viernes, 7 de diciembre de 2018

Marinero


Ansiedad de poder verlo,
de escucharle y acariciarle,
ansiedad en el alma de tenerlo
y mi amor poder entregarle.

¿Por qué el amor es así?,
yo muriendo en soledad,
¿y él?,tal vez feliz sin mí.
¡Despiadada la cruda verdad!

¿Es que no echa de menos,
del amor, nuestra intimidad?
¿Es que no siente los vacíos
que llenamos hasta la saciedad?

Dime tú, que eres marinero
¿Perlas no has encontrado
en tus andanzas por el mar?,
son lágrimas que, bogando

sin descanso, van buscando
a un amor que perdieron
sin motivo y sin razón,
y presurosas partieron.

¿Oyes en tus viajes lamentos?;
son los ecos de mi corazón
que amándolo en silencios,
pierde a veces hasta la razón.

¿Escuchas cantos de sirena?;
son arias  llenas de amor
que aun musitadas con ternura,
para él un día, perdieron valor.

Isabel San José Mellado - España
ISBN: 978-84-16439-14-0
Libro: ISABEL Un canto al amor y al desamor

jueves, 6 de diciembre de 2018

Tierna


Qué importa la piel
si de miel sabes bien
hermosa mujer.

Eres madre en ternura,
alma desnuda de sentir
vida y dulzura.

El corazón no tiene color
negra, blanca, roja o azul,
mujer, tierna mujer.

Donde la belleza
encuentras amiga,
hermana, madre elegancia.

Mirada al sol
lanza vida al cielo
que eres mágica voz.

MGabriel Portilla MÉXICO

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Necesito


De amor estoy  prisionera,
pues de él sigo enamorada,
beber de sus labios quisiera
el elixir que me tiene prendada.

Necesito el  roce de sus manos,
sentir que acarician mi alma
y como cada noche, amarnos,
hasta quedar en mortecina calma.

Necesito  tener  sus labios
rodeando mi anhelante  boca,
privarme de esos besos cálidos,
a mi vida, sin piedad trastoca.

Necesito esa mirada suya
cuando entorna los párpados,
hace que de mi alma fluyan
deseos para ser saciados.

No ocultaré más esta pasión,
ser su piel es lo que necesito;
con cariño y sin condición,
en versos, se lo dejo escrito.

Isabel San José Mellado - España
ISBN: 978-84-16439-14-0
Libro: ISABEL Un canto al amor y al desamor
R.I. 16/2016/4023

martes, 4 de diciembre de 2018

Soledad mía


Mándame el suspiro

soledad mía, que mío
es el eterno adiós.

Entre los miles de seres
la vida me encaminó
hacia ti.

Y en soledad quedé
al verle partir, sin adiós,
sé marchó.

Soledad mía,
mía, tan mía como tú,
como la flor que más se marchita.

Dime soledad dónde
está hoy ese amor,
ese ser de ayer.

Y de él me olvidé
que los años pasaron
y hoy recordé.

Soledad mía,
recordé,
olvidé.

MGabriel Portilla México

lunes, 3 de diciembre de 2018

Los árboles


¿Por qué gustan del otoño los silenciosos árboles?
¿Por qué desechan sus hojas sin remordimientos
y con gran valentía aguantan del frío sus rigores,
dejando desnudarse por la fuerza de los vientos?
 
Porque saben que muy pronto la sutil primavera,
poco a poco los cubrirá con un nuevo follaje,
tiernos brotes,  flores y hojas de gran frescura,
harán que se sientan orgullosos de su coraje.

Deseando así dar a las personas buen ejemplo
para cuando sus amores se vean traicionados,
aguanten con dignidad y valor el gran tormento,
de ver que sus corazones  han sido desgarrados

y confíen en que la llegada de otra primavera
les volverá a colmar de bellos y tiernos amores,
dejando en el suelo las traiciones como hojas secas,
llevándose como fuerte viento, penas y desamores.

Isabel San José Mellado
Derechos de autor - España

domingo, 2 de diciembre de 2018

Te encontré


Te encontré entre las sombras
de la noche, entre el palpitar
de nuestros corazones.

Ahí sentado para mí,
en la orilla de mar,
entre el vaivén de una estrella fugaz.

Te encontré entre los gritos
del amor melancólico
y los sueños que no son pocos.

Una hermosa coincidencia
el encontrarte aquí,
entre un mundo de gente.

Entre un millón de vidas,
ente lo prohibido y la fantasía,
entre la oscuridad.

Te encontré sí,
a ti amor mío
en un mundo para dos.

MGabriel Portilla México

sábado, 1 de diciembre de 2018

El violinista


Extasiada ante el violinista,
recuerda con cariño un gran amor,
del que se enamoró a primera vista,
y que ahora es causa de su dolor.

Baja la cabeza, siente que esas notas,
le recuerdan sus noches de pasión,
y con una mirada de amor sublime,
al violinista agradece con el corazón.

Los recuerdos se agolpan en su mente,
escuchando esa bellísima, melodía
y al cerrar sus párpados suavemente,
una lágrima se desliza por su mejilla.

Él se va acercando con sutileza,
acariciando las cuerdas de su violín,
percibió nada más verla su tristeza,
y desea mostrarle que el amor no tiene fin.

La mira con una inmensa ternura,
él también entiende de pena y dolor,
y con ésa música de gran hermosura,
desea transmitirle paz en su interior.

Ella le devuelve su tierna mirada,
la está haciendo sentirse muy feliz,
pero sabe que en la próxima parada,
el violinista se marchará con su violín.

Isabel San José Mellado - España
ISBN: 978-84-16439-14-0
Libro: ISABEL Un canto al amor y al desamor
R.I. 16/2016/4023