servirá para avanzar a nosotros mismos sino también para ayudar a los demás.
  4. La terapia siempre es una buena opción viable en donde los expertos siempre estarán dispuestos a brindarnos herramientas necesarias para ayudarnos.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿En qué te han servido los planteamientos que ofrece este artículo?. ¿Qué conclusiones obtienes?.
  • ¿Qué utilidades hallas en "saber controlar las propias emociones"?. ¿En qué ambitos te parece que es más importante saberlas controlar: familia, trabajo, grupo de amigos, haciendo algún trayecto,... y por qué?.
  • ¿Qué ideas de las propuestas te parecen más adecuadas para controlar las emociones propias?, ¿qué otras añadirías?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para practicar ese autocontrol emocional?.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Cristal roto

Cuando no había televisión ni existían los videojuegos ni móviles ni tanta martingala idiotizante los chiquillos solíamos dedicar las horas libres sin colegio en echar una mano en las tareas de la casa, hacer algunos deberes y, sobre todo, en salir a la calle con los amigos... ¡a jugar!, correr, trepar a los árboles, divertirnos con el juego de "pote", escondite, cortahilos, fútbol -cuando había una buena era o una calle más o menos ancha-,...
Solíamos también irnos a la montaña buscando recovecos o quién sabe si alguna vez descubríamos alguna cueva con algún "tesoro escondido" y si no... al río, a perseguir a las culebras de agua para impedir que se comieran a las ranas y los peces que nadaban incautos por aquellas limpias aguas (antes ese río era así).
Otras veces nuestros juegos iban más allá de las travesuras: teníamos pasión por descubrir qué había en las fábricas cerradas o en las "pallissas" abandonadas y cuando no... organizábamos partidos de "béisbol" y como no teníamos pelota ni bates... utilizábamos las tablas de los palets que solíamos hallar rotos por fuera de las fábricas de azulejos; unas piedras hacían las veces de pelota cuando tampoco nadie hubiera traído ninguna bola hecha a base de coser trapos formando esa pelota.
Uno de esos días, en un amplio espacio todavía no edificado, organizamos uno de estos partidos. A uno de mi equipo le tocaba lanzar la bola (piedra del tamaño de una nuez) y la lanzó al bateador quien con todas sus fuerzas la lanzó con poca puntería, lejos... pero a dar justamente contra el cristal de una puerta de una casa habitada... con los consiguientes efectos catastróficos: cristal roto y peligro de una fuerte reprimenda si no más.
Nos fuimos todos a escondernos rápidamente... excepto nuestro amigo bateador que.. se quedó paralizado mirando aquella puerta y luego... botó el "bate" al suelo y se fue tranquilamente andando hasta la puerta a la que mandó el pedrusco.
No lo podíamos creer: "este niño está loco" pensábamos todos.
Al instante salió de aquella casa una señora enfurecida de tal manera que parecía una fiera, gritando como una loca, insultándonos (no reproduzco aquí los calificativos que nos dedicó),... y nuestro amigo viéndola salir..., manteniendo la calma, le dijo:
- "Fui yo señora, le pido perdón. Estábamos jugando a béisbol y sin querer se me fue la piedra a su puerta y rompí el cristal. No tengo dinero pero si quiere puedo hacer alguna cosa que usted me diga para ayudar en algo".
La señora se quedó petrificada, lo miraba y parecía no creerse que este chiquillo hubiera tenido el valor de reconocer lo sucedido. Al instante reaccionó y contestó:
- "Cualquier niño se hubiera ido corriendo y yo me hubiera quedado con el cristal roto y más nada, pero tú no lo has hecho. No voy a echarte ninguna bronca porque ya veo que sabes lo que has hecho y sabes que está mal. ¿Has merendado?".
Nuestro amigo pensó durante unos segundos y repuso:
- "No, casi nunca meriendo".
- "Pues hoy vas a merendar, entra y siéntate en el comedor".
La señora acompañó a nuestro amigo al comedor, le sirvió un bocadillo y un vaso de leche. Mientras él merendaba la señora recogió los cristales rotos y luego se sentó a charlar un rato con él; le explicó a nuestro amigo que hizo eso para premiar su honradez y sinceridad.
Nosotros, cuando él nos contó esos últimos detalles, nos quedamos como diciendo: "Mira que fuimos cobardicas y tontos, teníamos que haber hecho como él".
(Uno de mis recuerdos de hace 48 años). Santi Catalán

