jueves, 23 de julio de 2026

Y le dije...

Y le dije: No me hagas daño.

Su forma cautivó mi alma,
mi mente y mi razón.


Me llevó hasta donde anhelaba
y respiré de su amor.


Por favor, no me hagas daño.

Le conté todo lo que me dolía,
las mil veces que me mintieron
y juró cuidar de mí.


Le pedí que no se riera de mi amor.

Él sabía que yo sobrepensaba
las cosas que sentía,
más de la cuenta que dolía todo,
y aún así prometió ser cura.


Nos miramos
como si nunca nos hubiéramos visto,
como si tú, el pasado y yo
fuéramos completos desconocidos,
pero el corazón latía.


Él aceptó,
sabiendo que él es mi alegría.


El saber de su existir
y saber de este sentir se quedó.


Sólo dijo: Te amo,
y le creo.


Se quedó cumpliendo
todas las promesas,
cuidando de mí
y este amor que late por él
y sabe que sólo es por él.


Mgabriel Portilla
Tulancingo Hidalgo, México
Añoranzas de un amor bonito

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