martes, 1 de septiembre de 2015

Nunca olvides a los amigos

Hace muchísimos años, un joven recién casado estaba sentado en un sofá en un día caluroso y húmedo, bebiendo jugo helado durante una visita a su padre. Mientras conversaba sobre la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de las personas adultas, el padre revolvía pensativamente los cubos de hielo de su vaso y lanzó una mirada clara y sobria hacia su hijo:
- "Nunca olvides a tus amigos", le aconsejó, "serán más importantes en la medida en que vayas envejeciendo". "Independientemente de cuanto ames a tu familia y los hijos que por ventura vayas a tener, tu siempre necesitarás de amigos. Recuerda ocasionalmente salir con ellos, realiza actividades con ellos, telefonéalos..." .
- "¡Que extraño consejo!", pensó el joven. "Acabo de ingresar al mundo de los casados, soy adulto y con seguridad mi esposa y la familia que iniciaremos serán todo lo que necesito para dar sentido a mi vida".
Con todo, él obedeció a su papá; mantuvo contacto con sus amigos y anualmente aumentaba el número de ellos. Con el pasar de los años, él fue comprendiendo que su padre sabía de lo que hablaba. En la medida en que el tiempo y la naturaleza realizan sus designios y misterios en un hombre, los amigos resultaron baluartes de su vida. Pasados los 50 años de vida, he aquí lo que aprendió: El tiempo pasa. La vida continúa. La distancia separa. Los niños crecen. Los hijos dejan de ser niños y se independizan. Y a los padres se le parte el corazón pero los hijos se van separando de los padres. Los empleos van y vienen. Las ilusiones, los deseos, la atracción , el sexo...se debilitan. Las personas no hacen lo que deberían hacer. El corazón se rompe. Los padres mueren. Los colegas olvidan los favores. Las carreras terminan. Mas, los verdaderos amigos siempre están ahí, no importa a cuánto tiempo o a cuantos kilómetros se encuentren. Un amigo nunca está más distante que el alcance de una necesidad, haciendo barra por ti, interviniendo a tu favor, esperándote de brazos abiertos o bendiciendo tu vida. Cuando iniciamos esta aventura llamada VIDA, no sabíamos de las increíbles alegrías o tristezas que estaban delante. No sabíamos de cuanto necesitaríamos unos de otros. Ama a tus padres, cuida a tus hijos (eso siempre y en primer lugar y ante todo y todos) pero mantén un grupo de buenos amigos. Dialoga con ellos y sin tratar de impoer tus criterios.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO:
  • ¿Qué piensas del consejo que este padre dio a su hijo?. Si estás de acuerdo con él ¿qué otras razones hallas para apoyar su argumento?.
  • ¿Qué conclusiones te ha aportado el artículo completo, incluída la reflexión final?.
  • ¿Cómo demestras la importancia que para ti tienen los amigos?. ¿Qué podrías hacer para recuperar o mejorar esa relación?.
  • ¿Cuál podría ser tu compromiso concreto de hoy para estrechar esos lazos de amistad?.

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