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Hubieras hecho como aquel chiquillo que tras romper el cristal en lugar de huir fue a pedir perdón exponiéndose a cualquier cosa?. ¿Qué hubieras hecho tú y por qué, para qué?.
  • ¿Qué piensas de la respuesta de la señora?, ¿era lógico su enfado con lo sucedido?, ¿por qué crees que cambió tan radicalmente su reacción?.
  • El resto de chiquillos envidiamos a nuestro amigo no tanto por su sinceridad sino por el premio que recibió a su sinceridad. Ahora que ya somos adultos ¿qué frutos observamos que trae consigo la honradez y sinceridad que aquel chiquillo demostró, tanto en uno mismo como en los demás?.
  • ¿A qué te vas a comprometer hoy para avanzar en sinceridad y honradez contigo mismo/a y con los demás?.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Viven

¿Han oído hablar de los sobrevivientes de los Andes?. En 1972, un avión militar con 40 pasajeros y cinco tripulantes se estrelló en  la Cordillera de los Andes en ruta hacia Santiago de Chile.
De las 45 personas que iban en el avión, 12 murieron en el accidente (entre ellas la madre de Fernando Parrado); 5 murieron al otro día, y a los 8 días muere Susana Parrado (hermana de Fernando) debido a sus lesiones. A los 16 días, una avalancha se llevó la  vida de ocho más, y dos jóvenes murieron a mediados de noviembre por las infecciones de sus lesiones.
Los demás, completaron 72 días en la montaña, hasta que fueron rescatados.
Esta es una conferencia que dio Fernando Parrado, sobreviviente de los Andes:

"NINGÚN  ÉXITO  EN LA VIDA JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA".
¿Qué conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2.500 ejecutivos y empresarios, muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que nadie pierda detalle del tema?.
Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió hace ya un tiempo más que eso: Conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena Cordillera sin agua ni comida. Fue durante la jornada de cierre de Expo Management 2008.
Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por vídeos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes.
En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas,  los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana.
'¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?', se preguntó.
'Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes', dijo.
Y arrojó un primer disparador...: "En la vida el factor suerte es fundamental".
Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión.
A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo.
Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos.
De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo.  De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño.
Así, los menos golpeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.
Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba, por qué no llegaba el rescate.
Decidimos aguantar. Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate.
¿Cómo hubieran reaccionado ustedes?. El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo.
Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a  -14 grados, sin agua ni comida a esperar quién muere primero... ...se hace un silencio estremecedor de la primera a la última fila.
'Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa'.
Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones.
En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos:
- «¿Qué estás pensando?»
- «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción.
Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana.
Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos.
Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial:
'Hubo planificación, estrategia, desarrollo'.
Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. 'Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.'
'Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida.
Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados...
...'Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar.'
Entonces sobrevino el momento más inesperado.  Pero "Esta no es la historia que vine a contar", avisó...
Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre ni su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre con una nueva pareja.
¿Crisis?. ¿De qué crisis me hablan?.
¿Estrés?. ¿Qué estrés?.
'Estrés es estar muerto a 4000 metros de altura sin agua ni comida', enfatizó.
Hay que pasar por una cosa así para darse cuenta de la diferencia entre lo importante y lo que no lo es.
En general, me siento distinto en la percepción de los problemas del día a día: la gente se complica, yo me volví bastante simple. Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo:
- 'Mira para adelante para adelante, anda tras esa chica que te gusta, ten una vida, trabaja. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado, de no compartir tantas festividades con tu hermana, no darme el tiempo de platicar con ellas mis vivencias, no decirles cuanto las amaba'.
Y cerró, determinado:
'Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia.
Mi vida cambió, pero lo más valioso que perdí fue ese hogar que ya no existía al regresar.
No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.
Una interminable ovación lo despidió de pie ......
"NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA".
Si TU tienes un cálido hogar, piensa que al igual que Yo:  ¡¡¡Eres una persona con Suerte!!!.  Te tocó de la fila 9 hacia adelante, y créeme.... la mayoría viaja de la 9 para atrás.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué sabemos de esta historia?. ¿Con qué otros detalles la podríamos enriquecer?.
  • ¿Qué hubieras hecho tú en el lugar de estas personas?. ¿Qué piensas de la enseñanza que estos sobrevivientes nos comunican: "NINGUN ÉXITO EN LA VIDA, JUSTIFICA EL FRACASO EN LA FAMILIA"?.
  • ¿Cuáles son ahora mismo tus prioridades?, ¿qué crees que necesitas cambiar o mejorar en tu vida para atender adecuadamente aquello o aquellas personas que son prioridad absoluta en tu vida?.
  • ¿Qué vas a hacer hoy en concreto para evidenciar lo que es prioritario para ti?.

