viernes, 1 de febrero de 2013

Retrato de una madre

Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados; una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana, y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud.

Una mujer que si es ignorante, descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida, se acomoda a la simplicidad de los niños; una mujer que siendo pobre, se complace con la felicidad de los que ama, y siendo rica, daría con gusto todo su tesoro  por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño, y siendo débil se resiste con la bravura de un león.
Una mujer que, mientras vive, no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan; pero después de muerta daríamos todo lo que somos y todo lo que tenemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios. 
Y todo esto es apenas un boceto del retrato de una madre.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:

  • ¿Qué valores hallas en este texto que el autor identifica con las madres?. ¿Con cuáles de estos valores te identificas más?, ¿cuáles te gustaría hacer más presentes en ti?.
  • ¿Qué efectos producen estos valores o producirían en cada familia donde se viviesen?. ¿Qué valores de los aquí expresados observaste en tu madre?, ¿compartes la expresión de que "después de muerta daríamos todo lo que somos... por mirarla de nuevo un solo instante..."?. ¿Te gustaría ser recordada también así por tus hijos?.
  • Elige dos de estos valores. ¿Cómo hacer posible que esos dos valores estén verdaderamente arraigados en ti?, ¿qué habría que hacer para conseguirlo?.
  • ¿Cuál va a ser tu compromiso hoy y aquí para que esos valores que deseas arraiguen en ti se vayan haciendo realidad?.

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