viernes, 15 de febrero de 2013

La fuerza de la amabilidad

¿Sabes cuál es uno de los signos más claros de la confianza en uno mismo?: La amabilidad.
Hay que tener verdadera confianza y seguridad interior para ser amable. La amabilidad deriva de la fortaleza. Y contagia a su vez, esa fortaleza, a los demás. Ella expresa cosas que las palabras, solas, jamás podrían transmitir.
Los actos llevados a cabo con amabilidad generan resultados más efectivos, y más rápidamente de lo que habrían sido alcanzados sin ella.
La verdadera fortaleza que la amabilidad conlleva es realmente difícil de negar.
Si sientes la tentación de ser descortés, no olvides que optando por un enfoque semejante estás eligiendo librar una batalla complicada.
Todo el esfuerzo adicional que deberás poner en juego para evitar ser amable no te aportará, en última instancia, absolutamente nada. Opta en cambio por actuar con amabilidad sincera. Sumarás su fuerza innegable y positiva a cada una de tus acciones.
Gabriel Sandler
CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué te parece la expresión: "El mismo trabajo cuesta hacer las cosas mal que hacerlas bien"?. ¿Cómo podríamos aplicar esta expresión a lo que este texto nos dice sobre la "amabilidad"?.
  • ¿Cómo te has sentido practicando la amabilidad?, ¿qué efectos se han producido en las personas con las que has sido amable?.
  • ¿Hay un ambiente de amabilidad en tu grupo?, ¿qué haría falta para que esa amabilidad fuera más notoria?, ¿qué podrías hacer tú para contribuir a mejorar el ambiente de amabilidad?.
  • ¿A qué te comprometes hoy para hacer palpable tu amabilidad?. ¿Qué ayudas necesitas para que el grupo te anime a crecer en amabilidad?.

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