martes, 10 de noviembre de 2015

Pudo haber ganado

Estábamos acampados a unos cientos de metros del Monasterio de Lluch disfrutando de unos días maravillosos en un paraje sin igual. En aquel espacio había además un amplio campo de fútbol sin césped pero en el que se podía jugar muy bien.
Cuando sólo faltaban un par de días para finalizar la acampada alguien vino a invitarnos a participar en unas carreras y otras pruebas de atletismo (salto de longitud, triple salto, lanzamiento de peso (piedras gordas) y juegos de cucaña (carreras de sacos, comer manzanas con las manos atadas detrás,...). El objetivo era "ponernos en contacto a todos los niños y niñas y jóvenes que en aquellos días habíamos compartido aquel lugar y disfrutar de estas actividades".
Obviamente nos inscribimos entusiasmados y cada cual se apuntó en la prueba o pruebas en las que mejor se veía. Este menda decidió apuntarse a la "carrera de velocidad" (pensé que tenía buenas opciones).
Llegó el momento, nos pusimos en línea más de 20 jovencitos de entre 14 y 16 años; el objetivo era llegar el primero cruzando aquel campo de fútbol de punta a punta; el premio era una copa y una bolsa de golosinas.
El árbitro de la carrera hizo sonar su silbato y... ¡como un tiro salieron todos!; no sé ni cómo fue pero patiné y perdí unos metros preciosos; aunque cogí velocidad enseguida... ya no logré recortar distancias en relación con la cabeza de carrera.
Tello era muy veloz y de hecho cogió enseguida los primeros puestos de la carrera, iba el segundo en pugna con otro joven que, a falta de tan sólo 20 ó 30 metros para la línea de llegada, cayó de bruces al suelo.
Mi amigo Tello en lugar de seguir directo al triunfo se paró en seco y se dio la vuelta... para recoger del suelo al contrincante caído. Este menda y algunos más que llegamos después nos paramos con ellos dos. Otros, sin embargo, siguieron su carrera y ésta tuvo su ganador quien no fue ni mi amigo ni quien la iba a ganar casi con total seguridad,... pero Tello sí fue el primero en demostrar su nobleza de corazón al renunciar al triunfo que tenía asegurado tras la caída de su contrincante.
Ninguno de quienes nos paramos a recoger al herido supimos qué pasó después, nos fuimos a la fuente a acompañarle a lavarse los rasguños y animarle por no haber podido ganar aquella carrera que para nosotros no necesitaba ya compensación alguna; teníamos en nuestro corazón y en nuestras miradas la expresión del mayor de los premios: el gozo de haber ayudado a aquel compañero y el enorme sentimiento de admiración hacia Tello cuyo ejemplo de nobleza siempre recordaré.
(Narración de un hecho real vivido hace 42 años en Lluch, Mallorca).
Santi Catalán
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Tenía Tello otras opciones en lugar de optar por lo que eligió?. ¿Por qué y para qué crees que decidió tomar aquella decisión?.
  • ¿Qué hubiéramos hecho nosotros si hubiéramos estado en el lugar de Tello, con el triunfo de la carrera en las manos?. (Es fácil responder si su lugar hubiera sido el mío que no tenía ninguna posibilidad ya de ganar).
  • ¿Qué principios o ética debe orientarnos siempre en la "carrera de la vida" de manera que a su final nos sintamos gozosos, orgullosos de lo que vivimos?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para acrecentar tu nobleza en las relaciones con los demás?.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La plantita

