miércoles, 22 de abril de 2020

Su aurora



Él sabía que dentro de poco realizaría su último viaje,
debería decírselo, pero necesita templanza y coraje.

Ahora, por desgracia, se le presentaba la oportunidad
de hacerla feliz antes de dejarla en la más dura soledad.

Sabía que su marcha le causaría una enorme tristeza,
pues juntos construyeron un amor de sublime belleza.

Debería usar la mejor carta. No, no podía jugar al azar;
conjugaría para ella bajo las estrellas  el verbo amar.

Serían las últimas palabras que escucharía su corazón,
pero serían las más bellas aun provocando laceración.

Sabía que iba a morir en algún segundo, minuto u hora,
no tenía comprada su vida pero sí, tal vez, su aurora.


Isabel SanJosé Mellado
Derechos reservados.



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