Érase una vez un hombre que siempre andaba quejándose de los miembros de su familia. Uno de esos días estaba en casa de sus padres los cuales escucharon con atención toda su retahila de quejas:
- "Mi mujer parece que no sabe ni cocinar; ya... en lugar de ir a casa al mediodía prefiero irme al bar que está cerca del trabajo; total... para lo que hablamos ella y yo..., cada vez la noto más rara".
"De las dos hijas que tenemos... una es pésima estudiante, no para de suspender y en lugar de mejorar va a peor; ya no sé ni qué hacer. Ella se queja de que estoy poco tiempo en casa pero... ¿qué quiere?, ¿que deje de ir a trabajar?".
"La otra, como ya es mayor de edad parece que tiene la casa como una pensión barata: duerme, se levanta temprano, se va a las clases de la universidad; cuando vuelve de las clases, come, se mete en su habitación,... y los fines de semana se los pasa con su novio más que en casa".
"¡Qué desastre de familia me ha tocado!".
Sus padres le escucharon pacientemente, una vez más; se miraron el uno al otro y esta vez su anciana madre le contestó:
- "Hijo, ¿qué podemos decirte que no sepas ya?. Mira, como no es la primera vez que nos cuentas esas cosas... tu padre y yo hemos pensado hacerte un regalo". El padre había salido al jardín en cuanto su esposa se puso a hablar.
- "¿Un regalo, mamá?. Les cuento lo mal que me va y ¿ustedes me van a hacer un regalo?".
- "Sí hijo, un regalo", dijo el padre mientras entraba y se situaba enfrente de su hijo entregándole una planta en su maceta.
- "Y... ¿qué hago yo con esta planta?". Dijo el hijo.
- "Muy sencillo: cuídala, riégala cuando lo necesite, dale la luz que precise, pódala cuando creas conveniente,...".
La planta era realmente hermosa: se notaba que la habían cuidado con mucho mimo.
El hombre se llevó su macetita a casa y con mucho entusiasmo la mostró a su familia y durante algunas semanas se esmeró mucho en su cuidado pero... después... fue decayendo y acabó siendo su esposa quien tuvo que responsabilizarse de ella cuando vio que estaba ya tan descuidada que ya estaba más muerta que viva. Al poco tiempo... como la planta había muerto el hijo devolvió a sus padres el tiesto que la había contenido.
Cuando el hijo contó lo sucedido su padres le contestaron:
- "Así como hiciste con la planta, así estás haciendo con tu familia. Estás esperando que dé frutos maravillosos pero ¿cómo la cuidas?, ¿qué estás haciendo para que haya en ella todo lo que te gustaría encontrar?. ¿A qué esperas para que tu esposa, tú y vuestras hijas seais todos una familia como a ti tanto te gustaría?, ¿va a ser como con la plantita de la que ya sólo quedó el tiesto que nos devolviste?".
El hijo quedó pensando en estas cuestiones mientras iba de regreso a su casa.
Cuentan que ya no lleva tanto dinero a casa como antes: solicitó reducción de jornada laboral; que se les ve salir juntos los cuatro para hacer las compras o sencillamente para ir al cine,... y ahora hay una plantita en cada ventana de aquella casa a cual más hermosa y cada vez más viva. Cuentan que en aquella casa ya no se oyen portazos ni discusiones acaloradas,... tan sólo risas.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué problemas tenía este hombre en su familia?. ¿Cuáles vemos que eran o podían ser las causas?.
  • ¿Qué crees que pretendían sus padres entregándole aquella plantita?. ¿Cómo descubrió él lo que tenía que hacer para revitalizar su familia y hacerle recobrar toda su vida?.
  • ¿Es tu familia o el grupo de personas con las cuales convives como una plantita "mal cuidada"?. ¿Qué crees que necesita de ti?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso de hoy para poder contribuir a que tu familia sea cada vez más el espacio que tanto deseas que sea?.